...Cuantificar los fenómenos sociales, por ejemplo, de los que a menudo sólo se tienen "impresiones cualitativas" es muy interesante. Pero ahondar en los mecanismos por los que se pretenden objetivar dichos fenómenos es más interesante todavía.
En general, los esfuerzos cuantitivistas no son en absoluto "objetivos". Las ideologías tienen un fuerte impacto a la hora de definir la población, las variables a contemplar ( como aquí muestras ), la elaboración de índices, ( su caracterización como "descripción de tal fenómeno"), y la propia presentación de los resultados. Pontificar sobre la base exclusiva de la media es un fraude evidente. Escoger como criterio de centralidad una media aritmética, geométrica, una mediana, una moda, definir intervalos... abren otros tantos caminos bien al análisis bien al fraude.
El problema no está en la estadística sino en el uso que de ella se hace, obviamente.
En general todos estamos convencidos de nuestra pequeña verdad y usamos de la estadística como los supersticiosos de los consejos de un vidente, si dicen lo que uno quiere oir, se aceptan, en caso contrario, todos sabemos que son sólo "paparruchas".
Muy buen artículo...
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Sábado, 07 Julio de 2007, 12:36h )
En general, los esfuerzos cuantitivistas no son en absoluto "objetivos". Las ideologías tienen un fuerte impacto a la hora de definir la población, las variables a contemplar ( como aquí muestras ), la elaboración de índices, ( su caracterización como "descripción de tal fenómeno"), y la propia presentación de los resultados. Pontificar sobre la base exclusiva de la media es un fraude evidente. Escoger como criterio de centralidad una media aritmética, geométrica, una mediana, una moda, definir intervalos... abren otros tantos caminos bien al análisis bien al fraude.
El problema no está en la estadística sino en el uso que de ella se hace, obviamente.
En general todos estamos convencidos de nuestra pequeña verdad y usamos de la estadística como los supersticiosos de los consejos de un vidente, si dicen lo que uno quiere oir, se aceptan, en caso contrario, todos sabemos que son sólo "paparruchas".