por
pobrecito hablador
el Martes, 19 Octubre de 2004, 19:52h
(#372784)
También es verdad que cada uno puede distribuir su obra en las condiciones que crea convenientes sin que nadie se interponga en su decisión personal, si a la gente no le interesa no la comprará. Afinando un poco más esa premisa: A la gente YA no le está interesando. Pero lo que no le interesa no es la obra, que le sigue pareciendo igual de buena, lo que no le interesa es el modo en que la quieres distribuir. En el caso de algo material probablemente no venderías NADA. Pero como tu obra NO ES MATERIAL, la situación es DISTINTA, creo que es lo que intenta explicarte samizdat. La gente está demostrando que no le gustan tus condiciones no comprando la obra, el hecho de que la pueda conseguir de otra forma es inherente al tipo de material de que está hecho: Información. Pero la realidad es que tu modelo de distribución no le gusta a la gente, por eso NO VENDES. (esto evidentemente a día de hoy no es tan cierto;) se mueven muchos millones en la indústria de la música, solo pretendía dramatizar un poco para que se entienda mejor mi comentario).
Sí, pero no; pero no, pero sí.
En primer lugar, no estamos hablando de información. No, al menos, en cierto sentido. En la LPI se explicita que lo que se protege es la expresión concreta de una idea, no la idea en sí. Información, al menos así lo veo yo, es la idea, no la expresión concreta.
En segundo lugar dices por un lado que el artista tiene derecho a distribuir su obra como quiera, pero el usuario no acepta el modo de distribución. Ahí te contradices. Dentro de ese "como quiera" entra el modo de distribución, y también debe respetarse. Por ejemplo, hay marcas de joyería (me vienen a la cabeza las plumas Mont Blanc, antes Sacristán las vendía on line) que no quieren que sus productos puedan ser comprados por la red. Si quieres ser distribuidor de Mont Blanc no puedes venderlo por Internet; si yo quiero comprar algo de Mont Blanco por Internet (no me gusta el canal de distribución habitual) sé que no tengo ninguna garantía por parte de la casa. No vale que nos quedemos sólo con lo que nos gusta. Si se acepta se acepta todo, con sus cosas buenas y con las malas.
Creo que el problema para llegar a éste consenso no está tanto en los autores sino más bien en los intermediarios, que son los que no están encajando en ésta nueva ecuación. Con la tecnología actual un autor podrá (en poco tiempo) distribuir su obra a un coste muy inferior al actual y aún así llegar a mucha más gente. Ésto a los únicos que les afecta son a los intermediarios, que son los que tienen que mover su modelo de negocio para que la sociedad lo quiera. Pero claro, ellos (probablemente al igual que cualquiera en su situación) se agarran con uñas y dientes a su modelo de negocio. Pero claro, es que su modelo no es tan altruista como la proliferación de la cultura, la música o las ciencias... Solo se encargan de gestionar el negocio actual. Y los negocios cambian.
Eso no es asunto mío. Si un artista firma con una distribuidora entiendo que lo hace por que él quiere. Punto. Podemos estar de acuerdo en que el problema son los intermediarios cuando los autores decidan (masivamente) prescindir de ellos, si no es así sólo me suena a excusa para seguir haciendo lo que quiera.
Ya he comentado por ahí que uno de mis hermanos es músico más o menos profesional. Pues te digo que por mucho que ponga su música en la red no tiene el alcance que tendría con una discográfica. Nos gusta creer eso porque se nos llena la boca con Internet y lo buena y grande que es, es comprensible. Pero la promoción que hace una discográfica y el alcance que tiene son muchísimo mayores que los que se tienen en la red.
De todas formas, creo que ésta lucha debería estar liderada principalmente por los propios autores, así de ésta forma no habría tanto conflicto entre autores y consumidores, que creo que están del mismo lado.
