por
pobrecito hablador
el Sábado, 12 Agosto de 2006, 10:27h
(#793865)
Solo estoy defendiendo el derecho de los ciudadanos a decidir como quieren ver la vida y explicarla a sus descendientes, sean verdades o mentiras.
Esta frase es para enmarcarla, macho. Eres capaz de decir cualquier sandez con tal de seguir llevando la razón. Me recuerdas a un colega que tenía antes, que te decía que dos y dos son cinco solo con tal de no dar su brazo a torcer. O sea, que a tí no te importaría que algunos padres les digan mentiras a sus hijos (léase: "los homosexuales son seres anormales que han de ser eliminados" o "la única raza buena de este mundo es la blanca, las demás deben desaparecer") solo porque tienen su derecho a hacer educar a sus descendientes con mentiras si es lo que quieren? Pues menudo mundo íbamos a crear, entonces.
Ah, y supongo entonces que no te importará que algunos vascos y catalanes eduquen a sus hijos bajo el precepto de que no son españoles, sino que son superiores a ellos y que deben independizarse "del estado fascista y atrasado que les oprime", no? Total, según tú, están en SU derecho de educarles así, aunque sea mentira o, por lo menos, un tema a rebatir y matizar (por cierto, yo soy catalán).
Y no soy la persona con la que estabas hablando, pero da igual, me apetecía meterme un poco por en medio para dar mi opinión.
por
pobrecito hablador
el Sábado, 12 Agosto de 2006, 18:06h
(#793989)
"A la gente les parece el mismo acto de fe la ciencia que la religion (no son capaces de entender los fundamentos de ninguna de las dos, deben creerse la una o la otra)"
Ya estamos con el trillado asunto de "a la gente normal": "a la gente normal" linux se le hace muy difícil, "a la gente normal" le gusta más el futbol que Dostoievsky, "a la gente normal" no le puedes explicar los fundamentos del mundo físico...
Pues bien: yo soy "gente normal" y entiendo perfectamente las bases científicas de la materia, de la energía y de sus mecanismos de interacción. Lo difícil es *descubrirlos*, no tanto entenderlos. Y dejando de lado las matemáticas avanzadas necesarias para modelar la mecánica cuántica o la relatividad general, todo el resto de la física es asimilable por cualquier persona que haya cursado la educación obligatoria.
Y respecto a la creencia: no señorito, no lo es. Cualquier chaval puede *entender* el razonamiento que se haya tras los principios del método científico, si bien hay que conceder que estos métodos son externos a la propia ciencia, pero son enteramente *razonables*, cosa que no se puede decir precisamente de la fe, cuyo sustento es obviamente arracional.
Y utilizando como herramienta el método científico, el propio individuo, sin necesidad de terceros, puede avanzar en la senda metacientífica que afirmará su creencia en la racionalidad del método: uno puede efectivamente comprobar el principio de Arquímedes; uno puede deducir experimentalmente la ley de Boyle-Mariotte, uno puede realizar el experimento de doble rendija, e incluso dar un cálculo para el valor de la velocidad de la luz en su microondas. Por otro lado, uno puede comprobar la verosimilitud de la geometría plana, del cálculo polinomial, del álgebra en general. Con toda esa herramienta uno puede asumir sus principios generales y conocer su alcance. Uno puede llegar, únicamente con las herramientas proporcionadas por la educación básica a establecer por cuenta propia la verosimilitud de la dinámica de Newton, de la dualidad onda-corpúsculo de de Broglie o la relativdad especial de Einstein. Uno puede ver -con sus propios ojos- la documentación donde todo eso se muestra de forma original y extrapolar razonablemente la dinámica de la comunidad científica que produce ese material.
Uno puede comprobar sus expectativas viendo que, en efecto, los principios científicos aplicados a las ingenierías producen puentes que no se caen, coches que te llevan de aquí para allá a cien kilómetros por hora y neveras que, en efecto, mantienen las bebidas frías.
Como en el principio de inducción completa, uno puede comprobar las conclusiones más elementales del resultado del método científico y extrapolar su razonabilidad al resto del corpus científico.
Por otro lado, todo lo que puede ofrecernos el chamán es "hay que creer en esto, porque hay que creer en esto" y la evidencia de que el chamán, cuando quiere levantar un templo a su dios, no lo hace rezando, sino llamando al ingeniero para que se lo tenga en pie, le ponga la electricidad y el aire acondicionado.
