No: la libertad de expresión se justifica por la convicción de que el estado sólo puede prohibir actos que agredan o dañen a personas, pero no los ataques a las creencias y las ideologías.
Supongo que eres consciente de que en España el ataque a una confesión religiosa se tipifica como delito, y yendo más lejos, la apología del terrorismo. No digo que apoye esto, sino que es la situación que hay.
Yo no entiendo la libertad de expresión respecto del Estado, sino en general, el individuo debe tener el derecho a expresarse en el sentido que quiera, limitaciones aparte, que no quiero entrar en eso.
Ahora bien, tener el derecho de hacer algo, desde un punto de vista legal, no significa que sea ético ejercerlo, ni viceversa.
Parece que hay que aclararlo, defiendo el derecho a que se publiquen esas caricaturas y a que no salgan los radicales como han hecho. Pero el punto de partida, un Mahoma con una bomba en el turbante, me parece ofensivo para un colectivo en el que no todas las personas son terroristas, seguramente ni siquiera todos practican la ablación ni defienden la Yihad, lo mismo que hay judíos que no se quedan en cama el Sábado entero y católicos que se pasan por sus partes la prohibición de los métodos anticonceptivos (!).
Si uno cree en la racionalidad confía en que tras un debate sincero en el que cada partido puede usar las armas (no violentas) que prefiera, lo que desde luego incluye la sátira y el humor, las ideas más justas y verdaderas se impondrán.
Si eso fuera así el mundo sería un lugar tremendamente distinto del que es. Estoy de acuerdo en que debería ser así, pero no lo es.
Antes de publicar lo que publicaron se tendrían que haber planteado lo que podría pasar.
Por eso todo aquel que no crea en el islam y considere ridículo que uno pueda ir al infierno por comer cerdo y no por pegarle a su mujer tiene no sólo el derecho sino la obligación de enfrentarse a esa concepción del mundo. Y provocar (sí, provocar) el debate y la confrontación.
No estoy de acuerdo.
La libertad de expresión existe porque antes está la libertad de pensamiento, que esta sí es universal. Creo que cada persona tiene derecho a pensar lo que le parezca oportuno.
Ahora bien, lo que hay que considerar y enjuiciar no es lo que uno piense, sino lo que haga.
El Islam no es criticable porque hable de ablación, sino porque la practique, como ocurre en muchos lugares, especialmente de África.
Al igual que en la Biblia se habla de lapidar a ciertos colectivos. Pero mientras no se haga y la gente no se lo tome en serio, como ocurre, no es una cuestión mayor...
En el caso concreto de España lo que ha provocado el anticlericalismo ha sido el ansia de alcanzar o conservar un poder político e imponer una moralidad al resto de los ciudadanos, no la existencia misma de esa moralidad.
Yo puedo pensar todo lo mal que quiera de una religión, y tengo derecho a expresarlo, pero personalmente me plantearé hasta qué punto ofende a los demás. P. ej. qué hubiera pasado con caricaturas de Jesucristo practicando la pederastia. No sería tan distinto de lo otro.
Y defendiendo como todos defendemos el derecho (que no la bondad, ni mucho menos el deber) del periódico danés a lo que hizo, mi postura sería muy distinta de haber sido un acontecimiento interno, de haberlo publicado un propio medio musulmán de Oriente Medio. Porque es muy fácil impartir justicia tumbado cómodamente en tu sofá de Ikea y sin tener mayor idea de la verdadera situación del mundo islámico (como yo tampoco la tengo) 100% seguro que distinta de la que percibimos, con toda la manipulación y sensacionalismo de los medios de comunicación.
Además, siempre hay formas y formas de criticar.
Nuevamente, un Mahoma con turbante-bomba no me parece la más adecuada.
Todo esto al margen del uso que han hecho los radicales de la cuestión, repito.
