No es para crear polémica ni por menospreciar el trabajo de un compatriota, pero a mí me parece que el verdadero descubridor debe ser el yankee (a no ser que no fueran Ortiz o compañeros suyos los que navegaban por los logs de observación del equipo estadounidense con IP perteneciente al dominio del CSIC).
En cualquier caso, hay que ser muy poco hábil para hacer un descubrimiento de ese tipo y no publicarlo inmediatamente. Y hay que ser TONTO para no hacerlo sabiendo encima que las zonas del firmamento que barres con tu telescopio son de dominio público.
por
pobrecito hablador
el Miércoles, 14 Septiembre de 2005, 13:50h
(#594193)
El crédito de un descubrimiento científico es para quien lo publica primero. Siempre ha sido así, y así debe ser. Hay cientos, sino miles, de casos similares, y no se porqué este vas a ser diferente. Si no fuese de esta forma, la manipulación estaría a la orden del día, y habría disputas cada dos por tres.
Si pretendes mantener un descubrimiento científico en secreto para obtener ventaja en su estudio, te arriesgas a que otro lo descubra y se lleve el crédito, y de forma merecida.
Yankee descubridor poco hábil
(Puntos:1)( Última bitácora: Miércoles, 29 Marzo de 2006, 12:59h )
En la propia noticia de El mundo se da una referencia a un artículo al respecto en el NY Times [nytimes.com].
No es para crear polémica ni por menospreciar el trabajo de un compatriota, pero a mí me parece que el verdadero descubridor debe ser el yankee (a no ser que no fueran Ortiz o compañeros suyos los que navegaban por los logs de observación del equipo estadounidense con IP perteneciente al dominio del CSIC).
En cualquier caso, hay que ser muy poco hábil para hacer un descubrimiento de ese tipo y no publicarlo inmediatamente. Y hay que ser TONTO para no hacerlo sabiendo encima que las zonas del firmamento que barres con tu telescopio son de dominio público.
Re:Yankee descubridor poco hábil
(Puntos:1, Informativo)Si pretendes mantener un descubrimiento científico en secreto para obtener ventaja en su estudio, te arriesgas a que otro lo descubra y se lleve el crédito, y de forma merecida.