por
pobrecito hablador
el Lunes, 21 Mayo de 2007, 14:33h
(#912752)
Jo, pues tres días me costó a mí quitar un virus, gusano, troyano o yo qué sé qué era aquello que nos entró en la oficina, con siete ordenadores que tenemos.
En mi descargo diré que no soy administrador de sistemas ni nada de eso, y no tengo prácticamente experiencia con el malware, simplemente me tocó a mí el marrón. Cuando era usuario de MS Windows tenía suficiente precaución como para que no se me infectara ni una sola vez con basura (o al menos no me enteré), y ahora que soy usuario de GNU/Linux simplemente vivo al margen de ese mundo, así que enfrentarme a un bicho que había infectado el sistema era algo nuevo para mí.
Lo curioso es que el bicho se limitaba a replicarse y reenviarse, pero no parecía causar ningún daño a los datos existentes. El auténtico incordio se debía al antivirus, que cada dos por tres daba la alerta, e interrumpía el trabajo. Resulta irónico: si no hubiéramos tenido antivirus, el bicho habría seguido existiendo sin que nos enteráramos.
Total, que localizabas en tu sistema los archivos que daban porculo, los borrabas, y te creías a salvo, pero el foco de infección se encontraba en algún otro ordenador, y sin saber cuál era, no podíamos aislarlo para desinfectarlo. Limpiabas un ordenador, limpiabas otro, luego otro... y antes de terminar la ronda, en el primero que habías desinfectado ya estaba saltando la alarma.
Total, que un mediodía nos quedamos para hacerlo bien, desconectando todos los ordenadores de la red (en mitad de la faena eso es impensable, por eso elegimos la hora de la comida), y fuimos desinfectándolos uno a uno, a mano. Al final identificamos el "foco principal", que era el que infectaba al resto. Hicimos una buena purga manual, luego tres pases de antivirus, y listo. Una leve reprimenda al usuario que había dejado pasar el virus a través del correo, y ya no hemos vuelto a tener problemas.
Re:Pufff
(Puntos:0)Jo, pues tres días me costó a mí quitar un virus, gusano, troyano o yo qué sé qué era aquello que nos entró en la oficina, con siete ordenadores que tenemos.
En mi descargo diré que no soy administrador de sistemas ni nada de eso, y no tengo prácticamente experiencia con el malware, simplemente me tocó a mí el marrón. Cuando era usuario de MS Windows tenía suficiente precaución como para que no se me infectara ni una sola vez con basura (o al menos no me enteré), y ahora que soy usuario de GNU/Linux simplemente vivo al margen de ese mundo, así que enfrentarme a un bicho que había infectado el sistema era algo nuevo para mí.
Lo curioso es que el bicho se limitaba a replicarse y reenviarse, pero no parecía causar ningún daño a los datos existentes. El auténtico incordio se debía al antivirus, que cada dos por tres daba la alerta, e interrumpía el trabajo. Resulta irónico: si no hubiéramos tenido antivirus, el bicho habría seguido existiendo sin que nos enteráramos.
Total, que localizabas en tu sistema los archivos que daban porculo, los borrabas, y te creías a salvo, pero el foco de infección se encontraba en algún otro ordenador, y sin saber cuál era, no podíamos aislarlo para desinfectarlo. Limpiabas un ordenador, limpiabas otro, luego otro... y antes de terminar la ronda, en el primero que habías desinfectado ya estaba saltando la alarma.
Total, que un mediodía nos quedamos para hacerlo bien, desconectando todos los ordenadores de la red (en mitad de la faena eso es impensable, por eso elegimos la hora de la comida), y fuimos desinfectándolos uno a uno, a mano. Al final identificamos el "foco principal", que era el que infectaba al resto. Hicimos una buena purga manual, luego tres pases de antivirus, y listo. Una leve reprimenda al usuario que había dejado pasar el virus a través del correo, y ya no hemos vuelto a tener problemas.
Qué putos fueron esos tres días...