El pasado 28 de diciembre, fiesta de las Santos Inocentes, un bajel pirata que llaman por su bravura “Copilandia [copilandia.org]”, fondeó en el muelle de la Torre del Oro del río Guadalquivir, entre Sevilla y Triana. Esta misteriosa nave está tripulada por un colectivo de navegantes, artistas y activistas que responden al nombre de Gratis - Victoria Gil, Robin Kahn, Reno Bob, Guadalupe Sordo, Kirby Gookin, Federico Guzmán, Kiki Braga, Calcosam…- que opera en todos los mares conocidos “del uno al otro confín” desde el año 94 del siglo pasado. Concebido como una isla flotante libre de propiedad intelectual, a esta nueva singladura, y respondiendo a la invitación de la productora sevillana independiente BNV, responsable de la compleja logística de este ambicioso proyecto, se han apuntado más de 300 artistas, poetas, colectivos, músicos, dj´s, hackers, psiconautas, escritores, abogados, magos, hechiceros, anarquistas y todo tipo de personajes de muy diverso pelaje [copilandia.org], de más que dudosa reputación, pero bregados en toda clase de refriegas y batallas. Por citar un solo nombre, Yoko Ono envío por servicio postal una caja con mas de mil tampones originales con el lema “Imagine Peace” [flickr.com] para ser repartidos entre los asombrados visitantes.
En la fiesta inaugural actuaron en directo los grupos Moakara (Bomba de reflexión masiva), Asuntos Propios (Swing del Sur), Chigate (Ruido electropunk de Sevilla) y el colectivo de djs Bangarang Sound. Aprovechando el clima realmente primaveral que estos días reina en Sevilla, cientos de personas interesadas o curiosas no han cesado de visitar Copilandia [copilandia.org], atraídos entre otras cosas por un seductor cartel pintado por Victoria Gil con los retratos de aquellas dos célebres corsarias inglesas Mary Read y Anne Bony que se libraron de morir en la horca al quedarse preñadas, hay quien dice que gracias a dos piadosos carceleros, así como por la impactante bandera con el lema “Copia y Libertad” y las espectaculares banderolas diseñadas por Angustias García.
Copilandia (www.copilandia.org) ha sido concebida como una isla flotante dotada de toda clase de aparatos y medios técnicos para copiar, fotocopiar o reproducir libre y masivamente papel, libros, música, vídeos, imágenes, recetas, cine, obras de arte, panfletos, etc. Una suerte de nueva isla de San Borondón preparada para bogar a un tiempo por los océanos de la geografía, la conciencia, la imaginación y el universo virtual, aún inexplorados en su mayor parte. En la mesa redonda inaugural, Kirby Gookin, escritor y profesor americano, explicó a los asistentes la importancia y la necesidad de volver practicar una nueva cultura basada en el regalo, la donación, el intercambio libre tanto de ideas como de obras materiales, prácticas todas estas que gozan de una antigua tradición en todas las culturas y civilizaciones que en el mundo han sido, desde los escribas egipcios a los copistas medievales, y tanto más necesarias en un mundo como el actual basado en el culto al original, en la vanidad de los propietarios, en la usura, en la ley del máximo beneficio y en la explotación, demencial en nuestra opinión, de los llamados derechos de autor. El día anterior, sin ir más lejos, más de 180 artistas [www.cnt.es] dieron un ejemplo práctico de lo que predican donando a Salón del Carbón (www.salondelcarbón.be [www.cnt.es], organizado por la CNT local y la revista La Infiltración , más de doscientas obras de arte [flickr.com] valoradas en casi cien mil euros, para que sean subastadas con destino a la caja de resistencia de los trabajadores en huelga.
