Yo, en principio, estoy completamente de acuerdo con una política de mercado no intervencionista. ¿Qué significa eso? Pues básicamente que el mercado debe regularse por si mismo, sin presiones ni alteraciones externas.
Pero como un mercado liberalista es utópico, ya que siempre existirán casos límite, imprevistos, o situaciones de abuso (falta de materia prima, catástrofes naturales, o monopolios), el Estado debe imponer garantías ulteriores, ya que normalmente las situaciones límite tienden a desfavorecer a los menos protegidos.
En el caso de la situación monopolística de Microsoft, que los sitúa con clara ventaja ante el resto, el guardian último de las libertades y derechos de los consumidores debe ser el Estado. Es decir el Estado debe disponer de medidas eficaces para evitar este tipo de situaciones y compensar la balanza para deshacer las situaciones límite como los monopolios de facto.
En el caso de las actividades monopolísticas, el Estado, por medio de los legisladores, debería regular los supuestos de intervencionismo y las actuaciones a llevar a cabo en cada supuesto, tales como sanciones, o medidas compensatorias, etc..
Todos concidimos en que un monopolio es *malo-para-todos*, a saber:
- No beneficia la competencia.
- Choca de frente con el libre mercado
- Los precios son estableceidos unilateralmente
- Se establecen una serie de dictaduras, tanto de forma, como de fondo.
- Estanca la creatividad y el desarrollo.
- Frena el crecimiento económico en el sector.
- Putea a los consumidores, haciendoles bailar al son que toca.
- etc, ...
Ahora mismo, que yo sepa, no existe en España ni legislación ni jurisprudencia en temas monopolísticos, ni tampoco un Tribunal de la Competencia o un Tribunal Anti-monopolio, aunque nos supeditamos a las leyes y dictados de los órganos superiores de la UE.
Además del problema del monopolio, la situación de Microsoft plantea muchos otros problemas como agravante:
- Disconformidad con los estándares. Los productos de MS, como norma, suelen ser incompatibles incluso entre ellos mismos. Lo que beneficia a Microsoft en, al menos, dos campos: Evita migraciones (una vez que caes en sus redes cuesta mucho salir), y Obliga a situaciones de fidelización fraudulenta (Tienes que adquirir la nueva versión a huevos o quedas fuera de juego, a pesar de que tu versión actual satisfacía ya tus necesidades)
- Crea situaciones de marginación forzada. Es decir, tienes que pasar por el aro y adquierir MS Windows para poder hacer la renta con el (pésimo) programa P.A.D.R.E. Si no lo haces estás marginado.
- Impide el acceso a las tecnologías a los menos favorecidos. Ya que, por norma, los productos de MS son más costosos y más caros de mantener.
- Seguiría ad infinitum, pero ya me he extendido suficiente...
(...) Ahora mismo, que yo sepa, no existe en España ni legislación ni jurisprudencia en temas monopolísticos, ni tampoco un Tribunal de la Competencia o un Tribunal Anti-monopolio (...)
Aunque no sea en realidad un órgano judicial sino administrativo, existe el Tribunal de Defensa de la Competencia [tdcompetencia.org] (date una vuelta por la sección de normativa), así como el Servicio de Defensa de la Competencia [mineco.es]. Que tú no lo conozcas no quiere decir que no exista, y para eso viene bien documentarse antes. ;)
por
pobrecito hablador
el Viernes, 19 Noviembre de 2004, 23:06h
(#390906)
Completamente de acuerdo, además de que, parafraseando otros terrenos, el estado debería ahora ejercer discriminación positiva ante el software libre.
¿Se atreven los grandes laboratorios a pedir el "no-intervencionismo" del gobierno ante el asunto de los medicamentos genéricos? El gobierno interviene, dicta Ley y recomienda por lo bajini a los grandes laboratorios que sean ellos los que vendan los genéricos, porque están obligados a legislar por el bien de la población.
¿Se puede pedir no intervencionismo para dirimir entre ético y no ético, equitativo y no equitativo, libre, solidario, respetuoso, potente, seguro, viable, fiable, económico, limpio, transparente, etcétera, etcétera, o todo lo contrario? Es como si para ellos las tecnología fuera otro mundo, libre de la ética inherente al resto de cosas.
