Aqui un resumen de un documento que ayudó a defender el software libre
El software y la transparencia del Estado.
El software empleado por el Estado debe estar sujeto a la inspección pública por principio Democrático, bajo los términos que se trata de información.
En efecto, el software es información. Información estructurada con característica singular, cuya presencia bajo un conjunto de instrucciones es ejecutada por una computadora. Pero no por ello “menos” información. De hecho, en muchos casos, información de enorme valor agregado que el Estado tiene la obligación constitucional de proteger, porque representa la transcripción a un código lógico de expresión, toda la voluntad normativa del Estado mismo: Leyes, Procedimientos, Directivas, etc.
Bajo esta premisa es necesario plantear las siguientes interrogantes:
-¿De qué sirven las leyes y reglamentos electorales, si el pueblo soberano (contribuyentes) no puede verificar efectivamente cómo se computa su voto?. ¿De qué sirve la contabilidad de los organismos públicos, si la realidad de cómo se calculan estas cuentas no está sometida a la minuciosa observación de la ciudadanía?
-¿Quién nos garantiza que la información de todos los ciudadanos perdurará en el tiempo si los formatos donde están almacenados los datos (información) no son standares?
-¿Quién garantiza al ciudadano y al Estado que un software empleado por la administración pública no “contrabandea” en forma encubierta hacia corporaciones particulares o gobiernos extranjeros?.
En un gobierno democrático se precisa que el principio constitucional determina la publicidad de toda información que la ley no haya declarado expresamente como secreta. Estos principios se constituyen bajo los términos de: libre acceso a la información pública, la perennidad de los datos y la seguridad de información privada. Son principios elementales que la democracia debe ponerse a tono con la evolución científico - tecnológica; si así no se hiciera, el principio quedaría desvirtuado por la realidad, porque no nos hundiríamos ya en el absolutismo del monopolio de la fuerza, sino en la tiranía del monopolio de la información.
En la actualidad, casi todo el software que utiliza el Estado Peruano para procesar la información de la ciudadanía no garantiza en lo más mínimo que las interrogantes planteadas, dejen de tener sustento. El modelo de negocio o comercialización de este tipo de software que el Estado adquiere se denomina propietario: porque impide al comprador (Usuario, Estado) acceso al conjunto de instrucciones (información) del programa fuente del software adquirido, bajo la reserva de los derechos de autor. Autores que están en su legitimo derecho en proteger su código con quienes comercializan, pero con el Estado están comprometiendo que Este infrinja principios elementales democráticos. Es decir el Estado al utilizar software propietario está abdicando su rol más elemental: velar por los derechos de todo Ciudadano a la información.
Al modelo del software propietario se contrapone el modelo del software libre, quien si respeta todos los principios de información para un Estado. Con el modelo del software libre se puede auditar cualquier código que sirve para procesar información pública: Votos, Impuestos, informes contables, etc.. Los datos al estar almacenados en formatos standares y abiertos (código fuente libre) su perennidad está garantizada en el tiempo. Además, el libre acceso al código permite a especialistas (si el Estado desea) colocar los niveles de seguridad y encriptación prácticamente irrompibles que impidan a medios extraños accesar a información clasificada y privada.
Si el modelo del software propietario garantizará los principios enunciados, no existiría problema alguno con la información del Estado, pero como no es así varios Estados, de la mano de la sociedad civil mundial están adoptando el modelo del software libre como alternativa al monopolio de información (y su falta de transparencia) de algunas empresas privadas. Por ello poco a poco los medios, empresarios, políticos y desarrolladores de la comunidad tecnológica mundial están comprendiendo la importancia de tener el acceso al código fuente del software y cada vez más organizaciones civiles vienen realizando eventos mundiales cuyo propósito es demostrar que un mundo mejor es posible bajo los principios del software libre.
Actualmente, a enero de 2003, la empresa más grande del mundo en software, Microsoft Corp., accedió a que "parte" del código de algunos de sus productos que comercializa pueda ser auditado por algunos Estados. Por supuesto que una parte no es un todo y siempre quedará la sospecha que algo se oculta en aquellos “partes” que por ahora aun impiden auditar. Sin embargo con esta actitud el software propietario sólo trata de ganar tiempo y desviar la atención de la razón fundamental e irreversible de los principios que mueven a la comunidad del software libre: Los Estados no deben claudicar en garantizar el acceso de sus ciudadanos a la libre información, como esta demostrado, a la fecha viene sucediendo.
El Software en el Estado....
