Los programadores que jugamos (o jugábamos) en el sistema "propietario" le hacemos el juego al monopolio y como subproducto, vamos tirando. Eso es lo que pienso.
El sistema propietario nos permite acceder a las sobras de un gigantesco negocio que se basa en conseguir que el usuario que demanda un servicio o asistencia informática renuncie por contrato (licencia de software propietario) a exigir los derechos que tendría si "fuera exigente", y luego exprimirlo a través de un sistema monopólico.
Esta anomalía del mercado tiene la característica de producir una "protección de tu inversión frente a la innovación ajena" -"seguridad en la inversión", lo llaman esos liberales que reniegan de un mercado en competencia- (dicho de otra forma, puedes hacer un software malo o inútil, pero los clientes los tendrás atrapados sin que puedan reaccionar), a costa de todos nosotros en general y de los contribuyentes en particular ya que, como bien sabrás, los "costes de informática" -especialmente los llamados ocultos- están presentes en todo lo que uno paga -incluido, por supuesto, los impuestos-. Financiamos ineficiencia.
Pero esto, al menos para mí, es una cosa del pasado. Y de los que viven en el pasado. Me explico:
Cuando yo hablo del pasado me estoy refiriendo a que de forma directa no voy a volver a pagar un sólo céntimo de euro por un software propietario, que por lo demás me resulta totalmente prescindible, gracias a un montón de gente que tiene las ideas claras y ha aportado muchas líneas de buen código ;-)
Por cierto, de forma indirecta, tampoco espero seguir haciéndole el juego a esos señores, dado que aspiro a que la Administración Pública utilice software que vele por los intereses de los contribuyentes. ¿Cómo? apuntándome a una campaña pro software libre en la Administración, evidentemente ;-)
Re:Software propietario: cosa del pasado
(Puntos:2)( http://porlibre.org/ | Última bitácora: Viernes, 23 Octubre de 2009, 12:05h )
El sistema propietario nos permite acceder a las sobras de un gigantesco negocio que se basa en conseguir que el usuario que demanda un servicio o asistencia informática renuncie por contrato (licencia de software propietario) a exigir los derechos que tendría si "fuera exigente", y luego exprimirlo a través de un sistema monopólico.
Esta anomalía del mercado tiene la característica de producir una "protección de tu inversión frente a la innovación ajena" -"seguridad en la inversión", lo llaman esos liberales que reniegan de un mercado en competencia- (dicho de otra forma, puedes hacer un software malo o inútil, pero los clientes los tendrás atrapados sin que puedan reaccionar), a costa de todos nosotros en general y de los contribuyentes en particular ya que, como bien sabrás, los "costes de informática" -especialmente los llamados ocultos- están presentes en todo lo que uno paga -incluido, por supuesto, los impuestos-. Financiamos ineficiencia.
Pero esto, al menos para mí, es una cosa del pasado. Y de los que viven en el pasado. Me explico:
Cuando yo hablo del pasado me estoy refiriendo a que de forma directa no voy a volver a pagar un sólo céntimo de euro por un software propietario, que por lo demás me resulta totalmente prescindible, gracias a un montón de gente que tiene las ideas claras y ha aportado muchas líneas de buen código ;-)
Por cierto, de forma indirecta, tampoco espero seguir haciéndole el juego a esos señores, dado que aspiro a que la Administración Pública utilice software que vele por los intereses de los contribuyentes. ¿Cómo? apuntándome a una campaña pro software libre en la Administración, evidentemente ;-)