por
pobrecito hablador
el Jueves, 29 Mayo de 2008, 15:43h
(#1048491)
El trabajo del músico es tocar, no vender CDs.
Y el del escritor es escribir. Pero yo también estoy escribiendo ahora mismo y no voy a cobrar por ello (se aceptan donaciones a hombre_feliz@gmail.com). Un escritor que no publique sus obras no es un escritor, es un hombre que escribe. Y lo mismo pasaría con los músicos si no pudieran dar conciertos, que supongo que es donde querías ir a parar. Pero resulta que el trabajo de un músico tampoco es montar conciertos, hay gente que se dedica a eso y cobra por hacer ese trabajo. Entonces el músico está destinado a no ganarse la vida.
El arte no se mide de la misma forma que otros tipos de profesiones, y tampoco se remunera igual. Las obras quedan y si tienen éxito seguirán dando dinero durante muchos años. Y si no, entonces no darán nada. Eso no le pasa a un oficinista, que puede seguir cobrando cada mes lo mismo por hacer el mismo trabajo.
Lo que quiero decir es que no se puede pretender separar al músico de la industria musical. Lo que hay que hacer es lavarle la cara a esa industria, empezando por darle un poco de calidad, aunque me conformo con que encuentren un sustituto inteligente al cánon.
Re:GESAC quiere directamente que se llamen crimina
(Puntos:0)Y el del escritor es escribir. Pero yo también estoy escribiendo ahora mismo y no voy a cobrar por ello (se aceptan donaciones a hombre_feliz@gmail.com). Un escritor que no publique sus obras no es un escritor, es un hombre que escribe. Y lo mismo pasaría con los músicos si no pudieran dar conciertos, que supongo que es donde querías ir a parar. Pero resulta que el trabajo de un músico tampoco es montar conciertos, hay gente que se dedica a eso y cobra por hacer ese trabajo. Entonces el músico está destinado a no ganarse la vida.
El arte no se mide de la misma forma que otros tipos de profesiones, y tampoco se remunera igual. Las obras quedan y si tienen éxito seguirán dando dinero durante muchos años. Y si no, entonces no darán nada. Eso no le pasa a un oficinista, que puede seguir cobrando cada mes lo mismo por hacer el mismo trabajo.
Lo que quiero decir es que no se puede pretender separar al músico de la industria musical. Lo que hay que hacer es lavarle la cara a esa industria, empezando por darle un poco de calidad, aunque me conformo con que encuentren un sustituto inteligente al cánon.