por
pobrecito hablador
el Jueves, 06 Diciembre de 2007, 17:45h
(#989763)
Pues alguna cosa rara hay en ello.
No recuerdo jamás haber estudiado matemáticas, de hecho tengo los libros de bachillerato nuevos. Es la única asignatura que se puede comprender perfectamente cuando te dan las definiciones, sin necesidad de recurrir a más información y teniendo que memorizar muchísimos menos datos que en otras materias.
Juraría que los que en bachillerato, los que íbamos bien en matemáticas, mayoritariamente las "estudiábamos" muy poco.
Claro que la causa efecto de todo ella es ambigua.
¿Las matemáticas ayudan a la comprensión general? ¿o es la comprensión general la que hace triviales las matemáticas (por lo menos las de nivel elemental)?
Aunque las personas que tienen problemas con las matemáticas suelen creer más bien que los que no, tenemos un don especial que nos las hace comprender sin esfuerzo. Curiosamente, algunas de estas personas (hablo de las edades ESO y bachillerato) eran las que me decían: A ti sí que te comprendo, y no al profesor o al libro. Yo pensaba, señal de que el libro y el profesor son malísimos, si un aficionado puede más.
Re:Otro estudio
(Puntos:0)No recuerdo jamás haber estudiado matemáticas, de hecho tengo los libros de bachillerato nuevos. Es la única asignatura que se puede comprender perfectamente cuando te dan las definiciones, sin necesidad de recurrir a más información y teniendo que memorizar muchísimos menos datos que en otras materias.
Juraría que los que en bachillerato, los que íbamos bien en matemáticas, mayoritariamente las "estudiábamos" muy poco.
Claro que la causa efecto de todo ella es ambigua.
¿Las matemáticas ayudan a la comprensión general? ¿o es la comprensión general la que hace triviales las matemáticas (por lo menos las de nivel elemental)?
Aunque las personas que tienen problemas con las matemáticas suelen creer más bien que los que no, tenemos un don especial que nos las hace comprender sin esfuerzo. Curiosamente, algunas de estas personas (hablo de las edades ESO y bachillerato) eran las que me decían: A ti sí que te comprendo, y no al profesor o al libro. Yo pensaba, señal de que el libro y el profesor son malísimos, si un aficionado puede más.