por
pobrecito hablador
el Martes, 20 Marzo de 2007, 17:38h
(#890596)
El sistema de peticiones se examina (teóricamente) por riguroso orden de llegada, y se concede a aquel que, en el momento de la petición, se observa que la población cumple con los requisitos de número de habitantes. La farmacia la concede el colegio provincial que tenga jurisdicción en la ubicación de la nueva farmacia.
Puede haber 2 motivos para esa concesión "anómala":
1- que el tipo se haya espabilado y haya encontrado un lugar en que cabe una farmacia y nadie se haya fijado (existen situaciones de excepción, como la presencia de ríos, vías férreas y otros). Conozco gente (sin enchufes) que ha obtenido concesión a la primera, por ser el único en solicitarlo en un lugar en el que nadie había caído, o simplemente donde nadie la quiere. Nadie quiere ponerla en un pueblo de 500 habitantes. Es gracias a este sistema que existen pueblos así con farmacia.
2-que exista corrupción en ese colegio en concreto. Desconozco este caso concreto, pero ciertamente sé de situaciones "sospechosas". Pero dime una profesión en que esto, desgraciadamente, no suceda. El sistema en sí no es malo, lo hace malo la gente, en todo caso. Aunque para eso están los tribunales. Cualquier concesión se puede recurrir, y precisamente ahora llevo ya dos años extra por esa causa.
El hecho de tener un padre farmacéutico (en principio) no significa nada. En mi familia ya había una farmacia, desde hace 40 años, y yo he tenido que pasar 15 años recorriéndome ayuntamientos pidiendo censos, cuando, por suerte o gracias a la inmigración, pude presentar un expediente con los habitantes exigidos, y fui el primero en que se dió tal circunstancia, sino, le hubiera tocado a otro. Y también he tenido que oir (en los pueblos todo se sabe) comentarios referentes a que me la habían concedido por enchufe, debido al "poder mafioso" de mi familia, si me conocieras, verías que es de risa. Como ves, el sistema se parece más (o debería) a una loteria, que a una mafia.
Seguro que podrían pensarse mejores métodos, porque este sistema divide la profesión entre privilegiados con farmacia en el centro de la capital, otros menos afortunados con farmacia en el quinto pino, y el resto que ha de buscarse la vida con otras salidas profesionales. pero en mi opinión, el libre mercado es el peor de todos.
Re:¿Dignificar o forrarse?
(Puntos:0)Puede haber 2 motivos para esa concesión "anómala":
El hecho de tener un padre farmacéutico (en principio) no significa nada. En mi familia ya había una farmacia, desde hace 40 años, y yo he tenido que pasar 15 años recorriéndome ayuntamientos pidiendo censos, cuando, por suerte o gracias a la inmigración, pude presentar un expediente con los habitantes exigidos, y fui el primero en que se dió tal circunstancia, sino, le hubiera tocado a otro. Y también he tenido que oir (en los pueblos todo se sabe) comentarios referentes a que me la habían concedido por enchufe, debido al "poder mafioso" de mi familia, si me conocieras, verías que es de risa. Como ves, el sistema se parece más (o debería) a una loteria, que a una mafia.
Seguro que podrían pensarse mejores métodos, porque este sistema divide la profesión entre privilegiados con farmacia en el centro de la capital, otros menos afortunados con farmacia en el quinto pino, y el resto que ha de buscarse la vida con otras salidas profesionales. pero en mi opinión, el libre mercado es el peor de todos.