Hombre, a mi me parece que no mandar a un crío en pantalones cortos (hasta los doce o así), con nieve hasta las rodillas al campo a trabajar no tiene que ser necesariamente malcriar.
Pero abundando en el tema, creo que a los niños se les sobreprotege, y no se les da la oportunidad de hacer algo tan sano, (para su correcta formación, se entiende), como descarnarse las rodillas de una caída, calentarse un poco los morros con los amigos, volver a casa empapados de haberse metido en dios sabe qué, embarrarse enteros, tirarse piedras con otros chavales y esas cosas que todos hemos hecho de pequeños. Tal vez en el momento resulte un inconveniente, pero a la larga contribuye a su desarrollo.
Evidentemente hay que inculcar cierta disciplina, porque unos años más tarde pueden volverse los macarrillas que hemos visto todos en los reportajes, que a alguno no le vendría mal un sopapo bien dado.
Si la educación que se daba a los niños de párvulos hace veinte años produjo unos adolescentes gamberretes, pero ocurrentes y buenas personas en el fondo, y adultos trabajadores y equilibrados, mientras que la de hace diez ha producido unos quinceañeros que son carne de reformatorio, es para pensárselo.
De cualquier manera, y por causa de un trauma infantil, me opongo diametralmente a batas, babis y sucedáneos. Con chip o sin chip.
Re:cosillas
(Puntos:2)( http://kamborio.com/ )
Que tiempos aquellos!
Re:cosillas
(Puntos:1)( http://barrapunto.com/ )
Pero abundando en el tema, creo que a los niños se les sobreprotege, y no se les da la oportunidad de hacer algo tan sano, (para su correcta formación, se entiende), como descarnarse las rodillas de una caída, calentarse un poco los morros con los amigos, volver a casa empapados de haberse metido en dios sabe qué, embarrarse enteros, tirarse piedras con otros chavales y esas cosas que todos hemos hecho de pequeños. Tal vez en el momento resulte un inconveniente, pero a la larga contribuye a su desarrollo.
Evidentemente hay que inculcar cierta disciplina, porque unos años más tarde pueden volverse los macarrillas que hemos visto todos en los reportajes, que a alguno no le vendría mal un sopapo bien dado.
Si la educación que se daba a los niños de párvulos hace veinte años produjo unos adolescentes gamberretes, pero ocurrentes y buenas personas en el fondo, y adultos trabajadores y equilibrados, mientras que la de hace diez ha producido unos quinceañeros que son carne de reformatorio, es para pensárselo.
De cualquier manera, y por causa de un trauma infantil, me opongo diametralmente a batas, babis y sucedáneos. Con chip o sin chip.
Acabemos con las firmas reivindicativas