Pues yo creo que se puede insultar a un negro (o a un rubio si eres negro) igual que a la santísima virgen o igual que a ese vecino que te cae mal. ¿Qué diferencia hay?
La cuestión, a mi modo de ver, es sencilla: insultar, ser soez u obsceno o tener mal gusto al hablar, en general, SÓLO puede ir en el perjuicio del que actúa así por el mecanismo de hablar muy poco en su favor, ésto es, proporcionándole (se) enemigos gratuitos. Y cuando digo SÓLO, digo SÓLO: es díficil imaginar una situación en la que el insulto, la blasfemia, o lo que quieras (cuando no es algo más que eso, por ejemplo si no es una injuria), pueda afectar a cualquier persona adulta y equilibrada. Siempre se podrá "fustigar con el látigo de la indiferencia" al impresentable... o simplemente, despreciarlo.
Digamos que esos "comportamientos" son, COMO MUCHO, poco inteligentes. Pero que cada palo aguante su vela.
Politicadas correctas
(Puntos:2)( Última bitácora: Miércoles, 04 Julio de 2007, 11:45h )