Lo mismo podría decirse de Cela. Que gana premios 40 años
después de las novelas que los merecieron. De eso no tenemos la culpa ni tú ni yo.
De todas formas, tu comentario era simplista, decías que Asimov era para adolescentes, sin especificar. Y yo creo que
hay -como en todo- notables excepciones que rescatar. Y otros libros que, sin ser nada del otro mundo, son entretenidos.
Más alimento de la mitomanía que otra cosa, pero tampoco lo peor del mundo. Los libros que
mencionas son más una concesión a los fans que
otra cosa. Por otro lado, esa última tendencia unificadora
de las historias a veces deshace los propios fundamentos
de las otras obras. Curiosamente en esas obras es, objetivamente, mucho mejor escritor que en las primeras.
La forma está mucho más pulida (se tiene que notar la experiencia), pero le falta el tirón del fondo. La chispa de
la buena idea que hace la novela interesante, a pesar de
que literariamente deje que desear. Pero en este tema ya
sabes que hay dos escuelas enfrentadas -fondo y forma-.
Y no creo que nunca se pongan de acuerdo.
También hay que tener en cuenta que Asimov es un autor
muy prolífico. Se le atribuyen más de 1.000 libros. Aunque
muchos sean recopilaciones, colaboraciones, libros donde
sólo ponía su nombre en portada, aun así ¡son muchos! Y
la mayoría de ellos son de divulgación científica. Se creó
(o le crearon) el cliché de el hombre de las ciencias
y él (y sus editores) lo aprovecharon al máximo. Entre la
época inicial de producción, y esas obras best-seller
de los 80 no me parece que tuviera una prolífica actividad
en la C-F.
Por cierto, una curiosidad, ¿sabías que Asimov no solía
salir de su casa? Creo que leí en algún sitio que hizo muy pocos viajes en su vida, y que pasaba la mayor
parte del tiempo escribiendo en su estudio. Y no es el único,
ni mucho menos. Verne también tenía tal tendencia, y no
recuerdo que otro autor sólo hizo dos viajes en su vida.
La verdad es que hay que reconocerles mérito a la hora de
describir lugares y situaciones con tan poco bagaje real. O
tal vez ese sea el secreto, no dejar que la realidad ponga
fronteras a tu imaginación. Quien sabe.
Re:Haces trampa
(Puntos:1)( http://www.escomposlinux.org/jcantero/ )
De todas formas, tu comentario era simplista, decías que Asimov era para adolescentes, sin especificar. Y yo creo que hay -como en todo- notables excepciones que rescatar. Y otros libros que, sin ser nada del otro mundo, son entretenidos. Más alimento de la mitomanía que otra cosa, pero tampoco lo peor del mundo. Los libros que mencionas son más una concesión a los fans que otra cosa. Por otro lado, esa última tendencia unificadora de las historias a veces deshace los propios fundamentos de las otras obras. Curiosamente en esas obras es, objetivamente, mucho mejor escritor que en las primeras. La forma está mucho más pulida (se tiene que notar la experiencia), pero le falta el tirón del fondo. La chispa de la buena idea que hace la novela interesante, a pesar de que literariamente deje que desear. Pero en este tema ya sabes que hay dos escuelas enfrentadas -fondo y forma-. Y no creo que nunca se pongan de acuerdo.
También hay que tener en cuenta que Asimov es un autor muy prolífico. Se le atribuyen más de 1.000 libros. Aunque muchos sean recopilaciones, colaboraciones, libros donde sólo ponía su nombre en portada, aun así ¡son muchos! Y la mayoría de ellos son de divulgación científica. Se creó (o le crearon) el cliché de el hombre de las ciencias y él (y sus editores) lo aprovecharon al máximo. Entre la época inicial de producción, y esas obras best-seller de los 80 no me parece que tuviera una prolífica actividad en la C-F.
Por cierto, una curiosidad, ¿sabías que Asimov no solía salir de su casa? Creo que leí en algún sitio que hizo muy pocos viajes en su vida, y que pasaba la mayor parte del tiempo escribiendo en su estudio. Y no es el único, ni mucho menos. Verne también tenía tal tendencia, y no recuerdo que otro autor sólo hizo dos viajes en su vida.
La verdad es que hay que reconocerles mérito a la hora de describir lugares y situaciones con tan poco bagaje real. O tal vez ese sea el secreto, no dejar que la realidad ponga fronteras a tu imaginación. Quien sabe.