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  • Espero que nadie se sienta ofendido con el título. Esto no es de ninguna manera un exabrupto. Y espero que quien tenga paciencia para leer esto hasta el final lo entienda.

    ¿Qué puedo esperar cuando compre un ordenador? Supongo que entre otras cosas espero que me ayude a resolver mis problemas, me pueda entretener con él, etc. En definitiva, si compro un artefacto, sea el que sea, espero que _me sirva_ para algo. Debe ser, ante todo, útil para mi.

    Bien. Ahora quisiera proponer un experimento al lector. Por ejemplo, puede visitar unas cuantas páginas con su navegador. Dependiendo de las páginas que visite, sufrirá una especie de pesadilla al estilo Alien; empezarán a aparecer ventanas por doquier, que incluso se maximzarán ocupando toda la pantalla. Algunos usuarios, sin embargo, navegarán tranquilos porque su navegador dispone de una opción para eliminar esos molestos pop-ups.

    ¿Cuál es la diferencia fundamental entre los navegadores que eliminan esos pop-ups y los que no? Los primeros están diseñados pensando en la satisfacción del usuario, de quien en definitiva ha pagado por el ordenador ¡e incluso por el software! mientras los segundos omiten esta sencilla prestación debido a que a quien buscan satisfacer es a los anunciantes, y el usuario parece ser un pobre desgraciado cuyas necesidades importan un bledo.

    No nos engañemos, señores. Esto es solamente un ejemplo de la tendencia que lleva la informática en estos dos últimos años. El ordenador puede pasar de ser un equipo propiedad del usuario a ser la plataforma en la que un proveedor de servicios (Microsoft) proporcionará los servicios que considere oportunos, y tendrá un control férreo sobre lo que el usuario pueda o no pueda hacer con SU, no olvidemos, SU ordenador, con el software por cuya licencia, además, habrá pagado.

    No es necesario decir, además, que el proveedor del servicio cambiará las condiciones a placer, cuando le venga en gana.

    ¿Estoy exagerando? Creo que no. Si no, no hay más que ver lo que nos viene encima, con las presiones que hay para instalar medidas de control que nos impidan acceder a ciertos contenidos.

    ¿Nos protegerán las autoridades de esto, además? También lo dudo. Me gustaría que me expliquen dónde están los acémilas de la Comisión Europea. La codificación por regiones de los DVD es un hecho intolerable. Se debería condenar a los fabricantes a llamar a fábrica a *TODOS* los equipos vendidos para eliminar la restricción, o sustituirlos sin coste por equipos desprotegidos. Bien, ¿se ha hecho algo? No, ni se hará.

    En definitiva, hoy más que nunca es necesario luchar contra el monopolio. Cuando aparecieron los primeros computadores personales, hubo quien tuvo miedo de que otorgaran demasiada libertad a sus usuarios, y un congresista de Estados Unidos propuso que fuera necesaria una autorización del gobierno para utilizar o poseer ordenadores. Esto no es ninguna broma. Y no fue posible solamente porque antes de que nadie pudiera hacer nada se habían extendido los ordenadores personales como la pólvora.

    Por todo esto tacho la decisión de estúpida. Ahora más que nunca, el usuario de software de Microsoft se va a convertir ahora más que nunca en un rehén, y cada vez verá más limitada su capacidad de decidir para qué utilizar su computador, cuándo y cómo hacerlo.