para que un libro o una canción fuese realmente libre, igual que un programa con licencia GPL, tendría que tener algo así como estas características:
1 # Libertad de leer (un libro), o escuchar o tocar (una canción), por cualquier propósito;
2 # Libertad de estudiar (disponer de la partitura...);
3 # Libertad de redistribuir copias de un libro o una canción, en cualquier formato, no solo digital;
4 # Libertad de mejorar el libro o la canción;
Por ejemplo, el libro de David Bravo dispone de una CC, que pone en la página 6:
# Usted es libre de copiar, distribuir y comunicar públicamente la obra, bajo las siguientes condiciones:
# Debe reconocer y citar al autor original.
# No puede utilizar esta obra para fienes comerciales.
# Sin obras derivadas.
Con lo que permite la Libertad 1, 2 y 3, pero no la 4. Además niega la posibilidad de usar la obra para fines comerciales.
Aunque parezca una tontería la libertad número 4 le daría un mayor potencial al libro: podrían empezarse traducciones hechas por aficionados
sin necesidad de permiso por parte de nadie, simplemente por pasatiempo o diversión. Podrían corregirse fallos, hacerse ediciones más completas y actuales... y si además les dejasen ganarse algún dinerillo con ello, pues mejor que mejor.
Por supuesto no sabemos a donde nos llevaría esto, pero al software le ha ido muy bien. (Además, el miedo no es una opción ;-) )
Ésta es una cuestión interesante. Incluso los libros difundidos mediante la imprenta y las películas suelen ser a menudo "obras derivadas": La presencia de la censura ha suprimido en muchas ocasiones capítulos o modificado finales, y por cierto que no siempre estaba el autor ahí para autorizarlos. En el caso de la literatura anterior a la imprenta, toda ella era obra derivada, y lo que conocemos hoy como el cantar del Mío Cid, por ejemplo, es sólo una versión que nos ha llegado, tras pasar por muchas manos que fueron cambiando sus trozos de historia, y esto se repite y repite. En las obras clásicas es cierto que se ha conservado el nombre del autor, pero no sabemos si eso encubre que las manos de los que los copiaron fueron haciendo suyo el texto en mayor o menor medida.
¿Y no es mejor así, que las generaciones vayan haciendo suyos los textos que quieran que sobrevivan? ¿Por qué no dejar a otro autor que esciba una nueva historia de Harry Potter, que quizá será mejor que la original, y dejar que sea el tiempo quien determine qué ha de sobrevivir?
El Corán es una de las escasas obras de cierta antigüedad que nos ha llegado con una licencia que impide hacer obras derivadas. De hecho es una licencia CC "Reconocimiento-SinObraDerivada", y ello porque son palabras dictadas por Dios, no una simple transcripción de un copista. Pero es la excepción. Siempre se ha podido contar una historia de manera diferente, o poner en escena una obra de teatro recortando los diálogos o cambiándolos y recordemos que la traducción en es un cambio, a menudo profundo.
Sí, hay miedo a dejar que otros toquen las propias obras. Esto en realidad nos lo han hecho coger otros, como los que tienen miedo de perder dinero si alguien hace dibujos con los personajes que poseen y que han hecho que la ley vaya una y otra vez ampliando los plazos de caducidad que tenía su monopolio.
Entonces
(Puntos:4, Interesante)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Martes, 27 Enero de 2009, 22:47h )
1 # Libertad de leer (un libro), o escuchar o tocar (una canción), por cualquier propósito;
2 # Libertad de estudiar (disponer de la partitura...);
3 # Libertad de redistribuir copias de un libro o una canción, en cualquier formato, no solo digital;
4 # Libertad de mejorar el libro o la canción;
Por ejemplo, el libro de David Bravo dispone de una CC, que pone en la página 6:
# Usted es libre de copiar, distribuir y comunicar públicamente la obra, bajo las siguientes condiciones:
# Debe reconocer y citar al autor original.
# No puede utilizar esta obra para fienes comerciales.
# Sin obras derivadas.
Con lo que permite la Libertad 1, 2 y 3, pero no la 4. Además niega la posibilidad de usar la obra para fines comerciales.
Aunque parezca una tontería la libertad número 4 le daría un mayor potencial al libro: podrían empezarse traducciones hechas por aficionados sin necesidad de permiso por parte de nadie, simplemente por pasatiempo o diversión. Podrían corregirse fallos, hacerse ediciones más completas y actuales... y si además les dejasen ganarse algún dinerillo con ello, pues mejor que mejor.
Por supuesto no sabemos a donde nos llevaría esto, pero al software le ha ido muy bien. (Además, el miedo no es una opción ;-) )
Re:Entonces
(Puntos:3, Interesante)( Última bitácora: Jueves, 14 Diciembre de 2006, 08:40h )
¿Y no es mejor así, que las generaciones vayan haciendo suyos los textos que quieran que sobrevivan? ¿Por qué no dejar a otro autor que esciba una nueva historia de Harry Potter, que quizá será mejor que la original, y dejar que sea el tiempo quien determine qué ha de sobrevivir?
El Corán es una de las escasas obras de cierta antigüedad que nos ha llegado con una licencia que impide hacer obras derivadas. De hecho es una licencia CC "Reconocimiento-SinObraDerivada", y ello porque son palabras dictadas por Dios, no una simple transcripción de un copista. Pero es la excepción. Siempre se ha podido contar una historia de manera diferente, o poner en escena una obra de teatro recortando los diálogos o cambiándolos y recordemos que la traducción en es un cambio, a menudo profundo.
Sí, hay miedo a dejar que otros toquen las propias obras. Esto en realidad nos lo han hecho coger otros, como los que tienen miedo de perder dinero si alguien hace dibujos con los personajes que poseen y que han hecho que la ley vaya una y otra vez ampliando los plazos de caducidad que tenía su monopolio.
Re:Entonces
(Puntos:1)( http://www.patriciolorente.com.ar/ | Última bitácora: Sábado, 09 Septiembre de 2006, 10:59h )
Señales de Humo [patriciolorente.com.ar]
Re:Entonces
(Puntos:1)