por
pobrecito hablador
el Viernes, 05 Noviembre de 2004, 21:45h
(#382407)
"El pueblo nunca se equivoca", y es cierto, los estadounidenses no es que se hayan equivocado, es que han elegido al presidente que creen que va a defender mejor sus intereses. En eso un pueblo nunca se equivoca, porque no existe una alternativa acertada a priori. Sólo el tiempo y los resultados nos dirán, sobre una base objetiva (resultados de la guerra, paro, inflación, recortes sociales, etc.), si los estadounidenses se han equivocado o no.
Por otra parte estoy harto de esta derecha maniquea que se arroga la superioridad intelectual y moral sobre cualquier persona que no piense como ellos. Sobre todo porque no han sido capaces de justificar la guerra de Irak de ninguna manera. El conflicto tiene un discurrir errático e incomprensible, comenzando por las causas, siguiendo con la planificación (política y militar), y terminando en una posguerra sangrienta, que no desenlace, que no está previsto que termine hasta 2008.
Las justificaciones han sido múltiples:
1. Sadam Husein poseía armas de destrucción masiva y vehículos capacitados para lanzarlas y por tanto amenazar militarmente a los países occidentales o a Israel.
Ni Colin Powell ni nadie en los EEUU consiguió probar suficientemente a priori su existencia hasta el punto de justificar una guerra. Lo cierto es que el único dirigente que aún sostiene la existencia de esas armas es Aznar, aunque parece que sus declaraciones en ese sentido son exclusivamente para consumo interno, en el exterior prefiere no hacer el ridículo, evidentemente. Sobre todo cuando el mismo Donald Rumsfeld ya dijo que no existían.
2. Sadam Husein era un tirano. Evidentemente lo era, pero ¿cuántos tiranos hay en el mundo que no se sienten amenazados por los EEUU? Ni en Corea del Norte, ni en Cuba, ni en China (que la literatura neoliberal obvia constantemente) ni en muchos países africanos o latinoamericanos con democracias de cartón piedra hay temor alguno a una invasión estadounidense. ¿Por qué?
3. Sadam Husein albergaba a terroristas. También se ha probado que esto era palmariamente falso. El mundo árabe, al contrario de lo que se piensa, está fuertemente dividido, y es sumamente complejo. El desprecio entre el Islam radical y el régimen iraquí era mutuo. Cualquier especialista sobre el mundo árabe puede corroborarlo.
Mentiras y más mentiras. Los dirigentes tenían que estar muy obsesionados con la invasión para asumir semejantes consecuencias:
- ruptura de las Naciones Unidas, que no estaban dispuestas a aceptar por las buenas semejantes estupideces, y que era el único foro internacional algo digno de respeto y donde se conseguían los únicos y escasos consensos internacionales
- 1128 soldados muertos, (y los que quedan)
- entre 14000 y 16000 iraquíes igualmente muertos (y los que quedan)
- subida del precio del petróleo
- 600.000 millones de dólares de déficit (y comenzaron la legislatura con 400.000 de superávit)
Deberían haber dado mejores razones, como que la instauración de un régimen democrático en Irak podía servir de ejemplo para los demás países de la zona, creando las condiciones políticas y económicas propicias para el cambio social, dando al mundo árabe y al Islam en general la posibilidad de subirse al carro del desarrollo y la modernidad. Ya fuera o no esta la causa de la invasión, sería al menos más digerible para la opinión pública y para los gobiernos extranjeros.
Pero siempre queda la duda sobre si es ésta la noble intención que mueve a los Estados Unidos. La democracia, como cualquier sistema político, no puede trasplantarse gratuitamente y sin conflictos a cualquier zona del mundo. La población iraquí no quiere la democracia, al menos la democracia implantada allí por los EEUU. Y es algo que, aunque triste, hay que respetar.
Estamos asistiendo a una colonización cultural que evidentemente causa resistencias y que de seguro usará técnicas de ingeniería social, asociadas al comunismo y tan denostadas por el pensamiento neoliberal.
¿Por qué jalear esta actitud bravucona, aislacionista, integrista, autosuficiente, injustificada, intelectualmente pobre y tramposa? El centroizquierda no levantó la voz cuando se invadió Afganistán porque a ojos de cualquiera, Estados Unidos estaba protegiéndose, buscando a los culpables de un atentado sangriento y atroz, y evidentemente obtuvo apoyos internacionales y los sigue obteniendo en esa campaña.
¿Por qué entonces tachar al centroizquierda de antiamericano, reduccionista e ignorante, cuando ha apoyado las acciones de los EEUU en su propia defensa? ¿Qué hay de la cooperación en materia antiterrorista, instrumento más eficaz que esa guerra estúpida? ¿por qué no se potencia y se forma adecuadamente a los servicios secretos y a las fuerzas de seguridad, empleando todo ese dinero en algo más eficaz desde el punto de vista de la protección del país? ¿Por qué ese apoyo ciego a esta estupidez? ¿Quién es el ignorante o quiere serlo?
