"Linux no está preparado para entrar en el hogar del usuario normal"
Recuerdo los tiempos de los primeros 286 (y otros más antiguos, pero no es al caso ahora). Venían con un sistema operativo que ya por entonces era MsDOS (salvo que fuese un IBM, que todavía venían con PcDOS, si no me falla la memoria). Era la repanocha: podías editar ficheros con sólo aprender unos comandos del WordPerfect (en la generalidad de los casos, simplemente teclear como en una máquina de escribir) tenías el invento ése de las hojas de cálculo que te ahorraban horas sin cuento al preparar la contabilidad, etc. etc., luego vino el DOSSHELL, que facilitaba horrores la navegación por el árbol de directorios, con el edit, que le daba mil vueltas al edlin (escribir, guardar y fiesta)... La gente se quejaba de que había veces que, caray, la cosa no era demasiado sencilla, pero en fin, era decente.
Luego llegaron los 386 y Windows 3.1. ¡Chico, aquello fue la bomba! con razón decían que era una revolución: aquello era que más sencillo imposible; doble click de ratón y ¡hale! a darle. El problema entonces era que el hard era carísimo, pero cualquiera que tenía acceso a un ordenador lo utilizaba y aseguraba que era sencillo: por fin el PC había madurado suficientemente como para llegar al escritorio de Don Cualquiera. Y no era una forma de hablar, no: de aquellas lluvias, estos lodos; en efecto, con Windows 3.1 el PC llegó al escritorio de Don Cualquiera.
¿¿¿¡¡¡Y ME QUEREIS DECIR QUE WINDOWS 3.1 ESTABA PREPARADO PARA EL ESCRITORIO (como demostró) Y KDE NO!!!???
(puedo aceptarle a quien quiera que el entorno gráfico de XP es superior al de KDE -ciertamente, el de XP ni lo he visto, así que sería tonto llevarle la contraria-, pero no puedo aceptar que se diga que Linux -con KDE, por ejemplo- no está preparado para el escritorio, cuando yo SE que es mejor entorno que el de Windows 3.1, y SE que Windows 3.1 estaba preparado para el escritorio).
Paralelamente a la historia anterior, hay otra: en aquel entonces había carísimas estaciones de trabajo que corrían algún Unix propietario y que tenían el último de los avances de ése mundo: el entorno X-Window. Era la bomba y corría bastante bien... estamos hablando de máquinas con potencias de cálculo y disponibilidad de memoria menores que las de un Pentium clásico. ¿Cómo es posible que se pueda considerar pesado un entorno gráfico capaz de ejecutarse en un hardware en el que un Windows 95 se arrastraría miserablemente?
Al hilo de esta historia diré que escribo esto desde lo que objetivamente es todo un maquinón: un PC con un K6-II 400MHz con 128M de RAM; con una Debian Sid, con kernel 2.4.18, KDE3, utilizando Mozilla 1.0 y, como es lógico ante tal desperdicio de hardware (no es coña, *es* un hardware objetivamente brutal) yo no veo por ningún lado que se arrastre el ratón, o que el entorno gráfico responda con lentitud de ningún tipo, o que las fuentes sean feas.
De verdad, que yo no sé de dónde se saca la gente la mayoría de las cosas.
Re:Este tio dice verdades como puños
(Puntos:2, Interesante)( http://barrapunto.com/ )
Recuerdo los tiempos de los primeros 286 (y otros más antiguos, pero no es al caso ahora). Venían con un sistema operativo que ya por entonces era MsDOS (salvo que fuese un IBM, que todavía venían con PcDOS, si no me falla la memoria). Era la repanocha: podías editar ficheros con sólo aprender unos comandos del WordPerfect (en la generalidad de los casos, simplemente teclear como en una máquina de escribir) tenías el invento ése de las hojas de cálculo que te ahorraban horas sin cuento al preparar la contabilidad, etc. etc., luego vino el DOSSHELL, que facilitaba horrores la navegación por el árbol de directorios, con el edit, que le daba mil vueltas al edlin (escribir, guardar y fiesta)... La gente se quejaba de que había veces que, caray, la cosa no era demasiado sencilla, pero en fin, era decente.
Luego llegaron los 386 y Windows 3.1. ¡Chico, aquello fue la bomba! con razón decían que era una revolución: aquello era que más sencillo imposible; doble click de ratón y ¡hale! a darle. El problema entonces era que el hard era carísimo, pero cualquiera que tenía acceso a un ordenador lo utilizaba y aseguraba que era sencillo: por fin el PC había madurado suficientemente como para llegar al escritorio de Don Cualquiera. Y no era una forma de hablar, no: de aquellas lluvias, estos lodos; en efecto, con Windows 3.1 el PC llegó al escritorio de Don Cualquiera.
¿¿¿¡¡¡Y ME QUEREIS DECIR QUE WINDOWS 3.1 ESTABA PREPARADO PARA EL ESCRITORIO (como demostró) Y KDE NO!!!???
(puedo aceptarle a quien quiera que el entorno gráfico de XP es superior al de KDE -ciertamente, el de XP ni lo he visto, así que sería tonto llevarle la contraria-, pero no puedo aceptar que se diga que Linux -con KDE, por ejemplo- no está preparado para el escritorio, cuando yo SE que es mejor entorno que el de Windows 3.1, y SE que Windows 3.1 estaba preparado para el escritorio).
Paralelamente a la historia anterior, hay otra: en aquel entonces había carísimas estaciones de trabajo que corrían algún Unix propietario y que tenían el último de los avances de ése mundo: el entorno X-Window. Era la bomba y corría bastante bien... estamos hablando de máquinas con potencias de cálculo y disponibilidad de memoria menores que las de un Pentium clásico. ¿Cómo es posible que se pueda considerar pesado un entorno gráfico capaz de ejecutarse en un hardware en el que un Windows 95 se arrastraría miserablemente?
Al hilo de esta historia diré que escribo esto desde lo que objetivamente es todo un maquinón: un PC con un K6-II 400MHz con 128M de RAM; con una Debian Sid, con kernel 2.4.18, KDE3, utilizando Mozilla 1.0 y, como es lógico ante tal desperdicio de hardware (no es coña, *es* un hardware objetivamente brutal) yo no veo por ningún lado que se arrastre el ratón, o que el entorno gráfico responda con lentitud de ningún tipo, o que las fuentes sean feas.
De verdad, que yo no sé de dónde se saca la gente la mayoría de las cosas.