por
pobrecito hablador
el Viernes, 28 Septiembre de 2007, 11:59h
(#965229)
¿Sensibles culturalmente? ¿Asuntos que importan a los europeos? ¡Por los clavos de Cristo! Lo único culturalmente en común de los europeos es el afán por perpetrar cine aborrecible, vivir de las rentas de cuando Grecia y Roma, y odiar a los norteamericanos por serlo (aka racismo de nuevo cuño). ¿Qué nos importa a los europeos? Principalmente, el fúrbo en abierto, sacarse unas opos en la administración pública parasitaria de costumbre, y mientras tanto trincar del Estado todo lo posible contribuyendo lo mínimo imprescindible y protestando por el pésimo servicio recibido sin hacer nada a cambio. Ah, que se me olvidaba, dar lecciones a los norteamericanos por su "patético" país, sin "injustísima" sociedad y acusándoles de imbéciles, incultos, asesinos, extremistas católicos and whatnot.
Estás confundiendo España con Europa, y eso me ofende. Comparas el puto tercer mundo piojoso con la civilización más avanzada culturalmente del planeta. Y no, España no es parte de Europa, es una lacra de Europa. País donde la corrupción, el chanchullo, la mala educación y el robo son el pan de cada día.
Europa y Google pueden ofrecerse mucho mutuamente, siempre que no intervengan los países bananeros satélites como este. El modelo de negocio de Google junto con la forma de vida europea puede hacernos llevar a la humanidad (al menos, a una parte de ella, a la humanidad de verdad) a una forma de vida mejor aún, y que siempre crezca.
Re:Google no es tonta
(Puntos:0)Estás confundiendo España con Europa, y eso me ofende. Comparas el puto tercer mundo piojoso con la civilización más avanzada culturalmente del planeta. Y no, España no es parte de Europa, es una lacra de Europa. País donde la corrupción, el chanchullo, la mala educación y el robo son el pan de cada día.
Europa y Google pueden ofrecerse mucho mutuamente, siempre que no intervengan los países bananeros satélites como este. El modelo de negocio de Google junto con la forma de vida europea puede hacernos llevar a la humanidad (al menos, a una parte de ella, a la humanidad de verdad) a una forma de vida mejor aún, y que siempre crezca.