Historias
Slashboxes
Comentarios
 
Este hilo ha sido archivado. No pueden publicarse nuevos comentarios.
Mostrar opciones Umbral:
Y recuerda: Los comentarios que siguen pertenecen a las personas que los han enviado. No somos responsables de los mismos.
  • Yankis go home

    (Puntos:2, Inspirado)
    por DeepB (1304) el Domingo, 23 Mayo de 2004, 15:10h (#304328)
    Tiene que ser extremadamente fácil dirigir un imperio de fanáticos, que crean a pies juntillas, excusas a 'guerras preventivas', o que el 'american way-of-life' deba ser instituído de manera global en todo el planeta, a cucharadas o cañonazos, para que puedan campar a sus anchas y sentirse en cualquier lado como en casa. ("Watch 'mam, another McDonalds!").
    La cultura global y el pensamiento único son inventos impagables.

    Moore es, actualmente, un referente crítico a esa cultura violenta y consumista, basada en plásticos y combustibles fósiles que la plutocracia de las grandes corporaciones multinacionales (prácticamente todas con raíces yankis) ha tenido a bien inculcarnos desde los años cincuenta. Y aquí está la ventura/desgracia de Moore, Stallman y otras voces críticas... repudiados en su tierra y aclamados como profetas fuera de ella.

    Recordemos que Mr. Moore tuvo sus más y sus menos con la distribuidora (Miramax, subsidiaria de Disney) para la distribución de su documental. Y que una editorial extranjera (inglesa, si mal no recuerdo) tuvo que ser la que se hiciese cargo de su libro Estúpidos Hombres Blancos ('Stupid White Men') despues de que su editorial (yanki, of course) impidiese la distribución del libro, ya impreso y almacenado.

    Hay ciertos aspectos de la cultura mediática yanki, que me han llamado la atención recientemente. No sé, quizá haya sido siempre así, aunque yo no haya sido capaz de verlo antes, pero el absoluto desprecio por todo aquello que no lleve el marchamo 'Made in USA' es exagerado... ya sean culturas/leyes ajenas o el derecho internacional. Como muestra un botón... en la serie televisiva Alias, en cada capítulo, la deslumbrante Jennifer Garner, junto con su partenaire Mr. barba-de-dos-días irrumpen, al menos, en dos ciudades europeas de forma 'táctica', enfundados en cuero y latex, cargándose sin miramientos a quien se ponga delante. Justifican el absoluto desprecio por las vidas y leyes extranjeras en aras de un indefinido bien mayor rubricado por el Departamento de Justicia de EEUU. Bien... pues ésto ya no sorprende a nadie, ni nadie ve nada extraño en ese modo de actuar, simplemente las Missiones Impossibles son divertidas, justificables y no tienen nada de malo. Pongámonos en el caso contrario... un comando táctico penetra en territorio estadounidense, pero sustituyen el látex y el cuero por turbantes y palestinas. Mediante justificación divina, que no institucional, arremeten contra instalaciones comerciales yankis, disparando contra ellos las armas que previamente les habían vendido/financiado. Coño... esto ya no es lo mismo! Debemos parar a esos inmundos terroristas que atentan contra nuestra seguridad! ....
    Pensad en ello, lo subliminal pesa.

    Y no voy a entrar en teorías conspirativas de Skulls, Bones e Illuminatii... que ya todo el que sea algo despierto se habrá dado cuenta de que la democracia, como tal, ha fracasado. Actualmente, como se anticipaba en Blade Runner, las corporaciones mandan en el planeta. Leyes y prevendas se alejan del, ahora vetusto, objetivo de defender los derechos del individuo, y fortifican, previenen y protegen a sociedades comerciales. Véase el caso de las patentes de software.

    Dentro de la industria mediática, uno de los delitos más graves actualmente en los Estados, es el de antisemitismo. La mera sospecha es como un sambenito de los de la inquisición (el más famoso invento español, amen de la fregona y el chupachups) que puede acabar hundiéndote. Recordemos que la práctica totalidad de las productoras de Hollywood están dirigidas por judíos, semitas o sefardíes. Es como una rememoración velada de la caza de brujas de Truman/Hoover/McCarthy, sólo que ahora el comunismo no es el enemigo, sino, simplemente, los que no piensan como tú. Ellos son los que mandan en la industria del cine, y deciden con qué clase de opio van a modelar al mundo occidental. Aunque la fórmula no suele variar mucho, únicamente los porcentajes y/o el objeto de aplicación de sus componentes, a saber: violencia, humor simplón, amor y sexo.

    Puntos de inicio:    2  puntos
    Modificador extra 'Inspirado'   0  

    Total marcador:   2