por
pobrecito hablador
el Lunes, 14 Mayo de 2007, 09:37h
(#909901)
Yo lo diría mejor así:
La GPL no quita ni restringe nada a nadie, porque en el régimen actual de "propiedad" intelectual es que no tienes ningún derecho de hacer copias o modificar el programa porque el Estado lo prohíbe. La GPL entonces te devuelve ese derecho, pero sólo en el caso de posteriores re-distribuciones mantengan este status.
En pocas palabras: para usos libres (o privados dentro de una organización) aumenta (restaura) tus derechos, para el resto de usos (privativos) sencillamente te deja como estabas antes (no puedes usar el código de otra persona).
Hay que entender que la GPL si impone ciertas limitaciones, concretamente en el concepto Copyleft, que si impide redistribuir un código GPL con otra licencia incompatible, como bien dices. Pero es una limitación, aunque sea menor que las que imponen las licencias privativas.
Pero como digo en otro comentario, la discusión no es la GPL, que he usado como simple ejemplo, sino el hecho de que la libertad es un concepto muy complejo, y que a veces se acepta la limitación de la libertad en cierto grado para preservar unas libertades mínimas para todos (aquello de «mi libertad acaba dónde empieza la de los demás»).
Re:Libertad a cucharadas
(Puntos:0)La GPL no quita ni restringe nada a nadie, porque en el régimen actual de "propiedad" intelectual es que no tienes ningún derecho de hacer copias o modificar el programa porque el Estado lo prohíbe. La GPL entonces te devuelve ese derecho, pero sólo en el caso de posteriores re-distribuciones mantengan este status.
En pocas palabras: para usos libres (o privados dentro de una organización) aumenta (restaura) tus derechos, para el resto de usos (privativos) sencillamente te deja como estabas antes (no puedes usar el código de otra persona).
Re:Libertad a cucharadas
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Jueves, 17 Diciembre de 2015, 01:02h )
Pero como digo en otro comentario, la discusión no es la GPL, que he usado como simple ejemplo, sino el hecho de que la libertad es un concepto muy complejo, y que a veces se acepta la limitación de la libertad en cierto grado para preservar unas libertades mínimas para todos (aquello de «mi libertad acaba dónde empieza la de los demás»).