por
pobrecito hablador
el Jueves, 02 Octubre de 2008, 09:18h
(#1087079)
Un agnóstico suspende su decisión a falta de pruebas para hacer un juicio. Un ateo concluye que, como no hay pruebas, no se puede creer en la existencia de lo divino.
Uno, el agnóstico, debe estar escrupulosamente abierto a la posibilidad de Dios. Otro, el ateo, discurre que no es posible creer porque no hay pruebas. El ateísmo funciona más en el sentido del método científico -por defecto sin pruebas no creo, el peso de la prueba recae en el que afirma, economía mental- que el agnosticismo, que exige mucha más disciplina para no formularse sobre la creencia o no creencia aún sin pruebas. Normalmente los agnósticos devienen en ateos por eso mismo.
Re:La eterna acusación
(Puntos:0)Uno, el agnóstico, debe estar escrupulosamente abierto a la posibilidad de Dios. Otro, el ateo, discurre que no es posible creer porque no hay pruebas. El ateísmo funciona más en el sentido del método científico -por defecto sin pruebas no creo, el peso de la prueba recae en el que afirma, economía mental- que el agnosticismo, que exige mucha más disciplina para no formularse sobre la creencia o no creencia aún sin pruebas. Normalmente los agnósticos devienen en ateos por eso mismo.