por
pobrecito hablador
el Domingo, 14 Mayo de 2006, 18:57h
(#743377)
Steffen, Moore, Lovelace ... en su momento tendrian sus opiniones, y las personas con inquietudes ecologistas les verian como referentes ideologicos.
el asunto es que siguen siendo ecologistas, no solo porque ellos se siguen considerando así, sino porque siguen siendo referente para mucha otra gente que no está a gusto con el discurso ideológico y reaccionario del ecologismo tradicional.
Pues con estos gurus del ecologismo que parecen haber claudicado o visto la luz
esto es un mero juicio de valor. No claudiquemos del pensamiento y evitemos ejercer de martillos de herejes.
Si yo no digo que hayan claudicado, o que dejen de claudicar, precisamente lo que yo digo es que a mi me importan un pito los pensadores, lo que me importa son sus pensamientos. Como tu dices, no claudiquemos del pensamiento. Asimilemoslo para adaptarlo a nuestro ideario - pero no lo asumamos como una religion, no claudiquemos del pensamiento ni del acto de pensar -.
Quien no guste de las nuevas formas de ver el asunto de esos pensadores no tiene por que tirar a la basura sus visiones originales solo porque las hayan cambiado, sino quedarse con las que mas razonables les parezcan, que pueden ser totalmente unas, totalmente otras, o un poco de aqui y un poco de alla. Si somos libres para pensar somos libres para razonar que ideas y argumentos nos parecen los mas coherentes y fundamentados.
Re:Nombres y no ideas
(Puntos:0)el asunto es que siguen siendo ecologistas, no solo porque ellos se siguen considerando así, sino porque siguen siendo referente para mucha otra gente que no está a gusto con el discurso ideológico y reaccionario del ecologismo tradicional.
Pues con estos gurus del ecologismo que parecen haber claudicado o visto la luz
esto es un mero juicio de valor. No claudiquemos del pensamiento y evitemos ejercer de martillos de herejes.
Re:Nombres y no ideas
(Puntos:1)Quien no guste de las nuevas formas de ver el asunto de esos pensadores no tiene por que tirar a la basura sus visiones originales solo porque las hayan cambiado, sino quedarse con las que mas razonables les parezcan, que pueden ser totalmente unas, totalmente otras, o un poco de aqui y un poco de alla. Si somos libres para pensar somos libres para razonar que ideas y argumentos nos parecen los mas coherentes y fundamentados.