Así que no me vengas con relativismos estúpidos diciendo que es lo mismo "creer" en la ciencia que creer en lo que nos dice un chamán, porque no lo es, del mismo modo que tu "gente normal" no tiene porqué ser tan estúpida como nos gusta a veces creer.
Re:Hombre, tampoco es tan grave
(Puntos:0)Esta frase es para enmarcarla, macho. Eres capaz de decir cualquier sandez con tal de seguir llevando la razón. Me recuerdas a un colega que tenía antes, que te decía que dos y dos son cinco solo con tal de no dar su brazo a torcer. O sea, que a tí no te importaría que algunos padres les digan mentiras a sus hijos (léase: "los homosexuales son seres anormales que han de ser eliminados" o "la única raza buena de este mundo es la blanca, las demás deben desaparecer") solo porque tienen su derecho a hacer educar a sus descendientes con mentiras si es lo que quieren? Pues menudo mundo íbamos a crear, entonces.
Ah, y supongo entonces que no te importará que algunos vascos y catalanes eduquen a sus hijos bajo el precepto de que no son españoles, sino que son superiores a ellos y que deben independizarse "del estado fascista y atrasado que les oprime", no? Total, según tú, están en SU derecho de educarles así, aunque sea mentira o, por lo menos, un tema a rebatir y matizar (por cierto, yo soy catalán).
Y no soy la persona con la que estabas hablando, pero da igual, me apetecía meterme un poco por en medio para dar mi opinión.
Re:Hombre, tampoco es tan grave
(Puntos:0)Ya estamos con el trillado asunto de "a la gente normal": "a la gente normal" linux se le hace muy difícil, "a la gente normal" le gusta más el futbol que Dostoievsky, "a la gente normal" no le puedes explicar los fundamentos del mundo físico...
Pues bien: yo soy "gente normal" y entiendo perfectamente las bases científicas de la materia, de la energía y de sus mecanismos de interacción. Lo difícil es *descubrirlos*, no tanto entenderlos. Y dejando de lado las matemáticas avanzadas necesarias para modelar la mecánica cuántica o la relatividad general, todo el resto de la física es asimilable por cualquier persona que haya cursado la educación obligatoria.
Y respecto a la creencia: no señorito, no lo es. Cualquier chaval puede *entender* el razonamiento que se haya tras los principios del método científico, si bien hay que conceder que estos métodos son externos a la propia ciencia, pero son enteramente *razonables*, cosa que no se puede decir precisamente de la fe, cuyo sustento es obviamente arracional.
Y utilizando como herramienta el método científico, el propio individuo, sin necesidad de terceros, puede avanzar en la senda metacientífica que afirmará su creencia en la racionalidad del método: uno puede efectivamente comprobar el principio de Arquímedes; uno puede deducir experimentalmente la ley de Boyle-Mariotte, uno puede realizar el experimento de doble rendija, e incluso dar un cálculo para el valor de la velocidad de la luz en su microondas. Por otro lado, uno puede comprobar la verosimilitud de la geometría plana, del cálculo polinomial, del álgebra en general. Con toda esa herramienta uno puede asumir sus principios generales y conocer su alcance. Uno puede llegar, únicamente con las herramientas proporcionadas por la educación básica a establecer por cuenta propia la verosimilitud de la dinámica de Newton, de la dualidad onda-corpúsculo de de Broglie o la relativdad especial de Einstein. Uno puede ver -con sus propios ojos- la documentación donde todo eso se muestra de forma original y extrapolar razonablemente la dinámica de la comunidad científica que produce ese material.
Uno puede comprobar sus expectativas viendo que, en efecto, los principios científicos aplicados a las ingenierías producen puentes que no se caen, coches que te llevan de aquí para allá a cien kilómetros por hora y neveras que, en efecto, mantienen las bebidas frías.
Como en el principio de inducción completa, uno puede comprobar las conclusiones más elementales del resultado del método científico y extrapolar su razonabilidad al resto del corpus científico.
Por otro lado, todo lo que puede ofrecernos el chamán es "hay que creer en esto, porque hay que creer en esto" y la evidencia de que el chamán, cuando quiere levantar un templo a su dios, no lo hace rezando, sino llamando al ingeniero para que se lo tenga en pie, le ponga la electricidad y el aire acondicionado.
Así que no me vengas con relativismos estúpidos diciendo que es lo mismo "creer" en la ciencia que creer en lo que nos dice un chamán, porque no lo es, del mismo modo que tu "gente normal" no tiene porqué ser tan estúpida como nos gusta a veces creer.