Profesionalizado??
Igual si, pero mi impresión es que se ha convertido en un gran bazar para usuario final, pero que hay muy poca actividad profesional.
Una feria, se supone, es un lugar para hacer contactos personalmente, hablar con ese distribuidor o ese otro, buscar ideas y eso que llaman partners para los proyectos que llevas entre manos.
Lo cierto, es que no me ha cumplido ninguna de esas expectativas. De fabricantes pocos y pasando bastante (alguna excepción hay), los distribuidores están porque tienen que estar (y te cuentan que cómo siga así cada vez les será menos interesante ir).
Y finalmente, de pequeños, que suelen ser los buenos para alianzas, partnerships, ideas novedosas y ese tipo de cosas. Relativamente pocos y asqueados.
Cada uno cuenta la feria cómo le ha ido, y a mi, ni fu ni fa.
Está montado como una feria, pero para el sector profesional. Y además estar presente en la feria es un desembolso muy grande que es muy difícil de valorar si compensa o no.
La realidad es que muchas de las empresas allí presentes contratan a jóvenes que forman en dos días para vender sus productos en la feria, y a mujercitas que sólo han de saber cómo repartir propaganda con una sonrisa en la boca.
Sólo una parte de las pequeñas empresas tienen a empleados de verdad en los stands (será la semana del SIMO, pero fuera del IFEMA la vida sigue y el trabajo espera en la oficina, no en la feria).
Así que cuando llega un profesional de verdad al SIMO, dispuesto a hacer negocios o inversiones o buscar alianzas se va completamente decepcionado porque la gente que hay allí sólo sabe o darte o propaganda o repetirte de forma hablada lo que dice la propaganda.
Así que como mucho te vas con nomres y tarjetas de contactos donde hay un teléfono, una dirección, un email o lo que sea.
Es decir, que en el SIMO un profesional no hace nada.
¡Pero si solo hay que ver como todos los años los stands en los que solo admiten profesionales están vacíos a todas horas!
El SIMO es una feria que no sabe ser ni expositora de novedades, ni centro de reunión de profesionales.
Sólo que ahora la fiesta de la feria en vez de estar en el sector informático propiamente dicho, está en el sector de la telefonía móvil.
El año pasado me dije que no volvería a ir. Y no lo he hecho, ni lo voy a hacer en lo que queda de semana. Ya el año pasado la mayoría de las empresas a las que preguntaba si les merecía la pena estar allí decían que no. Pero por "inercia" y "arrastre de masa" vuelven.
Pero en cuanto abandonen un número crítico de empresas, y el no estar en el SIMO no parezca raro sino un valor en alza (¿por qué no están muchas de las grandes empresas? Las que se pueden permitir de verdad estar...), el SIMO tendrá que decidir de una vez por todas qué es lo que es y cómo quiere serlo.
Igual cuando Santiago Quiroga deje de ser su director, y alguien que sepa de esto lo dirija, lo saben enfocar...
Re:Las ferias de tecnologia han perdido el sentido
(Puntos:2, Informativo)( http://esparver.blogspot.com/ )
Igual si, pero mi impresión es que se ha convertido en un gran bazar para usuario final, pero que hay muy poca actividad profesional.
Una feria, se supone, es un lugar para hacer contactos personalmente, hablar con ese distribuidor o ese otro, buscar ideas y eso que llaman partners para los proyectos que llevas entre manos.
Lo cierto, es que no me ha cumplido ninguna de esas expectativas.
De fabricantes pocos y pasando bastante (alguna excepción hay), los distribuidores están porque tienen que estar (y te cuentan que cómo siga así cada vez les será menos interesante ir).
Y finalmente, de pequeños, que suelen ser los buenos para alianzas, partnerships, ideas novedosas y ese tipo de cosas. Relativamente pocos y asqueados.
Cada uno cuenta la feria cómo le ha ido, y a mi, ni fu ni fa.
SIMO no sirve para nada
(Puntos:2, Interesante)( http://barrapunto.com/ )
La realidad es que muchas de las empresas allí presentes contratan a jóvenes que forman en dos días para vender sus productos en la feria, y a mujercitas que sólo han de saber cómo repartir propaganda con una sonrisa en la boca.
Sólo una parte de las pequeñas empresas tienen a empleados de verdad en los stands (será la semana del SIMO, pero fuera del IFEMA la vida sigue y el trabajo espera en la oficina, no en la feria).
Así que cuando llega un profesional de verdad al SIMO, dispuesto a hacer negocios o inversiones o buscar alianzas se va completamente decepcionado porque la gente que hay allí sólo sabe o darte o propaganda o repetirte de forma hablada lo que dice la propaganda.
Así que como mucho te vas con nomres y tarjetas de contactos donde hay un teléfono, una dirección, un email o lo que sea.
Es decir, que en el SIMO un profesional no hace nada.
¡Pero si solo hay que ver como todos los años los stands en los que solo admiten profesionales están vacíos a todas horas!
El SIMO es una feria que no sabe ser ni expositora de novedades, ni centro de reunión de profesionales.
Sólo que ahora la fiesta de la feria en vez de estar en el sector informático propiamente dicho, está en el sector de la telefonía móvil.
El año pasado me dije que no volvería a ir. Y no lo he hecho, ni lo voy a hacer en lo que queda de semana. Ya el año pasado la mayoría de las empresas a las que preguntaba si les merecía la pena estar allí decían que no. Pero por "inercia" y "arrastre de masa" vuelven.
Pero en cuanto abandonen un número crítico de empresas, y el no estar en el SIMO no parezca raro sino un valor en alza (¿por qué no están muchas de las grandes empresas? Las que se pueden permitir de verdad estar...), el SIMO tendrá que decidir de una vez por todas qué es lo que es y cómo quiere serlo.
Igual cuando Santiago Quiroga deje de ser su director, y alguien que sepa de esto lo dirija, lo saben enfocar...