No has captado la idea. El problema es que las leyes no son bien claras en todos los países. La constitución en la Argentina lo dice bien claro: los actos privados de los hombres que no afecten a la moral y las buenas costumbres sociales, quedan bajo el único juzgamiento de Dios.
En otros países la ley puede no ser tan clara e ineludible (la constitución está por encima de todas las leyes), pero el espíritu es el mismo: yo en mi casa puedo hacer con la música lo que me de la gana y nadie, por muy autor que sea, tiene derecho a ponerme límites.
Imaginate que compras una silla con un cartelito que dice "Esta silla se compromete a sentarse en ella sólo de 8 de la noche a 8 de la mañana. Para sillas que se puedan usar en horario de comercio consulte licencias especiales". Cualquiera que viera eso se echaría a reir inmediatamente, porque la tradición dicta que uno hace lo que le de la gana con la silla que compró, y el "diseñador" de la silla no tiene ningun derecho a restringirlo.
La música ha sido distinto simplemente porque los fabricantes han logrado por un buen tiempo poner límites tecnológicos a nuestros derechos. Ahora que esos límites se desvanecen, buscan el apoyo político usando su poder económico para conseguirlo.
No se trata de la silla en sí, sino de la obra intelectual. Con una silla suena raro, pero imagínate un edificio.
El arquitecto tiene derechos sobre su obra intelectual (que no es el edificio, sino el proyecto del mismo). Claro que aquí no hay conflicto porque aquí es fácil saber cuándo han usado su obra sin su consentimiento.
No obstante, hay ciertas cosas que no pueden tener copyright, como hacer una escalera. Lo que sí es evidente que ataca a los derechos de autor es que alguien te copie un edificio entero.
Tú puedes hacer lo que quieras con tu edificio (bueno, tampoco es eso: normalmente hay más vecinos...), pero lo que no puedes es copiar el proyecto de un arquitecto --que le ha llevado meses de duro trabajo-- sin su consentimiento.
De todos modos, a la música no le veo solución: como ya he dicho antes, los artistas terminarán cobrando por publicidad, por asistir a programas,... como la televisión. Y, desgraciadamente, los más perjudicados serán los que no son estrellas mediáticas, es decir, los que se centran en componer en lugar de asistir a fiestas y salir en el Hola.
Re:Esa es facil.
(Puntos:3, Inspirado)( http://barrapunto.com/ )
En otros países la ley puede no ser tan clara e ineludible (la constitución está por encima de todas las leyes), pero el espíritu es el mismo: yo en mi casa puedo hacer con la música lo que me de la gana y nadie, por muy autor que sea, tiene derecho a ponerme límites.
Imaginate que compras una silla con un cartelito que dice "Esta silla se compromete a sentarse en ella sólo de 8 de la noche a 8 de la mañana. Para sillas que se puedan usar en horario de comercio consulte licencias especiales". Cualquiera que viera eso se echaría a reir inmediatamente, porque la tradición dicta que uno hace lo que le de la gana con la silla que compró, y el "diseñador" de la silla no tiene ningun derecho a restringirlo.
La música ha sido distinto simplemente porque los fabricantes han logrado por un buen tiempo poner límites tecnológicos a nuestros derechos. Ahora que esos límites se desvanecen, buscan el apoyo político usando su poder económico para conseguirlo.
Re:Esa es facil.
(Puntos:1)El arquitecto tiene derechos sobre su obra intelectual (que no es el edificio, sino el proyecto del mismo). Claro que aquí no hay conflicto porque aquí es fácil saber cuándo han usado su obra sin su consentimiento.
No obstante, hay ciertas cosas que no pueden tener copyright, como hacer una escalera. Lo que sí es evidente que ataca a los derechos de autor es que alguien te copie un edificio entero.
Tú puedes hacer lo que quieras con tu edificio (bueno, tampoco es eso: normalmente hay más vecinos...), pero lo que no puedes es copiar el proyecto de un arquitecto --que le ha llevado meses de duro trabajo-- sin su consentimiento.
De todos modos, a la música no le veo solución: como ya he dicho antes, los artistas terminarán cobrando por publicidad, por asistir a programas,... como la televisión. Y, desgraciadamente, los más perjudicados serán los que no son estrellas mediáticas, es decir, los que se centran en componer en lugar de asistir a fiestas y salir en el Hola.
Re:Esa es facil.
(Puntos:0)No es justo: Y a los ateos quien nos juzga?