Básicamente, la diferencia entre Jobs y Gates está entre uno que quiere cambiar el mundo y, de paso, forrarse los bolsillos, y uno que quiere forrarse como objetivo principal, y el mundo que cambie lo justo para convertirse en una máquina de imprimir dinero que vaya directo a su buchaca...
Ésta historia es la gran y triste demostración de que tener el mejor producto no significa tener el mayor éxito; es la victoria de la mediocridad sobre la excelencia en cuanto a producto pero, paradójicamente, también la victoria de la excelencia sobre la mediocridad en cuanto a estrategia y visión empresarial.
Re:A mi me dan igual los rumores
(Puntos:1)( http://barrapunto.com/ )
Ésta historia es la gran y triste demostración de que tener el mejor producto no significa tener el mayor éxito; es la victoria de la mediocridad sobre la excelencia en cuanto a producto pero, paradójicamente, también la victoria de la excelencia sobre la mediocridad en cuanto a estrategia y visión empresarial.
Una gran lección, sin duda.