"Así, cuando configuras el controlador/es de dominio/s te encuentras a la semana con el registro de sistema lleno de mensajes indicando que los equipos dependientes han sincronizado la hora pero que el propio controlador de dominio no sabe con quien sincronizarse"
Realmente, tampoco es tan importante. El "asunto" de la hora puede dividirse en tres:
1/ Coordinación: todos los equipos deberán estar sincronizados en un margen reducido.
2/ Precisión: las unidades de tiempo deberán ser homogéneas, dentro de un margen reducido (esto es, un "segundo" según el servidor, no puede durar el triple que el anterior o el posterior).
3/ Exactitud: la hora del servidor debe ser coincidente con la hora oficial del sitio en el que uno esté, lo mismo que las unidades de tiempo.
Como se puede uno imaginar, sólo el punto 3 requiere de un servidor externo; los otros dos no lo necesitan (de hecho, podríamos tener "segundos" de media hora de duración cada uno, con fecha 1 de septiembre de 2033, y Kerberos no se quejaría, siempre que todos los ordenadores se mantuviesen en hora). Sin embargo, los relojes de cuarzo que se incorporan en la mayor parte de los PCs son famosos por lo rematadamente malos que son (un reloj de pulsera, de estos de dos o tres euros, suele ser mucho mejor que el de un servidor de 6000 euros): si bien cada segundo suele durar más o menos lo mismo que el anterior, con escaso margen, la noción que tienen de lo que dura un segundo es pésima (he visto PCs que se iban más de 10 segundos en un solo día), lo que suele hacer necesaria una fuente de sincronía externa (las redes nunca suelen estar totalmente aisladas, y aunque lo estuviesen, haría un poco feo -como mínimo- que la red estuviese atrasada o adelantada un par de horas al poco de configurarla). Si lo requieres, se puede utilizar un reloj de buena calidad (de cuarzo, o incluso atómico), o uno sincronizado por radio (y/o GPS), pero si la red está conectada a Internet, es más barato (y normalmente igualmente adecuado) utilizar un par de servidores ntp públicos.
Re:Es curiosa la escasez...
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ )
Realmente, tampoco es tan importante. El "asunto" de la hora puede dividirse en tres:
1/ Coordinación: todos los equipos deberán estar sincronizados en un margen reducido.
2/ Precisión: las unidades de tiempo deberán ser homogéneas, dentro de un margen reducido (esto es, un "segundo" según el servidor, no puede durar el triple que el anterior o el posterior).
3/ Exactitud: la hora del servidor debe ser coincidente con la hora oficial del sitio en el que uno esté, lo mismo que las unidades de tiempo.
Como se puede uno imaginar, sólo el punto 3 requiere de un servidor externo; los otros dos no lo necesitan (de hecho, podríamos tener "segundos" de media hora de duración cada uno, con fecha 1 de septiembre de 2033, y Kerberos no se quejaría, siempre que todos los ordenadores se mantuviesen en hora). Sin embargo, los relojes de cuarzo que se incorporan en la mayor parte de los PCs son famosos por lo rematadamente malos que son (un reloj de pulsera, de estos de dos o tres euros, suele ser mucho mejor que el de un servidor de 6000 euros): si bien cada segundo suele durar más o menos lo mismo que el anterior, con escaso margen, la noción que tienen de lo que dura un segundo es pésima (he visto PCs que se iban más de 10 segundos en un solo día), lo que suele hacer necesaria una fuente de sincronía externa (las redes nunca suelen estar totalmente aisladas, y aunque lo estuviesen, haría un poco feo -como mínimo- que la red estuviese atrasada o adelantada un par de horas al poco de configurarla). Si lo requieres, se puede utilizar un reloj de buena calidad (de cuarzo, o incluso atómico), o uno sincronizado por radio (y/o GPS), pero si la red está conectada a Internet, es más barato (y normalmente igualmente adecuado) utilizar un par de servidores ntp públicos.