Precisamente, sobre este tema candente de los derechos de propiedad intelectual, y sobre ese turbio mundo de las patentes, registros y licencias, el abogado sevillano David Bravo [wikipedia.org], autor de ese best seller alternativo titulado, y no por casualidad, “Copia este libro [elastico.net]”, tuvo una divertidísima intervención que hizo tronchar de la risa al público asistente. Tan pequeño de estatura como firme y documentado en sus ideas, hipocondriaco pero matón, David Bravo se ha convertido de unos años a esta parte en algo así como la pesadilla de la SGAE , la VEGAP y otras entidades de gestión, mafiosas en nuestra opinión, de los derechos de artistas, autores, editores y creadores, y por supuesto en un héroe de los usuarios de las redes p2p, el software libre y las licencias copyleft, Creative Commons, cada día mas eficaces y utilizadas por un creciente número de usuarios. Con el código en la mano, y basándose en preceptos legales de inexcusable cumplimiento como son el principio de exclusión y el principio de proporcionalidad, David retó a un debate público a Pedro Farré, abogado de la SGAE que, en sus últimas campañas está, “en su opinión” criminalizando a un amplio sector de la población por el supuesto delito de acceder a la música, los libros, los juegos y la cultura en general.
Durante estos días, los debates y talleres que se han celebrado en Copilandia han sido innumerables y apasionantes. Desde la impactante presentación del net.label mexicano “Música para espías” a cargo del colectivo Zemos, al Taller de recetas conducido por Victoria Gil, Zora Gookin y Robin Kahn, pasando por la performance y video conferencia Hamburgo-Sevilla “Instrucciones para ser feliz”, colaboración de Anneke Graeper y Carmen Carmona. A la hora que escribo esta crónica, está comenzando una mesa redonda sobre los derechos y deberes de los artistas en la que intervienen Coco Fusco, Marcelo Expósito y Loncho Gil que esta hablando a los asistentes la difusa y permeable frontera entre la subvención y la subversión en la que hoy nos movemos. Coco Fusco relata los problemas prácticos que se le plantean trabajando con imágenes en un mundo donde más de la mitad del patrimonio visual es propiedad de una corporación como Disney, incluido el “Happy Birthday to you” y, según he creído entender, “el olor a césped recién cortado”. Segundo Mateo reparte una hoja firmada por “ La Infiltración ” con una cita de Leibniz que este humilde cronista hace suya: “Todo conspira”. Durante el día de hoy, sábado, y todo el día de mañana, están previstas mil y una actividades. Luego Copilandia bogará hacia nuevos puertos. Seguiremos informando.
COPIO-PEGO el comunicado final
(Puntos:3, Inspirado)( http://barrapunto.com/ )
El pasado 28 de diciembre, fiesta de las Santos Inocentes, un bajel pirata que llaman por su bravura “Copilandia [copilandia.org]”, fondeó en el muelle de la Torre del Oro del río Guadalquivir, entre Sevilla y Triana. Esta misteriosa nave está tripulada por un colectivo de navegantes, artistas y activistas que responden al nombre de Gratis - Victoria Gil, Robin Kahn, Reno Bob, Guadalupe Sordo, Kirby Gookin, Federico Guzmán, Kiki Braga, Calcosam…- que opera en todos los mares conocidos “del uno al otro confín” desde el año 94 del siglo pasado. Concebido como una isla flotante libre de propiedad intelectual, a esta nueva singladura, y respondiendo a la invitación de la productora sevillana independiente BNV, responsable de la compleja logística de este ambicioso proyecto, se han apuntado más de 300 artistas, poetas, colectivos, músicos, dj´s, hackers, psiconautas, escritores, abogados, magos, hechiceros, anarquistas y todo tipo de personajes de muy diverso pelaje [copilandia.org], de más que dudosa reputación, pero bregados en toda clase de refriegas y batallas. Por citar un solo nombre, Yoko Ono envío por servicio postal una caja con mas de mil tampones originales con el lema “Imagine Peace” [flickr.com] para ser repartidos entre los asombrados visitantes.
En la fiesta inaugural actuaron en directo los grupos Moakara (Bomba de reflexión masiva), Asuntos Propios (Swing del Sur), Chigate (Ruido electropunk de Sevilla) y el colectivo de djs Bangarang Sound. Aprovechando el clima realmente primaveral que estos días reina en Sevilla, cientos de personas interesadas o curiosas no han cesado de visitar Copilandia [copilandia.org], atraídos entre otras cosas por un seductor cartel pintado por Victoria Gil con los retratos de aquellas dos célebres corsarias inglesas Mary Read y Anne Bony que se libraron de morir en la horca al quedarse preñadas, hay quien dice que gracias a dos piadosos carceleros, así como por la impactante bandera con el lema “Copia y Libertad” y las espectaculares banderolas diseñadas por Angustias García.
