Es absurdo dejar todos los beneficios económicos, el dominio militar y los conocimientos tecnológicos a terceros paises cuando se puede hacer aquí en casa. By offering dual frequencies as standard, however, Galileo [www.belt.es] will deliver real-time positioning accuracy down to the metre range, which is unprecedented for a publicly available system.
¿Tendrá como el sistema americano [mundogps.com] la posibilidad de deshabilitar su uso para civiles permitiendo solo el militar?
>> [el-mundo.es] Las presiones de EEUU
El sistema estadounidenses es de control militar, pero cuenta con una señal civil gratuita, cuyo uso no está garantizado, todo lo contrario que el Galileo. La cuestión es convencer a los norteamericanos de que su sistema es compatible con el europeo.
Pero las autoridades de EEUU están haciendo lo indecible para abortar el programa. La Secretaría de Estado de Defensa inició una campaña contraría al proyecto con el envío de misivas a miembros europeos de la OTAN, mostrando su preocupación por que la señal de Galileo pudiera interferir las operaciones militares del GPS. “El miedo de los norteamericanos ha surgido tras el 11de septiembre. Ellos temen que no se pueda controlar quién y para qué utiliza la señal del Galileo”, añade Valeriano Claros, director de estaciones de seguimiento de satélites de la Agencia Espacial Europea (ESA). Precisamente, tras los atentados de EEUU se ha puesto de manifiesto la necesidad que tiene Europa de no depender de otros sistemas que están fuera de su control.
Otro argumento que venden los americanos es la gratuidad del GPS. “Claramente, la navegación por satélite es un gran negocio. Los estadounidenses están en una situación privilegiada y temen perder su monopolio con el Galileo”, señala Joaquín Cosmen, director de navegación por satélite de GMV. “EEUU se ha dado cuenta de que los avances tecnológicos que hemos realizado los europeos han progresado. Tenemos un lanzador, el Ariane, que les ha comido la mitad de la cuota de mercado, lo mismo que con el Airbus; tenemos un Eurofighter que les va a arañar unas enormes ventas en aviones de combate; y ahora llega el Galileo que también es una amenaza comercial para ellos, sobre todo con las múltiples aplicaciones que saldrán en el futuro”, dice Santiago Hernández, director del proyecto Galileo de Sener.
Un negocio rentable
Los ingresos del GPS están en la venta de receptores y toda la tecnología que le rodea. El Galileo, además, aportará futuras aplicaciones de valor añadido en telecomunicaciones, transporte, agricultura, pesca... y, en un futuro, militar. Para 2020, se estima la creación de 140.000 puestos de trabajo y un beneficio de 17.800 millones de euros sobre una inversión de 3.900 millones, según un estudio de la consultora PwC. En 2025, el beneficio total del Galileo será de 135.000 millones de euros frente a los 88.000 millones del GPS. Además, los ahorros serán astrónomicos. Así, en navegación terrestre alcanzarán los 200.000 millones por cada 1% de reducción de tiempo de viaje, y, por ende, de contaminación y accidentes, afirma otro estudio realizado por la consultora KPMG.
La Unión Europea y la Agencia Espacial Europea aportan, al 50%, 1.100 millones para el desarrollo del proyecto –la ESA ya ha pagado–. El sector privado aportará 600 millones durante su despliegue, y se hará cargo, a partir de 2008, de los gastos de operación.
En torno a la explotación de las futuras aplicaciones se ha formado el consorcio Galileo Sistemas y Servicios (GSS), formado por Aena, EADS CASA, GMV, Sener, Alcatel Espacio, Hispasat e Indra. Pero la fuerza será mayor y el calibre de los proyectos industriales a desarrollar será más ambicioso tras la fusión con Galileo Industries, integrado por los principales fabricantes de satélites de Italia, Francia, Alemania y Reino Unido, como Alcatel Space, Alenia o Astrium. Según fuentes próximas a la operación, “las conversaciones están prácticamente cerradas y la firma oficial se producirá probablemente en marzo”.
Existe otro gran punto a debatir y es quién va a gestionar el sistema. A corto plazo, hay que detallar cómo se va a repartir el control de la primera etapa, la de desarrollo, que probablemente será mixta, pese a las reticencias de algunos Estados miembros. A largo plazo, habrá que diseñar qué modelo de negocio se quiere. Las fórmulas abarcan desde crear una joint venture hasta realizar concesiones. Aunque tal y como están las cosas, este aspecto ha quedado reducido a un segundo plano.
Completamente de acuerdo, me parece que hemos leído los mismos periódicos. Que conste que por una vez que España no se conforma con menos participación en favor de los de siempre, tampoco es para ponerse con los dientes largos.
Lo único que te faltó decir es que España estaba de morros porque querían (Alemania, Francia y compañía) que redujera su participación de un 11.5% a un 9.5%, con lo que se perderían inversiones y contratos para las compañías españolas.
También te falta remarcar que Galileo supone el reflote de Ariannespace, porque después del fracaso de hace unos meses del lanzador de 10 toneladas y el posterior rediseño y año de prueba quedaba virtualmente en la bancarrota porque el Arianne 5 de 6 Tn no es rentable compitiendo contra los rusos, los cuales tienen ICBM (es el mismo lanzador) a patadas. Y así se le da una carga mínima a Ariannespace de más de 40 satélites solo de arranque.
