Yo he viajado un poco. De hecho, he pasado la cuarta
parte de mi vida fuera de España, y si algo he visto que
lo primero que debe uno hacer cuando llega a un pais
es adaptarse: aprender la lengua, y procurar adaptarse
a las costubres.
Claro, sobre esto, -como sobre todo- puede haber varias
opiniones. La mia es que no debemos confundir la
velocidad con el tocino. Una cosa es el respeto al inmigrante,
y otra la carta blanca para hacer lo que quieran.
Cuando un inmigrante viene, es prioritario tratarlo
en condiciones de igualdad. Es prioritario ayudarle a
que se integre, es prioritario ayudarle a encontrar trabajo.
Debemos respetarlo como a ser humano, debemos ser
respetuosos con su Cultura -con C mayuscula-, ya que nos
va a enriquecer como pueblo. Debemos perseguir la
explotación, la humillación, la segregación, el racismo,
la discriminación y cualquier cosa que se haga contra
el inmigrante.
Ahora, cuando alguien entra en una sociedad, el ser
extranjero no da derecho a violar las leyes y los principios
que fundamentan una sociedad. Y, señores, si ustedes se
creen realmente que el shador o el burka forman parte
de la Cultura -con C mayuscula- del pais de origen,
lamento decirle que o son imbeciles, o son demagogos,
o ambas cosas al mismo tiempo.
Veo con indignación que hay gente que considera
razonable que un padre decida que es más importante
para su hija que lleve un pañuelo en la cabeza a que
sea escolarizada. Y, además, que el culpable de la
situación son los colegios. Señores, ¿son ustedes plenamente
conscientes del pedazo de imbecilidad que están diciendo?
O sea, yo creo la religión Daviniana del séptimo orcero,
en la que los niños tienen que ir con la brageta del pantalón
bajada y con un casco romano en la cabeza. Y cuando mando
a mi niño así vestido al colegio, recibo una carta de que el niño
debe ir vestido normalmente. Y yo decido de que
prefiero que mi niño sea analfabeto a que lo vean
sin un casco romano en la cabeza. Señores, el problema
no está en el casco romano. Está en el padre que prefiere
que el niño no valla al cole a que lo vean sin el casco romano.
Ahora hago la pregunta, si en el casco romano se ve
tan claro, ¿por qué no se ve con el shador? Si un padre
español de pura cepa dice que no escolariza a un niño
si no le dejan llevar un tipo de ropa en particular, el
padre va a perder la tutela del niño. Eso es un HECHO.
Y lo siento, señores, en mi retrogada mente no me cabe
como podemos ver razonable que un padre ponga como
más importante llevar el pañuelito que ir al colegio. No
me cabe, salvo que lo que realmente se esconda detrás
es que le importa un pito que la niña estudie, y que lo
importante para el padre sea que se cumpla ese corán mal
entendido. Normal que la directora del centro público
-mujer- y la ministra -mujer- se les hierva la sangre. Le
ha costado mucho a la sociedad española cambiar para
comenzar ahora a retroceder.
Vale, supongamos que es una costumbre, y que aceptamos
que para la cultura -con c minuscula- de ese individuo
es más importante que su hija lleve siempre el pañuelo
a que sepa leer y escribir. Esto viola la constitución
española, la legislación europea, el codigo civil español
y la carta de los derechos del hombre -o quizás no...
como solo son del "hombre" y no del "humano"...-. La
pregunta es ¿hasta donde transigimos? En todo el
centro de áfrica, a las mujeres se les corta el clítoris.
Es muy difícil para una mujer casarse si no le han cortado
el clítoris. ¿Dejamos que los padres apliquen su "cultura",
y le corten el clítoris a sus hijas? Pueden decir; no es
lo mismo cortar el clitoris. No, es verdad. Es peor que te
impidan acceder a la escolaridad, y te eduquen para ser
ama de casa y esclava sexual. ¿Dejamos a los padres
que vendan a sus hijas? También es práctica comun en
muchas culturas -otra vez con c minuscula-. ¿Por que no
dejamos que apedreen a las mujeres que hacen el amor
antes de casarse? Ya mataron a una y a su novio en Alemania
un grupo de cultísimos -con c minuscula- musulmanes por
mantener relaciones sexuales.
