Tengo un cierto recuerdo nebuloso de cuando estaba en el colegio y me leí un librillo de programación (no tenía ni ordenador). Claramente me pilló demasiado verde y todavía hoy me río cuando pienso en la pregunta que me vino a la cabeza "Por qué tanto jaleo con las variables?, quien puede tener tanto interés en cambiar el valor de algo, lo metes y ya está"
Es evidente que no fui uno de esos genios programadores infantiles (pero sí un lector precoz).
Para mí la revelación llegó en el instituto, donde la lógica proposicional de filosofía se conjuntó con la asignatura de proto-informática que nos daban y como resultado hice mis primeros pinitos validando datos y actualizando tablas en una BDD de Access, con VB (el horror, el horror). Ese verano lo pasé tonteando para programar un reloj digital en windows. VB me dejó dos cosas, una buena, aprendí con él las estructuras básicas de programación (bucles, condicionales y demás pesca) y una mala, no he conseguido volver a sentirme cómodo programando GUI desde entonces.
En la universidad aprendí montones de cosas, procesos, hilos, señales, compiladores... Pero a programar, en el sentido de automatizar una tarea mediante código, aprendí en aquella cutre asignatura de instituto.
En el instituto
(Puntos:2)( Última bitácora: Lunes, 29 Octubre de 2012, 18:48h )
Es evidente que no fui uno de esos genios programadores infantiles (pero sí un lector precoz).
Para mí la revelación llegó en el instituto, donde la lógica proposicional de filosofía se conjuntó con la asignatura de proto-informática que nos daban y como resultado hice mis primeros pinitos validando datos y actualizando tablas en una BDD de Access, con VB (el horror, el horror). Ese verano lo pasé tonteando para programar un reloj digital en windows. VB me dejó dos cosas, una buena, aprendí con él las estructuras básicas de programación (bucles, condicionales y demás pesca) y una mala, no he conseguido volver a sentirme cómodo programando GUI desde entonces.
En la universidad aprendí montones de cosas, procesos, hilos, señales, compiladores... Pero a programar, en el sentido de automatizar una tarea mediante código, aprendí en aquella cutre asignatura de instituto.