Lo de que fue apenas Cirílo quien quemó la biblioteca no está tan claro.
De hecho, la biblioteca fué incendiada TRES veces, la primera por Julio Cesar, quien estando en minoria, decidió quemar la zona alrededor del palacio real para facilitar la labor de sus arqueros. Aunque no tenía intención de quemar la biblioteca, el fuego se propagó a la biblioteca. Los bibliotecarios egipcios consiguieron salvar muchos libros, pero otros se perdieron.
El segundo episodio fué protagonizado por los cristianos Coptos. Bajo orden de San Cirílo de Alejandria, Hipatia fue raptada, llevada a una iglesia, torturada en el altar y despues le arrancaron la carne del cuerpo con conchas marinas, la desmembraron y quemaron lo que quedaba de ella.
Para los que no lo saben, Hipatía fué la primera mujer directora de la Academia de Alejandría, y la última persona en dirigirla, ya que fué destruida después de su muerte. También fue bibliotecaria mayor de la biblioteca de Alejandría. En vida, escribío gran cantidad de trabajos matemáticos quemados a su muerte, y también escribió comentarios sobre los trabajos de Diofante, Ptolomeo y Aplonio. Desarroró un instrumento para medir el peso específico de los líquidos, y es la inventora del higrómetro y del astrolabio.
La principal razón del enfrentamiento con San Cirílo fué que Hipatía defendía que el universo era regído por leyes matemáticamente mensurables, mientras que San Cirílo defendía que solo la mano de Dios controlaba el Universo, y que no existian leyes ni físicas ni matemáticas que modelaran su comportamiento.
Todas las obras y escritos de Hipatía, como he comentado, fueron quemados por San Cirílo después de matasen a Hipatía. Lo poco que sabemos de la gran cantidad de descubrimientos que hizo fué por su correspondencia con el filósofo Sinésio de Cirene.
En esta etapa se perdieron todos los tratados científicos, como en tratado de Aristarco donde describe Venus, la Tierra, Marte, y Jupiter como planetas dando vueltas alrededor del sol.
La biblioteca de Alejandría, algunos siglos más tarde, volvió a recuperarse. Finalmente, la puntilla se la dió Amir ibn al-Ass, general del califa Omar I (Umar ibn al-Khattab). Omar I dió la orden: "Si los libros contienen la misma doctrina del Corán, no sirven para nada porque repiten; si los libros no están de acuerdo a la doctrina del Corán, no tiene caso conservarlos".
Durante los siguientes seis meses, las grandes obras de Plutarco, Sófocles, Esquilo, Eurídipes y tantos otros calentaron las termas de los invasores.
La UNESCO está ahora reconstruyendo la biblioteca, probablemente para que el próximo grupo fanático demuestre lo fácil que es amputar parte del cerebro de la humanidad.
sobre Hipatía y la biblioteca
(Puntos:2, Interesante)( http://www.orcero.org/irbis/ )
De hecho, la biblioteca fué incendiada TRES veces, la primera por Julio Cesar, quien estando en minoria, decidió quemar la zona alrededor del palacio real para facilitar la labor de sus arqueros. Aunque no tenía intención de quemar la biblioteca, el fuego se propagó a la biblioteca. Los bibliotecarios egipcios consiguieron salvar muchos libros, pero otros se perdieron.
El segundo episodio fué protagonizado por los cristianos Coptos. Bajo orden de San Cirílo de Alejandria, Hipatia fue raptada, llevada a una iglesia, torturada en el altar y despues le arrancaron la carne del cuerpo con conchas marinas, la desmembraron y quemaron lo que quedaba de ella.
Para los que no lo saben, Hipatía fué la primera mujer directora de la Academia de Alejandría, y la última persona en dirigirla, ya que fué destruida después de su muerte. También fue bibliotecaria mayor de la biblioteca de Alejandría. En vida, escribío gran cantidad de trabajos matemáticos quemados a su muerte, y también escribió comentarios sobre los trabajos de Diofante, Ptolomeo y Aplonio. Desarroró un instrumento para medir el peso específico de los líquidos, y es la inventora del higrómetro y del astrolabio.
La principal razón del enfrentamiento con San Cirílo fué que Hipatía defendía que el universo era regído por leyes matemáticamente mensurables, mientras que San Cirílo defendía que solo la mano de Dios controlaba el Universo, y que no existian leyes ni físicas ni matemáticas que modelaran su comportamiento.
Todas las obras y escritos de Hipatía, como he comentado, fueron quemados por San Cirílo después de matasen a Hipatía. Lo poco que sabemos de la gran cantidad de descubrimientos que hizo fué por su correspondencia con el filósofo Sinésio de Cirene.
En esta etapa se perdieron todos los tratados científicos, como en tratado de Aristarco donde describe Venus, la Tierra, Marte, y Jupiter como planetas dando vueltas alrededor del sol.
La biblioteca de Alejandría, algunos siglos más tarde, volvió a recuperarse. Finalmente, la puntilla se la dió Amir ibn al-Ass, general del califa Omar I (Umar ibn al-Khattab). Omar I dió la orden: "Si los libros contienen la misma doctrina del Corán, no sirven para nada porque repiten; si los libros no están de acuerdo a la doctrina del Corán, no tiene caso conservarlos".
Durante los siguientes seis meses, las grandes obras de Plutarco, Sófocles, Esquilo, Eurídipes y tantos otros calentaron las termas de los invasores.
La UNESCO está ahora reconstruyendo la biblioteca, probablemente para que el próximo grupo fanático demuestre lo fácil que es amputar parte del cerebro de la humanidad.