(Puntos:1)( http://www.gnu.org.pe/ )
El software y la transparencia del Estado.
El software empleado por el Estado debe estar sujeto a la inspección pública por principio Democrático, bajo los términos que se trata de información.
En efecto, el software es información. Información estructurada con característica singular, cuya presencia bajo un conjunto de instrucciones es ejecutada por una computadora. Pero no por ello “menos” información. De hecho, en muchos casos, información de enorme valor agregado que el Estado tiene la obligación constitucional de proteger, porque representa la transcripción a un código lógico de expresión, toda la voluntad normativa del Estado mismo: Leyes, Procedimientos, Directivas, etc.
Bajo esta premisa es necesario plantear las siguientes interrogantes:
-¿De qué sirven las leyes y reglamentos electorales, si el pueblo soberano (contribuyentes) no puede verificar efectivamente cómo se computa su voto?. ¿De qué sirve la contabilidad de los organismos públicos, si la realidad de cómo se calculan estas cuentas no está sometida a la minuciosa observación de la ciudadanía?
-¿Quién nos garantiza que la información de todos los ciudadanos perdurará en el tiempo si los formatos donde están almacenados los datos (información) no son standares?
-¿Quién garantiza al ciudadano y al Estado que un software empleado por la administración pública no “contrabandea” en forma encubierta hacia corporaciones particulares o gobiernos extranjeros?.
En un gobierno democrático se precisa que el principio constitucional determina la publicidad de toda información que la ley no haya declarado expresamente como secreta. Estos principios se constituyen bajo los términos de: libre acceso a la información pública, la perennidad de los datos y la seguridad de información privada. Son principios elementales que la democracia debe ponerse a tono con la evolución científico - tecnológica; si así no se hiciera, el principio quedaría desvirtuado por la realidad, porque no nos hundiríamos ya en el absolutismo del monopolio de la fuerza, sino en la tiranía del monopolio de la información.
En la actualidad, casi todo el software que utiliza el Estado Peruano para procesar la información de la ciudadanía no garantiza en lo más mínimo que las interrogantes planteadas, dejen de tener sustento. El modelo de negocio o comercialización de este tipo de software que el Estado adquiere se denomina propietario: porque impide al comprador (Usuario, Estado) acceso al conjunto de instrucciones (información) del programa fuente del software adquirido, bajo la reserva de los derechos de autor. Autores que están en su legitimo derecho en proteger su código con quienes comercializan, pero con el Estado están comprometiendo que Este infrinja principios elementales democráticos. Es decir el Estado al utilizar software propietario está abdicando su rol más elemental: velar por los derechos de todo Ciudadano a la información.
Al modelo del software propietario se contrapone el modelo del software libre, quien si respeta todos los principios de información para un Estado. Con el modelo del software libre se puede auditar cualquier código que sirve para procesar información pública: Votos, Impuestos, informes contables, etc.. Los datos al estar almacenados en formatos standares y abiertos (código fuente libre) su perennidad está garantizada en el tiempo. Además, el libre acceso al código permite a especialistas (si el Estado desea) colocar los niveles de seguridad y encriptación prácticamente irrompibles que impidan a medios extraños accesar a información clasificada y privada.
Si el modelo del software propietario garantizará los principios enunciados, no existiría problema alguno con la información del Estado, pero como no es así varios Estados, de la mano de la sociedad civil mundial están adoptando el modelo del software libre como alternativa al monopolio de información (y su falta de transparencia) de algunas empresas privadas. Por ello poco a poco los medios, empresarios, políticos y desarrolladores de la comunidad tecnológica mundial están comprendiendo la importancia de tener el acceso al código fuente del software y cada vez más organizaciones civiles vienen realizando eventos mundiales cuyo propósito es demostrar que un mundo mejor es posible bajo los principios del software libre.
Actualmente, a enero de 2003, la empresa más grande del mundo en software, Microsoft Corp., accedió a que "parte" del código de algunos de sus productos que comercializa pueda ser auditado por algunos Estados. Por supuesto que una parte no es un todo y siempre quedará la sospecha que algo se oculta en aquellos “partes” que por ahora aun impiden auditar. Sin embargo con esta actitud el software propietario sólo trata de ganar tiempo y desviar la atención de la razón fundamental e irreversible de los principios que mueven a la comunidad del software libre: Los Estados no deben claudicar en garantizar el acceso de sus ciudadanos a la libre información, como esta demostrado, a la fecha viene sucediendo.
Jesús Marquina-Ulloa
Email: ulloamj@gnu.org.pe