A mí estudiar estadística me sirvió para terminar de convencerme de que la media por sí sola no vale de mucho. Por eso cada vez que oigo en la televisión o la radio que "los españoles gastan de media X€", sin indicar la desviación estándar ni nada por el estilo, me entra mala hostia...
...Cuantificar los fenómenos sociales, por ejemplo, de los que a menudo sólo se tienen "impresiones cualitativas" es muy interesante. Pero ahondar en los mecanismos por los que se pretenden objetivar dichos fenómenos es más interesante todavía.
En general, los esfuerzos cuantitivistas no son en absoluto "objetivos". Las ideologías tienen un fuerte impacto a la hora de definir la población, las variables a contemplar ( como aquí muestras ), la elaboración de índices, ( su caracterización como "descripción de tal fenómeno"), y la propia presentación de los resultados. Pontificar sobre la base exclusiva de la media es un fraude evidente. Escoger como criterio de centralidad una media aritmética, geométrica, una mediana, una moda, definir intervalos... abren otros tantos caminos bien al análisis bien al fraude.
El problema no está en la estadística sino en el uso que de ella se hace, obviamente.
En general todos estamos convencidos de nuestra pequeña verdad y usamos de la estadística como los supersticiosos de los consejos de un vidente, si dicen lo que uno quiere oir, se aceptan, en caso contrario, todos sabemos que son sólo "paparruchas".
por
pobrecito hablador
el Viernes, 01 Diciembre de 2006, 17:27h
(#849051)
Vuelves a poner en evidencia tu incoherencia e hipocresía [barrapunto.com]. Y no es una cuestión personal ni es mi intención ofenderte, simplemente me limito a constatar las contradicciones de tu discurso, más que nada porque parece cortado por el mismo patrón (¿o debería decir matrona?) que el de tantas autodenominadas feministas.
Si en USA las estadísticas dicen que los negros reciben muchas más condenas que los blancos, no te cabe la menor duda de que es debido a prejuicios raciales, sin plantearte siquiera hipotéticamente otra posibilidad. Sin embargo, ante disparidades similares en el número de denuncias y condenas por violencia doméstica según el sexo, la lectura es justamente la inversa: se demuestra que la mujer está oprimida y requiere garantías y privilegios exclusivos, mientras que el hombre es un criminal en potencia y debe ser tratado como tal, sin presunción de inocencia y discriminándolo con penas mayores para los mismos delitos.
Y no se cuestionan lo más mínimo estas cifras de violencia doméstica, ni siquiera a pesar de la evidente campaña persecutoria [elmundo.es] por parte de los poderes políticos y mediáticos, que ha dado lugar a auténticas aberraciones judiciales [melodysoft.com]. Y aun cuando el dato más relevante y objetivo, el de las víctimas mortales, muestra que las diferencias no son ni mucho menos tan desproporcionadas, pero en el caso de los varones se silencian las cifras sin el menor sonrojo.
Nunca dejarán de sorprenderme las piruetas y contorsiones argumentales de las feministas, no importa cuáles sean los datos siempre consiguen llegar a las mismas conclusiones preconcebidas. Ya advertía en otro comentario [barrapunto.com] que si las estadísticas de violencia de género fueran a la inversa, las feministas se las apañarían para seguir haciendo la misma lectura ventajista y manipuladora.
Me voy a permitir parafrasear tu comentario:
Todo el mundo sabe que en España hay hembrismo. Se ve, se huele. Es de sobra conocido que las condenas por violencia doméstica no se producen con la misma facilidad a criminales de sexo femenino que de sexo masculino. Sin embargo, esta intuición que cualquiera puede percibir como obvia (y que además está sancionada por ley)... ¿puede resultar engañosa si miramos los datos estadísticos?
Obviamente no, los datos son perfectamente compatibles y concordantes, pero esta caza al varón se nos vende como un logro y un avance, a pesar de haber resultado totalmente ineficaz a la hora de reducir el número de víctimas mortales. Y no es que todo se pueda justificar en honor a la eficacia, por supuesto, ¿qué os parecería imponer mayor penas a los negros, y disminuir sus garantías procesales, aun cuando así se consiguiese disminuir la criminalidad?
Los estadistas
(Puntos:2)( http://geeks.ms/blogs/cpsaez/ | Última bitácora: Miércoles, 12 Octubre de 2016, 21:19h )
Under a sea of dust lies a vast wealth of wisdom
La media...
(Puntos:2, Interesante)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Viernes, 17 Noviembre de 2006, 23:39h )
Ph'nglui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wgah'nagl fhtagn!
Racismo y estadística
(Puntos:2, Divertido)( Última bitácora: Jueves, 16 Febrero de 2017, 22:04h )
Muy buen artículo...
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Sábado, 07 Julio de 2007, 12:36h )
En general, los esfuerzos cuantitivistas no son en absoluto "objetivos". Las ideologías tienen un fuerte impacto a la hora de definir la población, las variables a contemplar ( como aquí muestras ), la elaboración de índices, ( su caracterización como "descripción de tal fenómeno"), y la propia presentación de los resultados. Pontificar sobre la base exclusiva de la media es un fraude evidente. Escoger como criterio de centralidad una media aritmética, geométrica, una mediana, una moda, definir intervalos... abren otros tantos caminos bien al análisis bien al fraude.
El problema no está en la estadística sino en el uso que de ella se hace, obviamente.
En general todos estamos convencidos de nuestra pequeña verdad y usamos de la estadística como los supersticiosos de los consejos de un vidente, si dicen lo que uno quiere oir, se aceptan, en caso contrario, todos sabemos que son sólo "paparruchas".
Hipocresía y doble rasero
(Puntos:0)Si en USA las estadísticas dicen que los negros reciben muchas más condenas que los blancos, no te cabe la menor duda de que es debido a prejuicios raciales, sin plantearte siquiera hipotéticamente otra posibilidad. Sin embargo, ante disparidades similares en el número de denuncias y condenas por violencia doméstica según el sexo, la lectura es justamente la inversa: se demuestra que la mujer está oprimida y requiere garantías y privilegios exclusivos, mientras que el hombre es un criminal en potencia y debe ser tratado como tal, sin presunción de inocencia y discriminándolo con penas mayores para los mismos delitos.
Y no se cuestionan lo más mínimo estas cifras de violencia doméstica, ni siquiera a pesar de la evidente campaña persecutoria [elmundo.es] por parte de los poderes políticos y mediáticos, que ha dado lugar a auténticas aberraciones judiciales [melodysoft.com]. Y aun cuando el dato más relevante y objetivo, el de las víctimas mortales, muestra que las diferencias no son ni mucho menos tan desproporcionadas, pero en el caso de los varones se silencian las cifras sin el menor sonrojo.
Nunca dejarán de sorprenderme las piruetas y contorsiones argumentales de las feministas, no importa cuáles sean los datos siempre consiguen llegar a las mismas conclusiones preconcebidas. Ya advertía en otro comentario [barrapunto.com] que si las estadísticas de violencia de género fueran a la inversa, las feministas se las apañarían para seguir haciendo la misma lectura ventajista y manipuladora.
Me voy a permitir parafrasear tu comentario:
Obviamente no, los datos son perfectamente compatibles y concordantes, pero esta caza al varón se nos vende como un logro y un avance, a pesar de haber resultado totalmente ineficaz a la hora de reducir el número de víctimas mortales. Y no es que todo se pueda justificar en honor a la eficacia, por supuesto, ¿qué os parecería imponer mayor penas a los negros, y disminuir sus garantías procesales, aun cuando así se consiguiese disminuir la criminalidad?