Copilandia (www.copilandia.org) ha sido concebida como una isla flotante dotada de toda clase de aparatos y medios técnicos para copiar, fotocopiar o reproducir libre y masivamente papel, libros, música, vídeos, imágenes, recetas, cine, obras de arte, panfletos, etc. Una suerte de nueva isla de San Borondón preparada para bogar a un tiempo por los océanos de la geografía, la conciencia, la imaginación y el universo virtual, aún inexplorados en su mayor parte. En la mesa redonda inaugural, Kirby Gookin, escritor y profesor americano, explicó a los asistentes la importancia y la necesidad de volver practicar una nueva cultura basada en el regalo, la donación, el intercambio libre tanto de ideas como de obras materiales, prácticas todas estas que gozan de una antigua tradición en todas las culturas y civilizaciones que en el mundo han sido, desde los escribas egipcios a los copistas medievales, y tanto más necesarias en un mundo como el actual basado en el culto al original, en la vanidad de los propietarios, en la usura, en la ley del máximo beneficio y en la explotación, demencial en nuestra opinión, de los llamados derechos de autor. El día anterior, sin ir más lejos, más de 180 artistas [www.cnt.es] dieron un ejemplo práctico de lo que predican donando a Salón del Carbón (www.salondelcarbón.be [www.cnt.es], organizado por la CNT local y la revista La Infiltración , más de doscientas obras de arte [flickr.com] valoradas en casi cien mil euros, para que sean subastadas con destino a la caja de resistencia de los trabajadores en huelga.
Precisamente, sobre este tema candente de los derechos de propiedad intelectual, y sobre ese turbio mundo de las patentes, registros y licencias, el abogado sevillano David Bravo [wikipedia.org], autor de ese best seller alternativo titulado, y no por casualidad, “Copia este libro [elastico.net]”, tuvo una divertidísima intervención que hizo tronchar de la risa al público asistente. Tan pequeño de estatura como firme y documentado en sus ideas, hipocondriaco pero matón, David Bravo se ha convertido de unos años a esta parte en algo así como la pesadilla de la SGAE , la VEGAP y otras entidades de gestión, mafiosas en nuestra opinión, de los derechos de artistas, autores, editores y creadores, y por supuesto en un héroe de los usuarios de las redes p2p, el software libre y las licencias copyleft, Creative Commons, cada día mas eficaces y utilizadas por un creciente número de usuarios. Con el código en la mano, y basándose en preceptos legales de inexcusable cumplimiento como son el principio de exclusión y el principio de proporcionalidad, David retó a un debate público a Pedro Farré, abogado de la SGAE que, en sus últimas campañas está, “en su opinión” criminalizando a un amplio sector de la población por el supuesto delito de acceder a la música, los libros, los juegos y la cultura en general.
Durante estos días, los debates y talleres que se han celebrado en Copilandia han sido innumerables y apasionantes. Desde la impactante presentación del net.label mexicano “Música para espías” a cargo del colectivo Zemos, al Taller de recetas conducido por Victoria Gil, Zora Gookin y Robin Kahn, pasando por la performance y video conferencia Hamburgo-Sevilla “Instrucciones para ser feliz”, colaboración de Anneke Graeper y Carmen Carmona. A la hora que escribo esta crónica, está comenzando una mesa redonda sobre los derechos y deberes de los artistas en la que intervienen Coco Fusco, Marcelo Expósito y Loncho Gil que esta hablando a los asistentes la difusa y permeable frontera entre la subvención y la subversión en la que hoy nos movemos. Coco Fusco relata los problemas prácticos que se le plantean trabajando con imágenes en un mundo donde más de la mitad del patrimonio visual es propiedad de una corporación como Disney, incluido el “Happy Birthday to you” y, según he creído entender, “el olor a césped recién cortado”. Segundo Mateo reparte una hoja firmada por “ La Infiltración ” con una cita de Leibniz que este humilde cronista hace suya: “Todo conspira”. Durante el día de hoy, sábado, y todo el día de mañana, están previstas mil y una actividades. Luego Copilandia bogará hacia nuevos puertos. Seguiremos informando.
Quico Rivas
Hay otro artículo del ABC que se puede medio leer aquí [flickr.com].