Billy Joy, uno de los programadores más prolificos de BSD.
Seymour Cray, uno de los modelos de genialidad en hardware.
Y, por supuesto, Dennis Ritchie, Brian Kernighan, Steve Wozniak, Ken Thompson
y Steve Jobs.
Sobran:
Willian Henry Gates III: Hijo de un millonario, abandonó la universidad y dio el pelotazo con un sistema operativo que compró a un programador por cuatro duros, y un entorno gráfico que fusiló de otra compañia. Hoy es el hombre más rico del mundo.
Ada Lovelace: Hija de un importante autor de poesias románticas, su incompetencia en las matemáticas era fabulosa, a pesar del empeño de la madre en que fuera matemática, y no poeta como el padre. Fue utilizada por un astuto Charles Babbage para meter un pie en la alta sociedad, y su figura ha sido usada ad-nauseam por las feministas. Si quieren incluir a una mujer en la lista, que metan a un genio, como Eve Andersson -una de las programadoras más prolíficas y geniales de la actualidad- y reconozcamos a cada uno su merito real.
faltan y sobran
(Puntos:3, Interesante)( http://www.orcero.org/irbis/ )
Don Knuth, el mejor programador de la historia.
Billy Joy, uno de los programadores más prolificos de BSD.
Seymour Cray, uno de los modelos de genialidad en hardware.
Y, por supuesto, Dennis Ritchie, Brian Kernighan, Steve Wozniak, Ken Thompson y Steve Jobs.
Sobran:
Willian Henry Gates III: Hijo de un millonario, abandonó la universidad y dio el pelotazo con un sistema operativo que compró a un programador por cuatro duros, y un entorno gráfico que fusiló de otra compañia. Hoy es el hombre más rico del mundo.
Ada Lovelace: Hija de un importante autor de poesias románticas, su incompetencia en las matemáticas era fabulosa, a pesar del empeño de la madre en que fuera matemática, y no poeta como el padre. Fue utilizada por un astuto Charles Babbage para meter un pie en la alta sociedad, y su figura ha sido usada ad-nauseam por las feministas. Si quieren incluir a una mujer en la lista, que metan a un genio, como Eve Andersson -una de las programadoras más prolíficas y geniales de la actualidad- y reconozcamos a cada uno su merito real.