La frase de Bush, ya de por sí muy vaga, está sacada un poco de contexto. Él hablaba de guerr
Re:Amén
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Lunes, 13 Marzo de 2006, 19:57h )
Supongo que eres consciente de que en España el ataque a una confesión religiosa se tipifica como delito, y yendo más lejos, la apología del terrorismo. No digo que apoye esto, sino que es la situación que hay.
Yo no entiendo la libertad de expresión respecto del Estado, sino en general, el individuo debe tener el derecho a expresarse en el sentido que quiera, limitaciones aparte, que no quiero entrar en eso.
Ahora bien, tener el derecho de hacer algo, desde un punto de vista legal, no significa que sea ético ejercerlo, ni viceversa.
Parece que hay que aclararlo, defiendo el derecho a que se publiquen esas caricaturas y a que no salgan los radicales como han hecho. Pero el punto de partida, un Mahoma con una bomba en el turbante, me parece ofensivo para un colectivo en el que no todas las personas son terroristas, seguramente ni siquiera todos practican la ablación ni defienden la Yihad, lo mismo que hay judíos que no se quedan en cama el Sábado entero y católicos que se pasan por sus partes la prohibición de los métodos anticonceptivos (!).
Si uno cree en la racionalidad confía en que tras un debate sincero en el que cada partido puede usar las armas (no violentas) que prefiera, lo que desde luego incluye la sátira y el humor, las ideas más justas y verdaderas se impondrán.
Si eso fuera así el mundo sería un lugar tremendamente distinto del que es. Estoy de acuerdo en que debería ser así, pero no lo es.
Antes de publicar lo que publicaron se tendrían que haber planteado lo que podría pasar.
Por eso todo aquel que no crea en el islam y considere ridículo que uno pueda ir al infierno por comer cerdo y no por pegarle a su mujer tiene no sólo el derecho sino la obligación de enfrentarse a esa concepción del mundo. Y provocar (sí, provocar) el debate y la confrontación.
No estoy de acuerdo.
La libertad de expresión existe porque antes está la libertad de pensamiento, que esta sí es universal. Creo que cada persona tiene derecho a pensar lo que le parezca oportuno.
Ahora bien, lo que hay que considerar y enjuiciar no es lo que uno piense, sino lo que haga.
El Islam no es criticable porque hable de ablación, sino porque la practique, como ocurre en muchos lugares, especialmente de África.
Al igual que en la Biblia se habla de lapidar a ciertos colectivos. Pero mientras no se haga y la gente no se lo tome en serio, como ocurre, no es una cuestión mayor...
En el caso concreto de España lo que ha provocado el anticlericalismo ha sido el ansia de alcanzar o conservar un poder político e imponer una moralidad al resto de los ciudadanos, no la existencia misma de esa moralidad.
Yo puedo pensar todo lo mal que quiera de una religión, y tengo derecho a expresarlo, pero personalmente me plantearé hasta qué punto ofende a los demás. P. ej. qué hubiera pasado con caricaturas de Jesucristo practicando la pederastia. No sería tan distinto de lo otro.
Y defendiendo como todos defendemos el derecho (que no la bondad, ni mucho menos el deber) del periódico danés a lo que hizo, mi postura sería muy distinta de haber sido un acontecimiento interno, de haberlo publicado un propio medio musulmán de Oriente Medio. Porque es muy fácil impartir justicia tumbado cómodamente en tu sofá de Ikea y sin tener mayor idea de la verdadera situación del mundo islámico (como yo tampoco la tengo) 100% seguro que distinta de la que percibimos, con toda la manipulación y sensacionalismo de los medios de comunicación.
Además, siempre hay formas y formas de criticar.
Nuevamente, un Mahoma con turbante-bomba no me parece la más adecuada.
Todo esto al margen del uso que han hecho los radicales de la cuestión, repito.
La frase de Bush, ya de por sí muy vaga, está sacada un poco de contexto. Él hablaba de guerr