Te digo lo de antes. Tú quieres creer que están en el mismo lado que tú. Ellos siguen firmando conratos. (Ya sé que quizá Alaska no, y que MCD ponen sus discos
Re:The devil is on the details
(Puntos:0)También es verdad que cada uno puede distribuir su obra en las condiciones que crea convenientes sin que nadie se interponga en su decisión personal, si a la gente no le interesa no la comprará. Afinando un poco más esa premisa: A la gente YA no le está interesando. Pero lo que no le interesa no es la obra, que le sigue pareciendo igual de buena, lo que no le interesa es el modo en que la quieres distribuir. En el caso de algo material probablemente no venderías NADA. Pero como tu obra NO ES MATERIAL, la situación es DISTINTA, creo que es lo que intenta explicarte samizdat. La gente está demostrando que no le gustan tus condiciones no comprando la obra, el hecho de que la pueda conseguir de otra forma es inherente al tipo de material de que está hecho: Información. Pero la realidad es que tu modelo de distribución no le gusta a la gente, por eso NO VENDES. (esto evidentemente a día de hoy no es tan cierto ;) se mueven muchos millones en la indústria de la música, solo pretendía dramatizar un poco para que se entienda mejor mi comentario).
Sí, pero no; pero no, pero sí.
En primer lugar, no estamos hablando de información. No, al menos, en cierto sentido. En la LPI se explicita que lo que se protege es la expresión concreta de una idea, no la idea en sí. Información, al menos así lo veo yo, es la idea, no la expresión concreta.
En segundo lugar dices por un lado que el artista tiene derecho a distribuir su obra como quiera, pero el usuario no acepta el modo de distribución. Ahí te contradices. Dentro de ese "como quiera" entra el modo de distribución, y también debe respetarse. Por ejemplo, hay marcas de joyería (me vienen a la cabeza las plumas Mont Blanc, antes Sacristán las vendía on line) que no quieren que sus productos puedan ser comprados por la red. Si quieres ser distribuidor de Mont Blanc no puedes venderlo por Internet; si yo quiero comprar algo de Mont Blanco por Internet (no me gusta el canal de distribución habitual) sé que no tengo ninguna garantía por parte de la casa. No vale que nos quedemos sólo con lo que nos gusta. Si se acepta se acepta todo, con sus cosas buenas y con las malas.
Creo que el problema para llegar a éste consenso no está tanto en los autores sino más bien en los intermediarios, que son los que no están encajando en ésta nueva ecuación. Con la tecnología actual un autor podrá (en poco tiempo) distribuir su obra a un coste muy inferior al actual y aún así llegar a mucha más gente. Ésto a los únicos que les afecta son a los intermediarios, que son los que tienen que mover su modelo de negocio para que la sociedad lo quiera. Pero claro, ellos (probablemente al igual que cualquiera en su situación) se agarran con uñas y dientes a su modelo de negocio. Pero claro, es que su modelo no es tan altruista como la proliferación de la cultura, la música o las ciencias... Solo se encargan de gestionar el negocio actual. Y los negocios cambian.
Eso no es asunto mío. Si un artista firma con una distribuidora entiendo que lo hace por que él quiere. Punto. Podemos estar de acuerdo en que el problema son los intermediarios cuando los autores decidan (masivamente) prescindir de ellos, si no es así sólo me suena a excusa para seguir haciendo lo que quiera.
Ya he comentado por ahí que uno de mis hermanos es músico más o menos profesional. Pues te digo que por mucho que ponga su música en la red no tiene el alcance que tendría con una discográfica. Nos gusta creer eso porque se nos llena la boca con Internet y lo buena y grande que es, es comprensible. Pero la promoción que hace una discográfica y el alcance que tiene son muchísimo mayores que los que se tienen en la red.
De todas formas, creo que ésta lucha debería estar liderada principalmente por los propios autores, así de ésta forma no habría tanto conflicto entre autores y consumidores, que creo que están del mismo lado.
Te digo lo de antes. Tú quieres creer que están en el mismo lado que tú. Ellos siguen firmando conratos. (Ya sé que quizá Alaska no, y que MCD ponen sus discos