Desde un punto de vista liberal extremo una biblioteca publica no es más que competencia indeseable para las librerias comerciales, ya que quien lee sin pagar no comprará el libro.
No te equivoques en este aspecto. Las librerías (grandes, medianas y pequeñas) son muy conscientes que las bibliotecas son el mejor reclamo publicitario que tienen, Y todo esto dicho por libreros, ojo. Al contrario de lo que parece una biblioteca no quita clientes a la libreria, al contrario, sino que alienta a la gente a comprar más libros.
Ejemplo. No te decides a leer al autor X. Pillas el libro en la biblioteca y como te gusta tanto te decides a comprar más sobre el mismo autor.
Por otro lado, una biblioteca alenta a la lectura e indirectamente a la compra de libros. ¿Sin la "publicidad" de las bibliotecas cuantos cogerían la costumbre de leer y más o menos esporádicamente comprar un libro? Este tipo de público es más común de lo que parece. Elimina el factor biblioteca y te encontrarás con un montón de ex-clientes que no tienen ese impulso de comprar un libro por que no están acostumbrados a tener uno entre manos.
Re:artistas, los nuevos esclavos
(Puntos:2, Inspirado)No te equivoques en este aspecto. Las librerías (grandes, medianas y pequeñas) son muy conscientes que las bibliotecas son el mejor reclamo publicitario que tienen, Y todo esto dicho por libreros, ojo. Al contrario de lo que parece una biblioteca no quita clientes a la libreria, al contrario, sino que alienta a la gente a comprar más libros.
Ejemplo. No te decides a leer al autor X. Pillas el libro en la biblioteca y como te gusta tanto te decides a comprar más sobre el mismo autor.
Por otro lado, una biblioteca alenta a la lectura e indirectamente a la compra de libros. ¿Sin la "publicidad" de las bibliotecas cuantos cogerían la costumbre de leer y más o menos esporádicamente comprar un libro? Este tipo de público es más común de lo que parece. Elimina el factor biblioteca y te encontrarás con un montón de ex-clientes que no tienen ese impulso de comprar un libro por que no están acostumbrados a tener uno entre manos.
Nac.