por
pobrecito hablador
el Martes, 09 Septiembre de 2008, 17:31h
(#1080379)
La extracción de petróleo es muy rentable y no se subvenciona en ningún país. No veo comparable la extracción de petróleo con otras actividades no rentables que se subvencionan para evitar conflictos sociales: La solución a corto plazo y carga pública a largo plazo.
Otra diferencia importante entre los países nórdicos y España es que allí sus ciudadanos son ricos a nivel privado y a nivel público, entonces deciden gastar importantes cantidades de dinero en disfrutar de servicios públicos. En España el modelo socialista no funciona porque los ciudadanos son mileurostas, parados y pilla subvenciones, con lo que no se pueden pagar unos servicios públicos de calidad cuando los ciudadanos ni siquiera pueden pagar sus propios gastos privados. El modelo nórdico se alcanza al revés: Primero se necesita dinero en manos de los contribuyentes, es decir, ciudadanos pudientes, después se instauran los servicios públicos de calidad.
Intentar que los pocos ricos de un país paguen los gastos de todos es un insulto a la inteligencia del capital ya que o bien paraliza el capital, o bien invita al capital a invertir en actividades poco grabadas (p.e. pisos) o incluso a invertir en el extrangero.
Re:Contraejemplo
(Puntos:0)Otra diferencia importante entre los países nórdicos y España es que allí sus ciudadanos son ricos a nivel privado y a nivel público, entonces deciden gastar importantes cantidades de dinero en disfrutar de servicios públicos. En España el modelo socialista no funciona porque los ciudadanos son mileurostas, parados y pilla subvenciones, con lo que no se pueden pagar unos servicios públicos de calidad cuando los ciudadanos ni siquiera pueden pagar sus propios gastos privados. El modelo nórdico se alcanza al revés: Primero se necesita dinero en manos de los contribuyentes, es decir, ciudadanos pudientes, después se instauran los servicios públicos de calidad.
Intentar que los pocos ricos de un país paguen los gastos de todos es un insulto a la inteligencia del capital ya que o bien paraliza el capital, o bien invita al capital a invertir en actividades poco grabadas (p.e. pisos) o incluso a invertir en el extrangero.