Una empresa está obligada por el mercado a vender productos bonitos. Sino no vende, porque a la gente como bien decís, le entran los productos por los ojos.
Los programadores de software libre que no trabajamos para empresas no tenemos esa obligación. Yo no la tengo, porque a mi me es indiferente que mi programa sea usado por 10, 100, 1000 o un millon de personas, no me va la vida en ello. Me agrada que se use mucho, y me motiva para seguir desarrollando, pero no es imprescindible, no variará el hecho de que pueda comer todos los días :-)
Y aclaro que a mi como a cualquiera me gusta más que las cosas que hago sean bonitas, pero bueno, si tengo que decidir en qué invertir mi tiempo, siempre me tira más añadir dos funcionalidades que cambiar dos colores ;)
Y para terminar, a todos los desarrolladores nos encanta que la gente colabore en nuestros proyectos, así que si hay por ahí diseñadores que tengan tiempo libre y quieran colaborar, ánimo, buscad un proyecto que os guste pero sea feo y ayudad! :)
--
Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra. James Lowell
Las empresas están obligadas, nosotros no
(Puntos:1)( http://pinguino.dyndns.org/ )
Los programadores de software libre que no trabajamos para empresas no tenemos esa obligación. Yo no la tengo, porque a mi me es indiferente que mi programa sea usado por 10, 100, 1000 o un millon de personas, no me va la vida en ello. Me agrada que se use mucho, y me motiva para seguir desarrollando, pero no es imprescindible, no variará el hecho de que pueda comer todos los días :-)
Y aclaro que a mi como a cualquiera me gusta más que las cosas que hago sean bonitas, pero bueno, si tengo que decidir en qué invertir mi tiempo, siempre me tira más añadir dos funcionalidades que cambiar dos colores ;)
Y para terminar, a todos los desarrolladores nos encanta que la gente colabore en nuestros proyectos, así que si hay por ahí diseñadores que tengan tiempo libre y quieran colaborar, ánimo, buscad un proyecto que os guste pero sea feo y ayudad! :)
Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra. James Lowell