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"El pueblo nunca se equivoca"
(Puntos:1, Inspirado)Por otra parte estoy harto de esta derecha maniquea que se arroga la superioridad intelectual y moral sobre cualquier persona que no piense como ellos. Sobre todo porque no han sido capaces de justificar la guerra de Irak de ninguna manera. El conflicto tiene un discurrir errático e incomprensible, comenzando por las causas, siguiendo con la planificación (política y militar), y terminando en una posguerra sangrienta, que no desenlace, que no está previsto que termine hasta 2008.
Las justificaciones han sido múltiples:
1. Sadam Husein poseía armas de destrucción masiva y vehículos capacitados para lanzarlas y por tanto amenazar militarmente a los países occidentales o a Israel.
Ni Colin Powell ni nadie en los EEUU consiguió probar suficientemente a priori su existencia hasta el punto de justificar una guerra. Lo cierto es que el único dirigente que aún sostiene la existencia de esas armas es Aznar, aunque parece que sus declaraciones en ese sentido son exclusivamente para consumo interno, en el exterior prefiere no hacer el ridículo, evidentemente. Sobre todo cuando el mismo Donald Rumsfeld ya dijo que no existían.
2. Sadam Husein era un tirano. Evidentemente lo era, pero ¿cuántos tiranos hay en el mundo que no se sienten amenazados por los EEUU? Ni en Corea del Norte, ni en Cuba, ni en China (que la literatura neoliberal obvia constantemente) ni en muchos países africanos o latinoamericanos con democracias de cartón piedra hay temor alguno a una invasión estadounidense. ¿Por qué?
3. Sadam Husein albergaba a terroristas. También se ha probado que esto era palmariamente falso. El mundo árabe, al contrario de lo que se piensa, está fuertemente dividido, y es sumamente complejo. El desprecio entre el Islam radical y el régimen iraquí era mutuo. Cualquier especialista sobre el mundo árabe puede corroborarlo.
Mentiras y más mentiras. Los dirigentes tenían que estar muy obsesionados con la invasión para asumir semejantes consecuencias:
- ruptura de las Naciones Unidas, que no estaban dispuestas a aceptar por las buenas semejantes estupideces, y que era el único foro internacional algo digno de respeto y donde se conseguían los únicos y escasos consensos internacionales
- 1128 soldados muertos, (y los que quedan)
- entre 14000 y 16000 iraquíes igualmente muertos (y los que quedan)
- subida del precio del petróleo
- 600.000 millones de dólares de déficit (y comenzaron la legislatura con 400.000 de superávit)
Deberían haber dado mejores razones, como que la instauración de un régimen democrático en Irak podía servir de ejemplo para los demás países de la zona, creando las condiciones políticas y económicas propicias para el cambio social, dando al mundo árabe y al Islam en general la posibilidad de subirse al carro del desarrollo y la modernidad. Ya fuera o no esta la causa de la invasión, sería al menos más digerible para la opinión pública y para los gobiernos extranjeros.
Pero siempre queda la duda sobre si es ésta la noble intención que mueve a los Estados Unidos. La democracia, como cualquier sistema político, no puede trasplantarse gratuitamente y sin conflictos a cualquier zona del mundo. La población iraquí no quiere la democracia, al menos la democracia implantada allí por los EEUU. Y es algo que, aunque triste, hay que respetar.
Estamos asistiendo a una colonización cultural que evidentemente causa resistencias y que de seguro usará técnicas de ingeniería social, asociadas al comunismo y tan denostadas por el pensamiento neoliberal.
¿Por qué jalear esta actitud bravucona, aislacionista, integrista, autosuficiente, injustificada, intelectualmente pobre y tramposa? El centroizquierda no levantó la voz cuando se invadió Afganistán porque a ojos de cualquiera, Estados Unidos estaba protegiéndose, buscando a los culpables de un atentado sangriento y atroz, y evidentemente obtuvo apoyos internacionales y los sigue obteniendo en esa campaña.
¿Por qué entonces tachar al centroizquierda de antiamericano, reduccionista e ignorante, cuando ha apoyado las acciones de los EEUU en su propia defensa? ¿Qué hay de la cooperación en materia antiterrorista, instrumento más eficaz que esa guerra estúpida? ¿por qué no se potencia y se forma adecuadamente a los servicios secretos y a las fuerzas de seguridad, empleando todo ese dinero en algo más eficaz desde el punto de vista de la protección del país? ¿Por qué ese apoyo ciego a esta estupidez? ¿Quién es el ignorante o quiere serlo?