El usuario no controla la web, es el navegador el que controla lo que al final vé el usuario.
No estoy muy de acuerdo con esta práctica por la utilización "subliminal" que se puede hacer por parte de empresas, corporaciones, grupos y demás personas que no son los usuarios finales.
¿Os imaginais un Internet Explorer 7 con esa utilidad que muestre lo que al señor Bill le interese que vea el usuario, sea la página que sea? Eso sí, con sus ventajas... fuera banners, fuera google addons... pero con los intereses de M$...?
Muy mal, muy mal... JavaScript es como el fax, el peor invento del siglo XX.
El usuario sí controla tu web. A través del navegador y todo lo que quieras, pero al final es el usuario el que decide qué quiere hacer con tu web una vez descargada en su disco duro. Al menos si se le da la posibilidad de saber qué pasa en su navegador.
Hasta ahora muchas webs confiaban en que el usuario no podía hacer nada con el código que recibían porque IE no daba posibilidades al usuario normal para trabajar o desactivar el Javascript. Se usaban validaciones hechas en Javascript. Scripts que prohibían el usar el botón derecho etc...
Con la llegada de proxies defensores de la privacidad como Junkbuster o privoxy se empezó a ver que la web se podía modificar en el lado del cliente para evitar abusos por parte de los servidores. Se empezaron a quitar banners, scripts abusivos o que estorbaban al usuario.
Ahora los scripts de usuario dan al usuario un poco más de control sobre lo que se visualiza en su máquina. Esto permite al usuario entre otras cosas controlar el nivel de publicidad que ve, pudiendo quitar toda según quiera. Incluso la instrusiva publicidad en capas. Obviamente esto es algo malo para los que obtienen beneficio de la publicidad, ya que mucha gente bloqueará publicidad que hasta ahora no se puede bloquear.
Sobre el abuso de terceros. Mientras el usuario tenga la información necesaria para ver qué se está ejecutando en su navegador, para bloquear la ejecución de cualquier script, y no se pueda automatizar de forma fácil la inclusión u ocultación de scripts en su sistema, no veo el problema. El problema llegaría si se pudieran ejecutar sin confirmación scripts situados en máquinas remotas de forma automática, pero creo que ya aprendimos de los ActiveX. ¿O no?
Prácticamente se podría decir que no existe una tecnología que no pueda ser empleada para hacer el mal con ella, por inocua o beneficiosa que puede parecer. Gmail o Google Maps demuestran lo que se puede hacer con Javascript bien empleado.
Coincido totalmente con lo que el usuario debe controlar lo que ve, es mas cuando surgió css una de sus aportaciones era la hoja de estilos del usuario con la cual se podía modificar el aspecto de una página y personalizarla a tu gusto (muy útil si tienes algún tipo de discapacidad visual).
Por mucho que les moleste a los diseñadores, al final es la persona que ve la página el que tiene el control y siempre se le debe dar la posibilidad de cambiar el tamaño de los tipos de letras, cambiar los colores o incluso ocultar parte de los contenidos y eso es una de las causas que hacen poco accesibles los contenidos flash.
Es como si te compras un libro en el que han plastificado todas las páginas porque al autor no le gusta que se lo subrayen, o como si obligasen a estar atento a los anuncios que meten en las películas de la tele.
Un mal titular (para variar)
(Puntos:2, Interesante)( http://www.sinologic.net/ | Última bitácora: Domingo, 24 Diciembre de 2006, 16:08h )
El usuario no controla la web, es el navegador el que controla lo que al final vé el usuario.
No estoy muy de acuerdo con esta práctica por la utilización "subliminal" que se puede hacer por parte de empresas, corporaciones, grupos y demás personas que no son los usuarios finales.
¿Os imaginais un Internet Explorer 7 con esa utilidad que muestre lo que al señor Bill le interese que vea el usuario, sea la página que sea? Eso sí, con sus ventajas... fuera banners, fuera google addons... pero con los intereses de M$...?
Muy mal, muy mal... JavaScript es como el fax, el peor invento del siglo XX.
Re:Un mal titular (para variar)
(Puntos:5, Interesante)( http://helvete.escomposlinux.org/ )
Hasta ahora muchas webs confiaban en que el usuario no podía hacer nada con el código que recibían porque IE no daba posibilidades al usuario normal para trabajar o desactivar el Javascript. Se usaban validaciones hechas en Javascript. Scripts que prohibían el usar el botón derecho etc... Con la llegada de proxies defensores de la privacidad como Junkbuster o privoxy se empezó a ver que la web se podía modificar en el lado del cliente para evitar abusos por parte de los servidores. Se empezaron a quitar banners, scripts abusivos o que estorbaban al usuario.
Ahora los scripts de usuario dan al usuario un poco más de control sobre lo que se visualiza en su máquina. Esto permite al usuario entre otras cosas controlar el nivel de publicidad que ve, pudiendo quitar toda según quiera. Incluso la instrusiva publicidad en capas. Obviamente esto es algo malo para los que obtienen beneficio de la publicidad, ya que mucha gente bloqueará publicidad que hasta ahora no se puede bloquear.
Sobre el abuso de terceros. Mientras el usuario tenga la información necesaria para ver qué se está ejecutando en su navegador, para bloquear la ejecución de cualquier script, y no se pueda automatizar de forma fácil la inclusión u ocultación de scripts en su sistema, no veo el problema. El problema llegaría si se pudieran ejecutar sin confirmación scripts situados en máquinas remotas de forma automática, pero creo que ya aprendimos de los ActiveX. ¿O no?
Re:Un mal titular (para variar)
(Puntos:2, Interesante)Re:Un mal titular (para variar)
(Puntos:1)( http://www.striptm.com/ )
Coincido totalmente con lo que el usuario debe controlar lo que ve, es mas cuando surgió css una de sus aportaciones era la hoja de estilos del usuario con la cual se podía modificar el aspecto de una página y personalizarla a tu gusto (muy útil si tienes algún tipo de discapacidad visual).
Por mucho que les moleste a los diseñadores, al final es la persona que ve la página el que tiene el control y siempre se le debe dar la posibilidad de cambiar el tamaño de los tipos de letras, cambiar los colores o incluso ocultar parte de los contenidos y eso es una de las causas que hacen poco accesibles los contenidos flash.
Es como si te compras un libro en el que han plastificado todas las páginas porque al autor no le gusta que se lo subrayen, o como si obligasen a estar atento a los anuncios que meten en las películas de la tele.