por
pobrecito hablador
el Lunes, 23 Mayo de 2005, 02:51h
(#508465)
Yo no creo que se les haya escapado nada: sus razones tendrán. Lo que está claro es que algo tendrán que decir a los más de 300 que han posteado comentarios al tema de hoy, que no es ni Jazztel ni la hija de Lord Byron ni nada de eso. Para otro día estará bien, pero hoy, ayer, el tema era el que era.
La hija de Lord Byron era una mujer impresionante, una musa. Sólo llego a los 39 (¿o 49?) y en tan poco tiempo revolucionó el álgebra y (entre otros) hizo posible la informática tal y como la conocemos. Colaboró incluso con Babbage en su "máquina diferencial" (lástima de invento, podría haber acelerado las cosas bastantes años).
Junto a Alan Turing es uno de los personajes más fascinantes de la historia de la informática. Turing se merece un artículo el solito: Se suicidó y estaba en tartamiento por depresión debido a que quería combatir su homosexualidad. Una pena, si la sociedad hubiera sido como la actual habría podido tener una vida sexual como le apeteciera y aun hubiera revolucionado más el mundo de la informática.
Re:los editores no saben que hacer
(Puntos:-1, FueraDeTema)Re:los editores no saben que hacer
(Puntos:2)( http://www.flickr.com/photos/runlevel0/ | Última bitácora: Jueves, 01 Noviembre de 2007, 11:37h )
La hija de Lord Byron era una mujer impresionante, una musa. Sólo llego a los 39 (¿o 49?) y en tan poco tiempo revolucionó el álgebra y (entre otros) hizo posible la informática tal y como la conocemos. Colaboró incluso con Babbage en su "máquina diferencial" (lástima de invento, podría haber acelerado las cosas bastantes años).
Junto a Alan Turing es uno de los personajes más fascinantes de la historia de la informática. Turing se merece un artículo el solito: Se suicidó y estaba en tartamiento por depresión debido a que quería combatir su homosexualidad. Una pena, si la sociedad hubiera sido como la actual habría podido tener una vida sexual como le apeteciera y aun hubiera revolucionado más el mundo de la informática.
Sic transit gloria mundis.
29A the Number of the Beast