En relación con el trabajo de programación informática, el sociólogo y profesor francés Pierre Lévy escribió un libro hace algún tiempo titulado así, De la programmation considerée comme une des beaux arts. En este ensayo el trabajo del programador es considerado desde su ambivalencia, tal y como algunos estáis comentando aquí. Puede llevarse a cabo como trabajo de pura ejecución de una tarea predefinida, o bien como trabajo creativo, como invención de interfaces originales, como redefinición de las mismas finalidades de la producción:
"Aunque el oficio del informático consiste en concatenar arquitecturas de sentido, en componer el ambiente de la comunicación del pensamiento de los grupos humanos, éste, sin embargo, incomprensiblemente tiende a considerar que su actividad tiene que ver con una competencia artística y cultural" (P. Lévy, De la programmation considerée comme une des beaux arts, p. 7).
P. Lévy -buen conocedor del ciberespacio, quizá de los pocos sociólogos que han comprendido su alcance como espacio de cooperación y de construcción de comunidades y mundos virtuales, y no como simple "herramienta"- llega a definir al programador como arquitecto de la ecología cognitiva (y más en general, como arquitecto del medio social e interactivo).
También el viejo teórico y militante del movimiento autónomo italiano Franco Berardi, Bifo, apoya esta tesis. ¿En qué sentido podemos hablar de la actividad de programación como arte? En el sentido que esta actividad puede ser considerada no como ejecución de un proyecto predefinido, no como simple elaboración de los procedimientos a través de los cuales se pone en funcionamiento un cierto proceso, sino como redefinición del contexto mismo y como elaboración de procedimientos virtuosos para hacerlo (el virtuosismo en la ejecución del trabajo inmaterial, en el cual se incluye la programación, es una brillante tesis del también autónomo italiano Paolo Virno). El trabajo del programador consiste en la producción del ambiente como ambiente cognitivo y como ambiente técnico.
El interés de las tesis de Pierre Lévy consiste en que el problema de la producción de arte, incluyendo el uso social alternativo del arte, ya no puede separarse de las formas de la actividad misma, del modo en el que se produce la actividad del trabajador mental (del programador, en este caso).
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"Porque las opiniones cambian, el relativista cree que cambian las verdades." --Gómez Dávila
La programación, una de las bellas artes
(Puntos:2, Inspirado)( http://barrapunto.com/~Yonderboy/bitacora | Última bitácora: Martes, 03 Junio de 2008, 20:02h )
"Aunque el oficio del informático consiste en concatenar arquitecturas de sentido, en componer el ambiente de la comunicación del pensamiento de los grupos humanos, éste, sin embargo, incomprensiblemente tiende a considerar que su actividad tiene que ver con una competencia artística y cultural" (P. Lévy, De la programmation considerée comme une des beaux arts, p. 7).
P. Lévy -buen conocedor del ciberespacio, quizá de los pocos sociólogos que han comprendido su alcance como espacio de cooperación y de construcción de comunidades y mundos virtuales, y no como simple "herramienta"- llega a definir al programador como arquitecto de la ecología cognitiva (y más en general, como arquitecto del medio social e interactivo).
También el viejo teórico y militante del movimiento autónomo italiano Franco Berardi, Bifo, apoya esta tesis. ¿En qué sentido podemos hablar de la actividad de programación como arte? En el sentido que esta actividad puede ser considerada no como ejecución de un proyecto predefinido, no como simple elaboración de los procedimientos a través de los cuales se pone en funcionamiento un cierto proceso, sino como redefinición del contexto mismo y como elaboración de procedimientos virtuosos para hacerlo (el virtuosismo en la ejecución del trabajo inmaterial, en el cual se incluye la programación, es una brillante tesis del también autónomo italiano Paolo Virno). El trabajo del programador consiste en la producción del ambiente como ambiente cognitivo y como ambiente técnico.
El interés de las tesis de Pierre Lévy consiste en que el problema de la producción de arte, incluyendo el uso social alternativo del arte, ya no puede separarse de las formas de la actividad misma, del modo en el que se produce la actividad del trabajador mental (del programador, en este caso).
"Porque las opiniones cambian, el relativista cree que cambian las verdades." --Gómez Dávila