Normalmente te viene el gerente y te dice "Hay que hacer este proyecto por este presupuesto" Y tu le dices que nanay de la china, que eso es imposible, y que blah blah blah. Tras media hora de charla el asunto queda en "Enviame manhana a primera hora el project".
(Algunos) jefes de proyecto son inocentes. Yo he hecho propuestas por X millones de euros y el gerente ha acabado firmando con el cliente por la mitad o un poco menos.
Pasa marron :P
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En España la mejor manera de guardar un secreto es escribir un libro.
Si lo que yo te diga
de pobrecito hablador
(Puntos:0)
Miércoles, 20 Julio de 2005, 19:55h
"si los jefes de proyecto escucharan a la personas que trabajan en dichos proyectos"
Una parte esencial del trabajo de un jefe de proyecto es escuchar con mucha atención a todas las partes implicadas e interesadas en el éxito o fracaso del proyecto. Si no lo hace, o no se lo permiten, entonces no está haciendo su trabajo.
Un carnicero estaba atendiendo su negocio y se sorprendió al ver entrar un perro. Lo espantó, pero el perro volvió enseguida. Nuevamente intentó espantar al perro, cuando se dio cuenta de que traía una nota en el hocico.
Tomó la nota y leyó: ¿Podría mandarme 12 salchichas y una pierna de cordero, por favor? El perro también traía dinero en el hocico, un billete de 50 euros. Cogió el dinero y colocó las salchichas y la pierna de cordero en el hocico del perro. El carnicero estaba muy impresionado y como ya era hora de cerrar el negocio, decidió seguir al perro.
El perro comenzó a bajar por la calle cuando llegó a un semáforo. Depositó la bolsa en la acera, brincó y apretó el botón para cruzar. Esperó pacientemente con la bolsa en el hocico a que se pusiera en rojo para poder cruzar. Atravesó entonces la calle y caminó hasta una parada de autobús, con el carnicero siguiéndolo de cerca.
En la parada, el perro miró hacia el horario y se sentó en el banco a esperar el autobús y cuando llegó uno, tras cerciorarse de que no era el autobús correcto, siguió esperando por el indicado. Otro autobús llegó y volvió a mirar. Vio que ese era el correcto y entró. El carnicero, boquiabierto, siguió al can. De repente, el can se levantó y, erguido sobre las patas traseras, tocó el timbre para descender, todo ello con la bolsa en el hocico.
Y bien, carnicero y perro fueron caminando por la calle, hasta que el perro se detuvo en una casa y puso las compras en el banco de la puerta. Entonces, retirándose un poco, corrió y se lanzó contra la puerta. Repitió la acción varias veces. Nadie respondió en la casa. El perro rodeó la casa, saltó una cerca y fue hasta la ventana; allí comenzó a tocar con la cabeza en el vidrio varias veces. Regresó a la puerta, abrió un hombre, y comenzó a golpear al perro.
El carnicero corrió hasta el hombre para impedirlo, diciéndole:
- ¡Por Dios amigo! ¿Qué es lo que está haciendo? ¡Su perro es un genio!
El hombre respondió:
- ¿Un genio? ¡Ya es la segunda vez en esta semana que el muy mamón se olvida las llaves!
Moraleja:
Puedes continuar excediendo las expectativas en tu trabajo, pero a los ojos de un jefe cabrón, siempre estarás por debajo de lo que él quiere.
¿Carne o pescado?
(Puntos:2)( http://www.uv.es/~gaita | Última bitácora: Miércoles, 01 Febrero de 2006, 08:34h )
En la misma línea, es gloriosa la historia de Descapotables, tanques y batmóviles [sindominio.net].
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La culpa es de los gerentes
(Puntos:3, Interesante)( http://mcpolu.blogspot.com/ | Última bitácora: Miércoles, 05 Marzo de 2014, 00:04h )
Normalmente te viene el gerente y te dice "Hay que hacer este proyecto por este presupuesto" Y tu le dices que nanay de la china, que eso es imposible, y que blah blah blah. Tras media hora de charla el asunto queda en "Enviame manhana a primera hora el project".
(Algunos) jefes de proyecto son inocentes. Yo he hecho propuestas por X millones de euros y el gerente ha acabado firmando con el cliente por la mitad o un poco menos.
Pasa marron :P
En España la mejor manera de guardar un secreto es escribir un libro.
La culpa es del jardinero
(Puntos:2)( Última bitácora: Jueves, 21 Septiembre de 2006, 07:19h )
Fuckowski, memorias de un programador
(Puntos:1)( Última bitácora: Lunes, 21 Diciembre de 2009, 20:28h )
Mi apunte...
(Puntos:2)( http://jbolano.wordpress.com/ | Última bitácora: Miércoles, 02 Enero de 2013, 21:27h )
Una parte esencial del trabajo de un jefe de proyecto es escuchar con mucha atención a todas las partes implicadas e interesadas en el éxito o fracaso del proyecto. Si no lo hace, o no se lo permiten, entonces no está haciendo su trabajo.
A mad man with a SharePoint [wordpress.com]
La del perro es parecida
(Puntos:2, Divertido)( Última bitácora: Lunes, 02 Julio de 2007, 09:38h )
Tomó la nota y leyó: ¿Podría mandarme 12 salchichas y una pierna de cordero, por favor? El perro también traía dinero en el hocico, un billete de 50 euros. Cogió el dinero y colocó las salchichas y la pierna de cordero en el hocico del perro. El carnicero estaba muy impresionado y como ya era hora de cerrar el negocio, decidió seguir al perro.
El perro comenzó a bajar por la calle cuando llegó a un semáforo. Depositó la bolsa en la acera, brincó y apretó el botón para cruzar. Esperó pacientemente con la bolsa en el hocico a que se pusiera en rojo para poder cruzar. Atravesó entonces la calle y caminó hasta una parada de autobús, con el carnicero siguiéndolo de cerca.
En la parada, el perro miró hacia el horario y se sentó en el banco a esperar el autobús y cuando llegó uno, tras cerciorarse de que no era el autobús correcto, siguió esperando por el indicado. Otro autobús llegó y volvió a mirar. Vio que ese era el correcto y entró. El carnicero, boquiabierto, siguió al can. De repente, el can se levantó y, erguido sobre las patas traseras, tocó el timbre para descender, todo ello con la bolsa en el hocico.
Y bien, carnicero y perro fueron caminando por la calle, hasta que el perro se detuvo en una casa y puso las compras en el banco de la puerta. Entonces, retirándose un poco, corrió y se lanzó contra la puerta. Repitió la acción varias veces. Nadie respondió en la casa. El perro rodeó la casa, saltó una cerca y fue hasta la ventana; allí comenzó a tocar con la cabeza en el vidrio varias veces. Regresó a la puerta, abrió un hombre, y comenzó a golpear al perro.
El carnicero corrió hasta el hombre para impedirlo, diciéndole:
- ¡Por Dios amigo! ¿Qué es lo que está haciendo? ¡Su perro es un genio!
El hombre respondió:
- ¿Un genio? ¡Ya es la segunda vez en esta semana que el muy mamón se olvida las llaves!
Moraleja:
Puedes continuar excediendo las expectativas en tu trabajo, pero a los ojos de un jefe cabrón, siempre estarás por debajo de lo que él quiere.