Todos concidimos en que un monopolio es *malo-para-todos*, a saber: apúntame en la lista de los que no están completamente de acuerdo con que el monopolio es malo. Explico porqué:
No beneficia la competencia. Un monopolio, de por sí, ni perjudica ni beneficia la competencia. El mercado no tiene por qué tener siempre varios jugadores en un mismo sector.
Choca de frente con el libre mercado. Ni choca, ni deja de chocar. Si eso fuera así, Linux nunca habría tenido una oportunidad frente a Windows. Enlazando con el punto anterior, si yo vendo un producto de mejor calidad y menor precio que el resto de mis competidores, las leyes del libre mercado afirman que yo me haré con una mayor parte de la clientela (siendo todas las demás condiciones iguales).
Los precios son establecidos unilateralmente. Pero es que los precios los establece el vendedor. Es problema suyo si no puede vender.
Se establecen una serie de dictaduras, tanto de forma, como de fondo. Mezclamos política, estamos hablando de mercado.
Estanca la creatividad y el desarrollo. No es necesariamente cierto: si yo quiero competir con un monopolio que actúa "legalmente", será conveniente que me estruje los sesos para sacar algo mejor que ellos y/o más barato. Véase el monopolio de Xerox y la respuesta de Canon.
Frena el crecimiento económico en el sector. Eso puede llegar a ocurrir si el monopolio es total. Mientras exista la posibilidad de un nuevo competidor, el poseedor del monopolio debería no dormirse en los laureles.
Putea a los consumidores, haciéndoles bailar al son que toca. Un monopolio no siempre "putea" a los consumidores. De hecho, si lo hace, aumenta las probabilidades de que su monopolio se debilite.
Ahora bien, si un monopolio empieza a saltarse las reglas, aparecen los problemas:
Un monopolio puede tomar medidas para intentar reducir la aparición de nuevos competidores. Sin embargo, si exceptuamos la presión para obtener legislación favorable, no hay muchas medidas que pueda tomar a largo plazo. Al final, siempre cae.
Un monopolio que abusa de su posición en un mercado para entrar en otro, sí choca con el libre mercado. Ese abuso ha llevado a varias empresas en EE.UU. a ser divididas (Standard Oil y Bell son dos de los casos más sonados), aunque otras (IBM y MS son dos casos) sobrevivieron al intento.
Un monopolio que cree que su posición está asegurada tiende a subir los precios, pero, de nuevo, eso únicamente facilita la aparición de nuevos competidores.
Un monopolista puede tener los recursos para comprar los desarrollos que puedan amenazar su posición (Microsoft es un ejemplo claro), de tal modo que puede llegar a frenar el desarrollo de dicho mercado. Pero no siempre ocurre (recordemos que IBM tenía un cuasi-monopolio, y el PC se le escapó por debajo del radar).
Espero dejar claro, con esta parrafada, que considero que un monopolio no es intrínsecamente malo ni bueno: es una circunstancia del mercado de la que se puede abusar o no.
-- Marcos (cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad)
Suerte tiene... que no se queje tanto
(Puntos:5, Interesante)Pero como un mercado liberalista es utópico, ya que siempre existirán casos límite, imprevistos, o situaciones de abuso (falta de materia prima, catástrofes naturales, o monopolios), el Estado debe imponer garantías ulteriores, ya que normalmente las situaciones límite tienden a desfavorecer a los menos protegidos.
En el caso de la situación monopolística de Microsoft, que los sitúa con clara ventaja ante el resto, el guardian último de las libertades y derechos de los consumidores debe ser el Estado. Es decir el Estado debe disponer de medidas eficaces para evitar este tipo de situaciones y compensar la balanza para deshacer las situaciones límite como los monopolios de facto.
En el caso de las actividades monopolísticas, el Estado, por medio de los legisladores, debería regular los supuestos de intervencionismo y las actuaciones a llevar a cabo en cada supuesto, tales como sanciones, o medidas compensatorias, etc..
Todos concidimos en que un monopolio es *malo-para-todos*, a saber:
- No beneficia la competencia.
