Esas medidas que comentas, una especie de "reeducación social" requieren mucho tiempo para ser implementadas a menos que haya factores que fuercen su aplicación (por ejemplo, un precio excesivo del combustible). El problema que es puede haber cambios muy bruscos en muy poco tiempo.
La gente se puede llegar a adaptar bastante rápido a los cambios bruscos siempre y cuando esté claro que son inevitables e irremediables (negación, de ira, de negociación, de depresión y aceptación [businessballs.com]). La transición del 2008 al 2009 ha sido brutal, el año pasado, se hablaba de crisis, pero todavía no estaba asimilado: la gente seguía consumiendo, yendo de vacaciones a todo trapo, etc. Este año es diferente, y por mi percepción, la prudencia se ha disparado, y ya no hay dudas ni gaitas, nos vamos a jiñar vivos.
Por otra parte, siempre se da por hecho que aumentar la eficiencia permite que se reduzca el consumo, lo que puede no ser así. Se reduce el consumo "por acción", lo que abarata la "acción", pero a lo mejor en conjunto lo que se consigue es que las "acciones" sean más accesibles o menos significantes y haya más personas que las ejecuten, con lo que el consumo aumentaría.
En nuestro caso, aumentará la eficiencia por motivos de supervivencia: seremos más pobres, teniendo que apañarnos con menos.
Al final todo se reduce al precio final de las cosas y su relación con la capacidad económica del ciudadano medio. En EE.UU. se consume tanta energía entre otras cosas porque el combustible para automoción es muy barato, lo que ha hecho posible cosas como ciudades extendidísimas donde tienes que coger el coche para hacer cualquier cosa en un tiempo razonable o que no hubiese demanda de coches que consumiesen poco.
Quizá esas ciudades vayan perdiendo población, al tiempo que la ganan las áreas con mejor transporte metropolitano.
Re:Catastrofismo
(Puntos:2)( http://www.voluntariado.net/ | Última bitácora: Domingo, 10 Junio de 2012, 21:48h )
La gente se puede llegar a adaptar bastante rápido a los cambios bruscos siempre y cuando esté claro que son inevitables e irremediables (negación, de ira, de negociación, de depresión y aceptación [businessballs.com]). La transición del 2008 al 2009 ha sido brutal, el año pasado, se hablaba de crisis, pero todavía no estaba asimilado: la gente seguía consumiendo, yendo de vacaciones a todo trapo, etc. Este año es diferente, y por mi percepción, la prudencia se ha disparado, y ya no hay dudas ni gaitas, nos vamos a jiñar vivos.
En nuestro caso, aumentará la eficiencia por motivos de supervivencia: seremos más pobres, teniendo que apañarnos con menos.
Quizá esas ciudades vayan perdiendo población, al tiempo que la ganan las áreas con mejor transporte metropolitano.