Temía que fueras de los del reinvento continuo, pero no quería poner la tirita antes de la herida (esta vez). Conocí a uno que pasó por nazi, rapero, heavy, nazi otra vez, debianita,.netero, y no sé ahora qué será.
Eso no es reinventarse. Eso es, con perdón, vestir la mona de seda. Tienes que redefinir auténticamente los conceptos, pero poniendo tanto esfuerzo que sea la definitiva.
Deja de perseguir el horizonte. Jamás lo vas a alcanzar. Lo único que conseguirás es dar más y más vueltas.
Tu problema no es la extrema racionalidad, como dices. Es cierto que al que no actúa racionalmente no se le presentan estos problemas, pero el auténtico problema es que tu duda metódica no te deja llegar a conclusiones útiles.
Incansablemente buscas el porqué de las cosas. Pero tienes que aceptar que muchas cosas no tienen porqué. Suceden porque suceden y ya está.
¿Qué sentido tiene la vida si nos deslomamos a conseguir nuestras metas y un día desaparecemos y al paso del tiempo no queda absolutamente nadie que nos recuerde? NINGUNO. No lo tiene. Nadie dijo que tuviera que tenerlo.
Acepta que tu racionalidad no puede abarcarlo todo. La razón está limitada por nuestro propio aprendizaje. No entendemos que algo no pueda tener una causa, pensamos que todo tiene que tener principio, pero también que antes de algo siempre tiene que haber algo. No podemos entenderlo. Simplemente no nos entra en la cabeza.
He mezclado un poco lo de la hebra de religión, pero entiende que esto es válido para muchos niveles. Yo también intentaba (e intento muchas veces todavía) racionalizar todos los comportamientos humanos. Pero lo más racional es aceptar que la gente actúa irracionalmente.
Otra cosa. No te obsesiones con el fin. Quédate con el camino. ¿Qué sentido tiene ligar con una chica si al final te rompen el corazón ya acabas desilusionado? La respuesta es la misma de antes: NINGUNO. Simplemente limítate a disfrutar hasta el día del fin.
-- Asqueados [asqueados.net]: mas politica, informatica y payasadas que nunca
Conocí a uno que pasó por nazi, rapero, heavy, nazi otra vez, debianita,.netero, y no sé ahora qué será.
Mientras no se haga ubuntero...
Bromas aparte, vaya pedazo tema me he encontrado en/. que ni me podía imaginar.
Leído todo me quedo con dos cosas: disfruta del camino, no de la cumbre, y que lo que tienes que admitir es que eres distinto a lo que se espera. Tienes que aceptar eso como bueno, o por lo menos que las cosas son así y no vas a sentirte bien si lo ocultas.
Lo más difícil es mantener la "ilusión", buscar nuevos horizontes porque te has dado por vencido en eso de ser normal, uno más del rebaño. Duele no tener un grupo porque somos seres sociales. Yo me encuentro muy a gusto con la gente porque he aprendido a no esperar nada de la mayor parte, y los pocos que te demuestran entenderte te dan mucho más.
El problema es dejar de crear camino y sentarse, quedarse "comfortably numb". Te haces a necesitar cada vez menos cosas, y no te animas a moverte para conseguir algo que no echas de menos, porque estás acostumbrado a no tenerlo. Es como un fuego que se apaga, aunque haya poca leña sigue habiendo fuego, y para cuando te das cuenta ya no hay leña, no hay fuego.
Esto suele pasar cuando te dedicas demasiado a algo y descuidas todo lo demás.
De todas formas, si estás así a los 27 espera a la crisis de los 40...
Re:Aquí PEPITO
(Puntos:2)( http://press.asqueados.net/ | Última bitácora: Jueves, 06 Marzo de 2014, 11:47h )
Eso no es reinventarse. Eso es, con perdón, vestir la mona de seda. Tienes que redefinir auténticamente los conceptos, pero poniendo tanto esfuerzo que sea la definitiva.
Deja de perseguir el horizonte. Jamás lo vas a alcanzar. Lo único que conseguirás es dar más y más vueltas.
Tu problema no es la extrema racionalidad, como dices. Es cierto que al que no actúa racionalmente no se le presentan estos problemas, pero el auténtico problema es que tu duda metódica no te deja llegar a conclusiones útiles.
Incansablemente buscas el porqué de las cosas. Pero tienes que aceptar que muchas cosas no tienen porqué. Suceden porque suceden y ya está.
¿Qué sentido tiene la vida si nos deslomamos a conseguir nuestras metas y un día desaparecemos y al paso del tiempo no queda absolutamente nadie que nos recuerde? NINGUNO. No lo tiene. Nadie dijo que tuviera que tenerlo.
Acepta que tu racionalidad no puede abarcarlo todo. La razón está limitada por nuestro propio aprendizaje. No entendemos que algo no pueda tener una causa, pensamos que todo tiene que tener principio, pero también que antes de algo siempre tiene que haber algo. No podemos entenderlo. Simplemente no nos entra en la cabeza.
He mezclado un poco lo de la hebra de religión, pero entiende que esto es válido para muchos niveles. Yo también intentaba (e intento muchas veces todavía) racionalizar todos los comportamientos humanos. Pero lo más racional es aceptar que la gente actúa irracionalmente.
Otra cosa. No te obsesiones con el fin. Quédate con el camino. ¿Qué sentido tiene ligar con una chica si al final te rompen el corazón ya acabas desilusionado? La respuesta es la misma de antes: NINGUNO. Simplemente limítate a disfrutar hasta el día del fin.
Asqueados [asqueados.net]: mas politica, informatica y payasadas que nunca
Re:Aquí PEPITO
(Puntos:2)( Última bitácora: Domingo, 09 Agosto de 2009, 21:16h )
Mientras no se haga ubuntero...
Bromas aparte, vaya pedazo tema me he encontrado en
Leído todo me quedo con dos cosas: disfruta del camino, no de la cumbre, y que lo que tienes que admitir es que eres distinto a lo que se espera. Tienes que aceptar eso como bueno, o por lo menos que las cosas son así y no vas a sentirte bien si lo ocultas.
Lo más difícil es mantener la "ilusión", buscar nuevos horizontes porque te has dado por vencido en eso de ser normal, uno más del rebaño. Duele no tener un grupo porque somos seres sociales. Yo me encuentro muy a gusto con la gente porque he aprendido a no esperar nada de la mayor parte, y los pocos que te demuestran entenderte te dan mucho más.
El problema es dejar de crear camino y sentarse, quedarse "comfortably numb". Te haces a necesitar cada vez menos cosas, y no te animas a moverte para conseguir algo que no echas de menos, porque estás acostumbrado a no tenerlo. Es como un fuego que se apaga, aunque haya poca leña sigue habiendo fuego, y para cuando te das cuenta ya no hay leña, no hay fuego.
Esto suele pasar cuando te dedicas demasiado a algo y descuidas todo lo demás.
De todas formas, si estás así a los 27 espera a la crisis de los 40...