es la indecencia de horarios que tenemos. Eso de partir el día y que no puedas vivir (estar con la familia, aficiones, etc.) decentemente deja bastante tocado al trabajador (al menos a mí y todo los que conozco) y muchos empresarios de este país aún no se han dado cuenta de lo fácil que podría ser tener contento al empleado. Y de que un empleado contento produce más (y mejor) que uno amargado. Pero claro, mientras exista la "filosofía del becario" apañados vamos...
Una razón
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Miércoles, 05 Noviembre de 2014, 18:55h )