Señores demagogos: dejense de gilipolleces. Ha costado
muy caro llegar a donde estamos, y no debemos ceder
ni un milímetro en los avances en la igualdad en los
hombres y en las mujeres, y en los derechos de estas
últimas. Y aún queda mucho que hacer. No confundan
cultura con Cultura. Aún quiero ver a las turbas
de demagogos pidiendo la construcción de mezquitas,
de centros de estudio de árabe, de centros de estudios
coránicos, centros de historia y cultura africana,
el reconocimiento pleno de la herencia cultural de
Al-Andalus en España, pedir perdon por aquel genocidio
que algunos llamaron reconquista, posibilidad de
recibir clases de religiones no católicas en la escuela,
que se estudie la filosofía y la historia de cada una de
las grandes religiones dentro de la secundaria -no
son tantas- o la posibilidad de que el tanto por ciento
de la declaración de la renta para la iglesia católica
pueda ir también para otras religiones. Sin embargo,
creo que todo esto no lo veré. Eso es Cultura con C mayúscula,
y hace sentirse al inmigrante musulman como un
humano cuya Cultura es respetada y apreciada.
Pero los demagogos están demasiado ocupados en darle
la razón a un ser que da más importancia a un pañuelo
en la cabeza que a la Cultura. Para mí, ese no es un
inmigrante. Yo he sido inmigrante, mi mujer lo es.
Gracias a Ala, a Dios, a Yavé, al atman que los hay.
Para mí no es buen mulsulmán. Yo he leido el Corán, y no
es un tratado de moda. El Corán es una religión de gran
profundidad y sabiduria. Para mi es un mal padre, un
machista, y una persona cuya cultura de desprecio
a la mujer -cultura con c minuscula- terminaremos
extirpando de Europa. Con la ayuda de Alá. Y de Dios,
y de Yeovah, y de Yavé, y la iluminación de los grandes
Budas.
confundiendo la velocidad con el tocino
(Puntos:2)( http://www.orcero.org/irbis/ )
parte de mi vida fuera de España, y si algo he visto que
lo primero que debe uno hacer cuando llega a un pais
es adaptarse: aprender la lengua, y procurar adaptarse
a las costubres.
Claro, sobre esto, -como sobre todo- puede haber varias
opiniones. La mia es que no debemos confundir la
velocidad con el tocino. Una cosa es el respeto al inmigrante,
y otra la carta blanca para hacer lo que quieran.
Cuando un inmigrante viene, es prioritario tratarlo
en condiciones de igualdad. Es prioritario ayudarle a
que se integre, es prioritario ayudarle a encontrar trabajo.
Debemos respetarlo como a ser humano, debemos ser
respetuosos con su Cultura -con C mayuscula-, ya que nos
va a enriquecer como pueblo. Debemos perseguir la
explotación, la humillación, la segregación, el racismo,
la discriminación y cualquier cosa que se haga contra
el inmigrante.
Ahora, cuando alguien entra en una sociedad, el ser
extranjero no da derecho a violar las leyes y los principios
que fundamentan una sociedad. Y, señores, si ustedes se
creen realmente que el shador o el burka forman parte
de la Cultura -con C mayuscula- del pais de origen,
lamento decirle que o son imbeciles, o son demagogos,
o ambas cosas al mismo tiempo.
Veo con indignación que hay gente que considera
razonable que un padre decida que es más importante
para su hija que lleve un pañuelo en la cabeza a que
sea escolarizada. Y, además, que el culpable de la
situación son los colegios. Señores, ¿son ustedes plenamente
conscientes del pedazo de imbecilidad que están diciendo?
O sea, yo creo la religión Daviniana del séptimo orcero,
en la que los niños tienen que ir con la brageta del pantalón
bajada y con un casco romano en la cabeza. Y cuando mando
a mi niño así vestido al colegio, recibo una carta de que el niño
debe ir vestido normalmente. Y yo decido de que
prefiero que mi niño sea analfabeto a que lo vean
sin un casco romano en la cabeza. Señores, el problema
no está en el casco romano. Está en el padre que prefiere
que el niño no valla al cole a que lo vean sin el casco romano.
Ahora hago la pregunta, si en el casco romano se ve
tan claro, ¿por qué no se ve con el shador? Si un padre
español de pura cepa dice que no escolariza a un niño
si no le dejan llevar un tipo de ropa en particular, el
padre va a perder la tutela del niño. Eso es un HECHO.
Y lo siento, señores, en mi retrogada mente no me cabe
como podemos ver razonable que un padre ponga como
más importante llevar el pañuelito que ir al colegio. No
me cabe, salvo que lo que realmente se esconda detrás
es que le importa un pito que la niña estudie, y que lo
importante para el padre sea que se cumpla ese corán mal
entendido. Normal que la directora del centro público
-mujer- y la ministra -mujer- se les hierva la sangre. Le
ha costado mucho a la sociedad española cambiar para
comenzar ahora a retroceder.
Vale, supongamos que es una costumbre, y que aceptamos
que para la cultura -con c minuscula- de ese individuo
es más importante que su hija lleve siempre el pañuelo
a que sepa leer y escribir. Esto viola la constitución
española, la legislación europea, el codigo civil español
y la carta de los derechos del hombre -o quizás no...
como solo son del "hombre" y no del "humano"...-. La
pregunta es ¿hasta donde transigimos? En todo el
centro de áfrica, a las mujeres se les corta el clítoris.
Es muy difícil para una mujer casarse si no le han cortado
el clítoris. ¿Dejamos que los padres apliquen su "cultura",
y le corten el clítoris a sus hijas? Pueden decir; no es
lo mismo cortar el clitoris. No, es verdad. Es peor que te
impidan acceder a la escolaridad, y te eduquen para ser
ama de casa y esclava sexual. ¿Dejamos a los padres
que vendan a sus hijas? También es práctica comun en
muchas culturas -otra vez con c minuscula-. ¿Por que no
dejamos que apedreen a las mujeres que hacen el amor
antes de casarse? Ya mataron a una y a su novio en Alemania
un grupo de cultísimos -con c minuscula- musulmanes por
mantener relaciones sexuales.
Señores demagogos: dejense de gilipolleces. Ha costado
muy caro llegar a donde estamos, y no debemos ceder
ni un milímetro en los avances en la igualdad en los
hombres y en las mujeres, y en los derechos de estas
últimas. Y aún queda mucho que hacer. No confundan
cultura con Cultura. Aún quiero ver a las turbas
de demagogos pidiendo la construcción de mezquitas,
de centros de estudio de árabe, de centros de estudios
coránicos, centros de historia y cultura africana,
el reconocimiento pleno de la herencia cultural de
Al-Andalus en España, pedir perdon por aquel genocidio
que algunos llamaron reconquista, posibilidad de
recibir clases de religiones no católicas en la escuela,
que se estudie la filosofía y la historia de cada una de
las grandes religiones dentro de la secundaria -no
son tantas- o la posibilidad de que el tanto por ciento
de la declaración de la renta para la iglesia católica
pueda ir también para otras religiones. Sin embargo,
creo que todo esto no lo veré. Eso es Cultura con C mayúscula,
y hace sentirse al inmigrante musulman como un
humano cuya Cultura es respetada y apreciada.
Pero los demagogos están demasiado ocupados en darle
la razón a un ser que da más importancia a un pañuelo
en la cabeza que a la Cultura. Para mí, ese no es un
inmigrante. Yo he sido inmigrante, mi mujer lo es.
Gracias a Ala, a Dios, a Yavé, al atman que los hay.
Para mí no es buen mulsulmán. Yo he leido el Corán, y no
es un tratado de moda. El Corán es una religión de gran
profundidad y sabiduria. Para mi es un mal padre, un
machista, y una persona cuya cultura de desprecio
a la mujer -cultura con c minuscula- terminaremos
extirpando de Europa. Con la ayuda de Alá. Y de Dios,
y de Yeovah, y de Yavé, y la iluminación de los grandes
Budas.