Por cierto las ventajas son aún mayores, el acceso a un desarrollo de tan gran magnitud ayudará a despegar la alta tecnología europea, porque se están haciendo cosas muy buenas en Europa.
--
---
"Nunca perteneceré a un club que me admita como socio."
Julius H Marx.
Lógico
(Puntos:1)By offering dual frequencies as standard, however, Galileo [www.belt.es] will deliver real-time positioning accuracy down to the metre range, which is unprecedented for a publicly available system.
¿Tendrá como el sistema americano [mundogps.com] la posibilidad de deshabilitar su uso para civiles permitiendo solo el militar?
>> [el-mundo.es] Las presiones de EEUU
El sistema estadounidenses es de control militar, pero cuenta con una señal civil gratuita, cuyo uso no está garantizado, todo lo contrario que el Galileo. La cuestión es convencer a los norteamericanos de que su sistema es compatible con el europeo.
Pero las autoridades de EEUU están haciendo lo indecible para abortar el programa. La Secretaría de Estado de Defensa inició una campaña contraría al proyecto con el envío de misivas a miembros europeos de la OTAN, mostrando su preocupación por que la señal de Galileo pudiera interferir las operaciones militares del GPS. “El miedo de los norteamericanos ha surgido tras el 11de septiembre. Ellos temen que no se pueda controlar quién y para qué utiliza la señal del Galileo”, añade Valeriano Claros, director de estaciones de seguimiento de satélites de la Agencia Espacial Europea (ESA). Precisamente, tras los atentados de EEUU se ha puesto de manifiesto la necesidad que tiene Europa de no depender de otros sistemas que están fuera de su control.
Otro argumento que venden los americanos es la gratuidad del GPS. “Claramente, la navegación por satélite es un gran negocio. Los estadounidenses están en una situación privilegiada y temen perder su monopolio con el Galileo”, señala Joaquín Cosmen, director de navegación por satélite de GMV. “EEUU se ha dado cuenta de que los avances tecnológicos que hemos realizado los europeos han progresado. Tenemos un lanzador, el Ariane, que les ha comido la mitad de la cuota de mercado, lo mismo que con el Airbus; tenemos un Eurofighter que les va a arañar unas enormes ventas en aviones de combate; y ahora llega el Galileo que también es una amenaza comercial para ellos, sobre todo con las múltiples aplicaciones que saldrán en el futuro”, dice Santiago Hernández, director del proyecto Galileo de Sener.
Un negocio rentable
Los ingresos del GPS están en la venta de receptores y toda la tecnología que le rodea. El Galileo, además, aportará futuras aplicaciones de valor añadido en telecomunicaciones, transporte, agricultura, pesca... y, en un futuro, militar. Para 2020, se estima la creación de 140.000 puestos de trabajo y un beneficio de 17.800 millones de euros sobre una inversión de 3.900 millones, según un estudio de la consultora PwC. En 2025, el beneficio total del Galileo será de 135.000 millones de euros frente a los 88.000 millones del GPS. Además, los ahorros serán astrónomicos. Así, en navegación terrestre alcanzarán los 200.000 millones por cada 1% de reducción de tiempo de viaje, y, por ende, de contaminación y accidentes, afirma otro estudio realizado por la consultora KPMG.
La Unión Europea y la Agencia Espacial Europea aportan, al 50%, 1.100 millones para el desarrollo del proyecto –la ESA ya ha pagado–. El sector privado aportará 600 millones durante su despliegue, y se hará cargo, a partir de 2008, de los gastos de operación.
En torno a la explotación de las futuras aplicaciones se ha formado el consorcio Galileo Sistemas y Servicios (GSS), formado por Aena, EADS CASA, GMV, Sener, Alcatel Espacio, Hispasat e Indra. Pero la fuerza será mayor y el calibre de los proyectos industriales a desarrollar será más ambicioso tras la fusión con Galileo Industries, integrado por los principales fabricantes de satélites de Italia, Francia, Alemania y Reino Unido, como Alcatel Space, Alenia o Astrium. Según fuentes próximas a la operación, “las conversaciones están prácticamente cerradas y la firma oficial se producirá probablemente en marzo”.
Existe otro gran punto a debatir y es quién va a gestionar el sistema. A corto plazo, hay que detallar cómo se va a repartir el control de la primera etapa, la de desarrollo, que probablemente será mixta, pese a las reticencias de algunos Estados miembros. A largo plazo, habrá que diseñar qué modelo de negocio se quiere. Las fórmulas abarcan desde crear una joint venture hasta realizar concesiones. Aunque tal y como están las cosas, este aspecto ha quedado reducido a un segundo plano.
Barrapunto
Re:Lógico
(Puntos:1)( http://www.thylacinus.net/ | Última bitácora: Sábado, 12 Noviembre de 2005, 10:13h )
---
"Nunca perteneceré a un club que me admita como socio."
Julius H Marx.