- Choca de frente con el libre mercado
- Los precios son estableceidos unilateralmente
- Se establecen una serie de dictaduras, tanto de forma, como de fondo.
- Estanca la creatividad y el desarrollo.
- Frena el crecimiento económico en el sector.
- Putea a los consumidores, haciendoles bailar al son que toca.
- etc, ...
Ahora mismo, que yo sepa, no existe en España ni legislación ni jurisprudencia en temas monopolísticos, ni tampoco un Tribunal de la Competencia o un Tribunal Anti-monopolio, aunque nos supeditamos a las leyes y dictados de los órganos superiores de la UE.
Además del problema del monopolio, la situación de Microsoft plantea muchos otros problemas como agravante:
- Disconformidad con los estándares. Los productos de MS, como norma, suelen ser incompatibles incluso entre ellos mismos. Lo que beneficia a Microsoft en, al menos, dos campos: Evita migraciones (una vez que caes en sus redes cuesta mucho salir), y Obliga a situaciones de fidelización fraudulenta (Tienes que adquirir la nueva versión a huevos o quedas fuera de juego, a pesar de que tu versión actual satisfacía ya tus necesidades)
- Crea situaciones de marginación forzada. Es decir, tienes que pasar por el aro y adquierir MS Windows para poder hacer la renta con el (pésimo) programa P.A.D.R.E. Si no lo haces estás marginado.
- Impide el acceso a las tecnologías a los menos favorecidos. Ya que, por norma, los productos de MS son más costosos y más caros de mantener.
- Seguiría ad infinitum, pero ya me he extendido suficiente...
Re:Suerte tiene... que no se queje tanto
(Puntos:3, Informativo)( http://www.ekinabokatuak.com/ | Última bitácora: Jueves, 22 Febrero de 2018, 07:45h )
Aunque no sea en realidad un órgano judicial sino administrativo, existe el Tribunal de Defensa de la Competencia [tdcompetencia.org] (date una vuelta por la sección de normativa), así como el Servicio de Defensa de la Competencia [mineco.es]. Que tú no lo conozcas no quiere decir que no exista, y para eso viene bien documentarse antes. ;)
abogado en Errenteria [ekinabokatuak.com]
Re:Suerte tiene... que no se queje tanto
(Puntos:1, Interesante)Re:Suerte tiene... que no se queje tanto
(Puntos:1)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Miércoles, 06 Noviembre de 2013, 12:05h )
- No beneficia la competencia. Un monopolio, de por sí, ni perjudica ni beneficia la competencia. El mercado no tiene por qué tener siempre varios jugadores en un mismo sector.
- Choca de frente con el libre mercado. Ni choca, ni deja de chocar. Si eso fuera así, Linux nunca habría tenido una oportunidad frente a Windows. Enlazando con el punto anterior, si yo vendo un producto de mejor calidad y menor precio que el resto de mis competidores, las leyes del libre mercado afirman que yo me haré con una mayor parte de la clientela (siendo todas las demás condiciones iguales).
- Los precios son establecidos unilateralmente. Pero es que los precios los establece el vendedor. Es problema suyo si no puede vender.
- Se establecen una serie de dictaduras, tanto de forma, como de fondo. Mezclamos política, estamos hablando de mercado.
- Estanca la creatividad y el desarrollo. No es necesariamente cierto: si yo quiero competir con un monopolio que actúa "legalmente", será conveniente que me estruje los sesos para sacar algo mejor que ellos y/o más barato. Véase el monopolio de Xerox y la respuesta de Canon.
- Frena el crecimiento económico en el sector. Eso puede llegar a ocurrir si el monopolio es total. Mientras exista la posibilidad de un nuevo competidor, el poseedor del monopolio debería no dormirse en los laureles.
- Putea a los consumidores, haciéndoles bailar al son que toca. Un monopolio no siempre "putea" a los consumidores. De hecho, si lo hace, aumenta las probabilidades de que su monopolio se debilite.
Ahora bien, si un monopolio empieza a saltarse las reglas, aparecen los problemas:Espero dejar claro, con esta parrafada, que considero que un monopolio no es intrínsecamente malo ni bueno: es una circunstancia del mercado de la que se puede abusar o no.
Marcos (cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad)