Voy a contar una pequeña historia que aunque no estoy muy orgulloso de ella, creo que tiene mucho que ver con lo que comentas de la adicción al presentismo.
El caso es que estaba yo cerca de terminar la carrera de Ing. Informática, y ese verano decidí realizar unas prácticas en empresa. Total, necesitaba los créditos y era una buena manera de sacar (algo) de dinero. Reviso el tablón de ofertas de prácticas, y me encuentro una empresa que ofrecía 3 meses a media jornada, pagando 300 al mes. No estaba mal para lo que quedaba por aquel entonces, así que eché allí los papeles... El problema es que no estaba relacionada en absoluto con la informática ni al sector tecnológico en general, sino con la sanidad.
Me presenté allí con toda mi buena predisposición, y con toda la ilusión del mundo con el deseo de causar una buena impresión, y ser útil. En la primera entrevista parecía todo maravilloso: iba a depender directamente del director, tendría contacto con la gente porque me iba a dedicar a la implantación de un determinado software, tendría cierta responsabilidad... en fin, me hizo sentirme importante. También dejó claro que iba a trabajar por objetivos, y que si en 4 horas tenía el tajo hecho me podría ir a casa, etc.
Sin embargo, y una vez firmado el compromiso la cosa fue muy diferente. La compensación de 300 se transformó en 200/mes, no tenía un lugar apropiado de trabajo, tenía que llevarme mi propio ordenador, muchísimos problemas de comunicación, etc. Al principio estaba muy motivado e intentaba poner el máximo por mi parte, pero pronto comenzaron a pedir cosas que no estaban relacionadas con lo que debía hacer yo allí, me enmarronaban desde las 9:00 hasta las 14:00 sin dar unas míseras gracias, solicitaban cosas que no tenían ni pies ni cabeza, y mil historias más. Poco a poco me fui quemando, y llegó un momento que hacía las cosas a desgana, y solo deseaba que se pasaran las horas rápido y largarme de allí. Fue en general una experiencia muy frustante y no me sentí valorado en absoluto, técnicamente no me aportó nada y sinceramente pienso que fue tiempo perdido. Y todo eso por literalmente cuatro duros que gané.
Sobre lo del presentismo... al menos en mi caso tengo claro que fue porque mi responsable no tenía un perfil técnico, y no llegó a comprender ni valorar nunca mi actividad. Así que total, vamos a exprimir al becario hasta la última gota, y vamos a tenerlo haciendo el gilipollas hasta el último minuto. Tengo muy claro que si se me hubiera tratado un poco mejor, si me hubieran dado oportunidad y se me hubiera motivado más, habría podido ser mucho más productivo y haber aportado mucho más.
Gracias a $DEITY son cosas que hay que pasar, y en cierto modo si que se aprender algo. Ahora tengo claro que no volvería a pasar por lo mismo, pero por desgracia hay gente trabajando en empresas TIC que están igual o peor que estaba yo. Yo lo tengo claro: el 99% del problema está en los señores responsables, que no saben gestionar sus recursos ni su capital humano.
Re:Políticas equiocadas
(Puntos:1)( Última bitácora: Domingo, 25 Febrero de 2007, 01:02h )
Voy a contar una pequeña historia que aunque no estoy muy orgulloso de ella, creo que tiene mucho que ver con lo que comentas de la adicción al presentismo.
El caso es que estaba yo cerca de terminar la carrera de Ing. Informática, y ese verano decidí realizar unas prácticas en empresa. Total, necesitaba los créditos y era una buena manera de sacar (algo) de dinero. Reviso el tablón de ofertas de prácticas, y me encuentro una empresa que ofrecía 3 meses a media jornada, pagando 300 al mes. No estaba mal para lo que quedaba por aquel entonces, así que eché allí los papeles... El problema es que no estaba relacionada en absoluto con la informática ni al sector tecnológico en general, sino con la sanidad.
Me presenté allí con toda mi buena predisposición, y con toda la ilusión del mundo con el deseo de causar una buena impresión, y ser útil. En la primera entrevista parecía todo maravilloso: iba a depender directamente del director, tendría contacto con la gente porque me iba a dedicar a la implantación de un determinado software, tendría cierta responsabilidad... en fin, me hizo sentirme importante. También dejó claro que iba a trabajar por objetivos, y que si en 4 horas tenía el tajo hecho me podría ir a casa, etc.
Sin embargo, y una vez firmado el compromiso la cosa fue muy diferente. La compensación de 300 se transformó en 200/mes, no tenía un lugar apropiado de trabajo, tenía que llevarme mi propio ordenador, muchísimos problemas de comunicación, etc. Al principio estaba muy motivado e intentaba poner el máximo por mi parte, pero pronto comenzaron a pedir cosas que no estaban relacionadas con lo que debía hacer yo allí, me enmarronaban desde las 9:00 hasta las 14:00 sin dar unas míseras gracias, solicitaban cosas que no tenían ni pies ni cabeza, y mil historias más. Poco a poco me fui quemando, y llegó un momento que hacía las cosas a desgana, y solo deseaba que se pasaran las horas rápido y largarme de allí. Fue en general una experiencia muy frustante y no me sentí valorado en absoluto, técnicamente no me aportó nada y sinceramente pienso que fue tiempo perdido. Y todo eso por literalmente cuatro duros que gané.
Sobre lo del presentismo... al menos en mi caso tengo claro que fue porque mi responsable no tenía un perfil técnico, y no llegó a comprender ni valorar nunca mi actividad. Así que total, vamos a exprimir al becario hasta la última gota, y vamos a tenerlo haciendo el gilipollas hasta el último minuto. Tengo muy claro que si se me hubiera tratado un poco mejor, si me hubieran dado oportunidad y se me hubiera motivado más, habría podido ser mucho más productivo y haber aportado mucho más.
Gracias a $DEITY son cosas que hay que pasar, y en cierto modo si que se aprender algo. Ahora tengo claro que no volvería a pasar por lo mismo, pero por desgracia hay gente trabajando en empresas TIC que están igual o peor que estaba yo. Yo lo tengo claro: el 99% del problema está en los señores responsables, que no saben gestionar sus recursos ni su capital humano.