Es increíble pensar cómo puede derrumbarse tu vida por algo tan simple como darte cuenta de que el esfuerzo realizado no ha servido de nada (al menos no te ha valido a tí), que tus metas no eran realmente tus metas, que tú y lo que te rodea estáis siendo arrastrados por un río cuya desembocadura ya conoces, que estas caminando en la dirección equivocada y que no hay vuelta atrás. Entonces decides detenerte.
A un suicida lo matamos todos
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ )