Robar es un término ambiguo. Cuando se inventó, si A robaba a B, B se había quedado sin algo.
Con un intangible, no es lo mismo. Si A piratea a B, B tiene lo mismo que antes.
El problema es si se causa un perjuicio económico a B, que en condiciones normales le habría vendido el produco a A.
Pero todos sabemos que en realidad, la parte de lo pirateado que se hubiera comprado legalmente de ser imposible la piratería, es mínima.
Lo descubrí cuando era pequeño: las piruletas valían una peseta. Pepito, que en casa le daban diez pesetas al mes, compraba diez piruletas al mes.
Pero las piruletas subieron a dos pesetas, y pepito se hubo de conformar con cinco piruletas. Su única venganza era pedir delante de otros clientes al tendero "dos pesetas de piruletas".
Muchos jóvenes tienen un presupuesto para música. Fijo. Y se lo gastan. Además se bajan mp3s. Si la música sube continúan aproximadamente comprando el mismo valor, pero bajan más mp3s.
En definitiva, la venta legal depende de un presupuesto que ya no se puede estirar más, decir hemos perdido un millón de euros por la piratería es como si un día me machaco el disco duro (y la copia de seguiridad) y digo que he perdido diez mil euros por que dentro tenía una novela muy buena, que seguro, seguro, la iba a vender a una editorial que me daría toda esa pasta. Se llama el cuento de la lechera.
La solución es retribuir a artistas y creadores de otra manera. Pero hay que tener imaginación y allanar obstáculos muy poderosos. No es imposible, en un pasado era así. Bach no cobró jamás derechos de autor.
Robar
(Puntos:2, Interesante)( http://barrapunto.com/ )
Con un intangible, no es lo mismo. Si A piratea a B, B tiene lo mismo que antes.
El problema es si se causa un perjuicio económico a B, que en condiciones normales le habría vendido el produco a A.
Pero todos sabemos que en realidad, la parte de lo pirateado que se hubiera comprado legalmente de ser imposible la piratería, es mínima.
Lo descubrí cuando era pequeño: las piruletas valían una peseta. Pepito, que en casa le daban diez pesetas al mes, compraba diez piruletas al mes.
Pero las piruletas subieron a dos pesetas, y pepito se hubo de conformar con cinco piruletas. Su única venganza era pedir delante de otros clientes al tendero "dos pesetas de piruletas".
Muchos jóvenes tienen un presupuesto para música. Fijo. Y se lo gastan. Además se bajan mp3s. Si la música sube continúan aproximadamente comprando el mismo valor, pero bajan más mp3s.
En definitiva, la venta legal depende de un presupuesto que ya no se puede estirar más, decir hemos perdido un millón de euros por la piratería es como si un día me machaco el disco duro (y la copia de seguiridad) y digo que he perdido diez mil euros por que dentro tenía una novela muy buena, que seguro, seguro, la iba a vender a una editorial que me daría toda esa pasta. Se llama el cuento de la lechera.
La solución es retribuir a artistas y creadores de otra manera. Pero hay que tener imaginación y allanar obstáculos muy poderosos. No es imposible, en un pasado era así. Bach no cobró jamás derechos de autor.