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  • por edudu1 (2404) el Martes, 16 Enero de 2001, 08:49h (#12654)
    ( Última bitácora: Martes, 15 Mayo de 2007, 11:45h )
    Ya me gustaría a mí, que en mi empresa soy quien elige algunas herramientas, que seleccionar una suite ofimática fuese como seleccionar un navegador. Pero no es así.

    Lo cierto es que cuando tienes mucha relación con el exterior, no hay forma de encontrar un formato común que funcione realmente bien, y es muy dificil convencer a clientes y proveedores de que trabajen contigo, y sólo contigo, con una versión concreta de documento. En nuestro caso, hemos tenido _muy_ serios problemas porque nosotros usabamos m$word 6 y ellos 97. Sin comentarios.

    Además, lo cierto es que la mayoría de los usuarios internos saben manejar el word (por otra parte, la verdad, muy sencillo de manejo aunque me duela reconocerlo), pero reciclar a unos mil (1.000) usuarios internos que tenemos nosotros para que se acostumbren a StarOffice, me puede costar un dineral que hoy ya tengo invertido en licencias de m$.

    ¿Y cuando tenga que renovarlas porque sale una nueva versión de nosequé? Pues ya veremos si migro o no a la nueva versión de nosequé. Aunque la tendencia manifiesta en mi empresa es saltarnos una versión y migrar a la siguiente (algo así como de word 6 a 2000 sin intermedios).

    ¡BUUUAAAA!

    Bueno, lo cierto también es que los estandares de facto, aunque sean completamente propietarios, también imponen su ley.

    Y conste que lo he intentado, pero para poder dar el salto, los de Sun deberían dar un interface _muchísimo_ más intuitivo a su suite. Recordad aquello de "el ordenador tiene que poder utilizarlo mi madre", que sólo es una herramienta. Y si no no vale.

    No me pegueis. Eduardo.
    --
    Quien es aprendiz de mucho nunca será maestro de nada.