Hace hoy un año me levanté de la cama al mediodia, con el revuelo que se había formado en mi piso de estudiantes. Desde el primer momento según veía las imágenes, la magnitud del atentado, y los detalles sobre cómo se había producido, mi sentido común me decía que aquello no era un atentado de ETA, no por lo menos sin haber avisado. Parecía más bien un atentado a escala internacional, como el que se había vivido el 11S. Me dije, esto no es cosa de ETA, pero si lo ha sido este es su fin. No quiero juzgar hoy si el PP mintió deliveradamente o no, si había un fin electoral o no, pero creo que si yo, siendo un ciudadano normal, tenía una intuición de quién era el culpable de aquello, es totalmente reprochable que el PP se empecinara en intoxicar la voluntad de la gente en unos momentos tan dolorosos, y descartara una posibilidad tan obvia para mí desde el primer momento.
Por un mundo sin fundamentalismos ni potliticos
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